lunes, 6 de mayo de 2013

Otra vez en casa...

Hace seis años abrí este blog con un sólo fin: evitar volver locos a mis amigos con mis penas. Acababa de quedarme sin novio, sin trabajo y en breve, volvería a la casa de mi madre con el rabo entre las piernas. En ese entonces, este sitio era anónimo, tenía muchos seguidores que se sentían identificados y "conversábamos" en los comentarios. Armé encuestas; concursos; gané un premio por el voto de los lectores; me enamoré; me mudé con Muchacho; hice amigos virtuales que se convirtieron en amigos reales; conseguí trabajo; abrí otro blog que desembocó en un libro; fui invitada a programas de televisión; me hicieron entrevistas gráficas y radiales, y hace poco, me presenté en la Feria del Libro, un sueño que tenía desde chiquita.

Pero misteriosamente y pese a todas las alegrías que me dio Capitana, hace dos años dejé de escribir. Que el blog haya dejado de ser anónimo me condicionó y perdió su encanto. En todo este tiempo, mientras me entretuve en Facebook, algo cambió. Lo reflejo en imágenes...


Asomando #Bebito



¡Estalló!



Con la abuela Kico...



Ya falta menos...




Chicos, ¡no doy más! #Trabajando




Music ;)


Así se presentaba: Es ¡Violeta!






¡Ya llega!



Unas horas antes #LaÚltimaFoto




En fin, vuelvo porque otra vez necesito estar en casa. Y sobre todo, hacer catársis sin volver loco a nadie ni enloquecer yo misma. Veremos qué pasa en esta nueva etapa, en esta nueva vida.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Mi nueva aliada...

Inesperadamente, surgió una nueva aliada en mi lucha ¿secreta?

Niña:
Papi, ¿cuándo se van a casar?

Muchacho:
Más adelante.

Niña:
No, por favor, ¡ahora!



Y luego hizo esta interpretación de la ceremonia...




Ya tenemos los diseños de los vestidos que usaremos, es ahora o nunca, a matar o morir...

viernes, 11 de noviembre de 2011

¿Y?

Opinólogos de todo el mundo insistían -una vez más- en que hoy, 11/11/11 a las 11,11 se acababa el mundo. Ultra fanáticos se amontonaron en el cerro Uritorco, otros se juntaron a rezar y otros tantos, ayer a la noche la rompieron por si acaso era la última. Hoy tan sólo sufren de resaca, perdieron el presentismo en sus trabajos y sus parejas los abandonaron por desubicados, porque del fin del mundo ni noticias.

Hasta cuándo vamos a insistir con predicciones erróneas es un misterio que jamás podremos develar. Lo cierto es que hoy, 11/11/11 a las 11,11 el fin del mundo me hubiera encontrado en esta posición...



¡Con las botas de presoterapia puestas!

No cerré cuentas pendientes, no festejé, no me emborraché, ni siquiera tuve sexo. Sólo procuré tener glamour, hasta el último minuto. Si hay otro mundo al cual viajaríamos en caso que este mundo desaparezca, que me encuentre hecha una top model (?).


Y ustedes, ¿cómo esperaron el fin del mundo fallido?

lunes, 10 de octubre de 2011

#Feriado

Estas son algunas cosas que podés hacer un día feriado, como hoy en Argentina:

1- Juntarte a comer asado con amigos o familia.
2- Mirar programas berretas sin culpa, como Intrusos o #elprogramadepoliti, total nunca estás en casa y no volverás a hacerlo.
3- Dormir sin despertador.
4- Pasarte el día en pijama mirando series.
5- Comer como si fuera el día final, total "es feriado, mañana hago ayuno".
6- Dormir como una morsa.

Yo elegí el punto 2, 3, 5 y 6.
¿Y ustedes?

miércoles, 28 de septiembre de 2011

¿Y vos, de qué lado estás?

En un nuevo estudio capitanezco, obtuve el siguiente resultado: el 98 por ciento de las personas está a dieta. Y no es la primera vez que tanta gente junta se pone de mal humor y pasa hambre, esto es algo que sucede todos los años para la misma fecha. Llega septiembre y volvemos a mirarnos en el espejo. ¿Y ahora qué hacemos con estos rollos que estaban tan cómodos debajo de cuatro remeras?

Así es como los gimnasios se llenan de gente y se forman filas en los centros de estética en busca de un milagro. Yo soy de éste último grupo: "Ley del menor esfuerzo" es mi segundo nombre. Por eso hace 20 días, dejé casi un sueldo completo y me anoté en Figurella, prometiéndole a Muchacho que la inversión valdría la pena y cruzando los dedos para que el tratamiento funcione. "Me voy a poner re buena, vas a ver" (?), grité un segundo después de tener que blanquearle el monto total y corté el teléfono antes de escuchar el sermón.

Cuestión que desde hace 20 días mi vida se convirtió en una sucesión de sopas y ensaladas. Como otras cosas, pero esos dos ítem no fallan. "Si tenés hambre, comete una fruta o tomate un caldito Knorr, de esos instantáneos", aconsejó la nutricionista que me proporciona el centro. Por si tenía dudas, ya me llamó dos veces por teléfono: "Hola, ¿quería saber si te sirvieron mis consejitos? Tomá mucha agua y cuando te agarren ataques de hambre, tomate una sopa".

Juro que cumplo la dieta al pie de la letra, como nunca antes y lo hago por tres motivos. Uno porque realmente quiero verme mejor, dos porque no soportaría ver una cara masculina que diga "yo sabía que era una locura gastar toda esa plata" y el tercer motivo es para que esta señora no me llame más.

Por eso cuando vi esta publicidad de Knorr Quick Crema que salió ¡hasta en la sopa! pensé que en breve, me verán bailando en la calle vestida de avestruz y con Iripino como coreógrafo. Lo importante es la actitud: ¡Acting Capitana!

Se las dejo por si no la vieron...





¿Y ustedes, pertenecen a ése 98 por ciento que está a dieta?

domingo, 31 de julio de 2011

Primera etapa: ¡cumplida!

Una vez me dijeron que en el amor, la clave es negociar. Que lo importante es llegar a un acuerdo y ceder en algunas cuestiones, para conseguir la felicidad y obtener algunos beneficios. Nunca me gustó verlo como una fórmula matemática, como algo tan racional, pero hoy debo decir que algo de eso hay. Sino, no se explica cómo aún no nos matamos.

El 31 de julio de 2010, luego de luchar meses con albañiles y con plazos que se modificaban todas las semanas, por fin estacionamos el camión de la mudanza en la puerta de nuestra casa. Hacía ya mucho tiempo que mi mochila viajera había dejado de recorrer las 30 calles que dividían ambos hogares, pero esto era distinto: tenía olor a desafío. Ya no valían los refugios ante cualquier pelea, los problemas habría que afrontarlos en casa.

Ése día se llenó la casa de amigos y familia; se comieron sandwichs en una cocina vacía, parados, cada uno desde el puesto que le había sido asignado. Se vivieron momentos de caos, como en toda mudanza, pero pese al cansancio la sonrisa era el denominador común. Estábamos contentos, nosotros y ellos, había triunfado el amor. Nadie le daba crédito a la relación durante los primeros meses pero acá estábamos para demostrar que sí se puede atravesar huracanes y tormentas cuando hay amor.

Hace un año escribía esto. Con alegría, puedo decir que nos seguimos eligiendo y que en esta casa, la mayoría de las veces, sobran las sonrisas. No es un amor utópico, no existe el "hasta que la muerte nos separe", pero es un amor real de esos que se sienten en el corazón. Y eso vale más que cualquier firma o cálculo matemático.

Por eso hoy, pese a los pronósticos, renovamos el contrato de nuestra casa y nuestra relación. Muchacho, feliz aniversario, seguimos sumando...

jueves, 7 de julio de 2011

"No me saludes, gracias"

No soy muy amiga de los festejos impuestos, detesto el día de la madre, el del padre, el de los enamorados y todos los afines que se ubican en el calendario. No sé quién inventó el día del tío, el cuñado, el primo, la bisabuela, la vecina, el padrino, pero ahí están, acechando a la espera de un saludo que de mi parte, nunca llegará. Porque sencillamente, los odio.

La gran incógnita es quién los impuso, qué estaría pensando en ese momento y qué quería lograr con todo esto. ¿Un aplauso? Acaso, ¿una mala madre es buena madre y merece un regalo sólo porque es su día? Horrible. Pero la fecha que más urticaria me da de todo el año se acerca y sobre eso quiero hablar: el día del amigo.

El 20 de julio, los argentinos se despiertan con un chip distinto. Van sonrientes por la vida, saludan con un beso al portero y le dicen "buen día" al colectivero por primera vez en el año. Como si se tratase de una carrera imaginaria, repasan mentalmente la cantidad de "feliz día" que recibieron el año anterior y la meta, claramente, es superar la marca. Si el último julio recibieron 5 saludos, ahora desean recibir al menos 10.

Con esa premisa bajo la manga, hacen chistes, te ofrecen café en la oficina, te abren la puerta y te dan el asiento en el subte. ¿Sabés qué día es hoy, no?; Sí, miércoles. Entonces te ponen un calendario gigante arriba del escritorio con el 20 remarcado con fibra negra o te inundan el muro de Facebook con saludos cargosos, a ver si te "avivás" y les decís feliz día. Los odio, no te hablé en todo el año, no te voy a decir feliz día ni hoy ni nunca.

Este contexto se repite en todos lados. Antes sonaba el teléfono incesantemente, con personas que esperaban al menos escuchar un "igualmente". Ahora, el plomazo es Facebook. Gente desconocida te dice: "Amigaaaaaaaaaaaaa, feliz día" y vos te preguntás en qué momento te sentaste a charlar con esa persona, cuántas cosas importantes compartiste, como para que te grite amiga con tanto entusiasmo.

A la hora de las reuniones, arranca otro capítulo. Mensajes de texto desencotrados, chat, llamadas, recordatorios, restaurantes colapsados, nadie se pone de acuerdo sobre dónde comer y a qué hora juntarse. "Paso a saludar a Pilu, después a Monti y más tarde ceno con ustedes, ¿me esperan?"... Y la verdad que no, no quiero esperarte hasta las 23 para poder sentarme a comer un día de semana.

¿Por qué hay que ver a todos los amigos que tenemos el 20 de julio sí o sí, sino nos convertimos en malos amigos? Si cuando se peleó con el novio y me llamó llorando, yo estaba ahí para consolarla. ¿No era eso lo realmente importante, más que esta cena de mierda? Parece que no, tenía que estar presente sí o sí el 20 para el brindis (?), sino todo lo que se hizo los otros 364 días del año, fue en vano. Aunque el 21 ya se junten a despedazarte porque engordaste tres kilos, el 20 hay que estar con buena onda, bien arriba para festejar (?).

Este año planeo tan sólo agradecer cuando me digan feliz día personas que no considero mis amigas. No finjo más. Me siento una prostituta emocional mintiendo, impostando una sonrisa y un "Igualmente" creíble frente al espejo que seguro después no me sale en vivo. Este año, calculo que no me voy a juntar con nadie, me voy a quedar en mi casa y voy a mirar la novela como todas las noches. Y me voy a ir a dormir temprano, soñando con un mundo donde no existan ni el día del amigo ni el feliz día ni los igualmente. Ojalá sea posible.