jueves, 31 de julio de 2008

Les presento a mi nuevo deseo

Hablando con Flor, uno de los regalos que me dió Capitana, reforcé la teoría que venía sosteniendo desde hace algunas semanas. ¿Acompañada resignando mis necesidades o sola a la espera de un nuevo amor que me dé todo lo que busco?

Si hago memoria, creo que estoy en condiciones de afirmar que durante los seis años de relación, lloré por lo menos una o dos veces por semana, incluso en los mejores tiempos. Sufrí tres separaciones muy dolorosas, de varios meses cada una; un par de decepciones y un período al borde de ataques de pánico, de los que pude zafar gracias a la ayuda de un terapeuta; una masajista china y principalmente, a la gran contención de mis amigos. En esta última separación, la cuarta y definitiva, el golpe también fue muy fuerte. Había vuelto a ilusionarme y zas... Otra vez todo el amor y los sueños al cajón. Varios días sin salir de casa, sin sacarme el pijama celeste y el saco verde, sin ganas de comer, cocinándome lo que la alacena me permitía, tomándome una copita de vino tinto por las noches en soledad y gastando rollos de cocina para secarme las interminables y dolorosas lágrimas. Sólo yo sé todo lo que lloré por ese amor que de a poco se va apagando.

Hoy miro para atrás y hay cosas que no puedo creer. Incluso ahora que hago este balance y se me vuelven a caer las lágrimas. Me cuesta creer como dejé que mi vida se convirtiera en tanta pena; como permití que la tristeza borrara la sonrisa y la chispa que me caracterizan; como de a poco me fui apagando y no me di cuenta; como prioricé tanto ese amor que no respeté lo que yo misma quería, lo que yo buscaba para mi vida; como dejé una y mil veces mi dignidad de lado pidiéndole que volviera, que me dedicara dos segundos, que se fijara en mi, que me abrace, que me incluyera dentro de su vida, que me ame... ¿Por qué lo hice? Si las cosas deben fluir, si el amor es de a dos y siempre supe que no sirve forzarlo, que si solo uno tira del carro no funciona.

El sábado lo crucé de casualidad en un bar a las 6 de la madrugada, después de un mes y medio sin verlo, y por primera vez me sentí distinta. El último encuentro había sido en mi departamento, cuando aún vivía sola y no podía más con mi vida, no paraba de llorar un segundo, creía que iba a morir de la tristeza, me sentía tan solita, no veía ni una hendija de luz. Recuerdo que cuando acudió a mi llamado desesperado, lo abracé mucho, que no quería soltarlo y que sus palabras me trajeron paz, como siempre. Pero también recuerdo que ese mismo día comprobé que algo se había roto, que ya no había vuelta atrás. Y el sábado lo volví a sentir...

Y hoy sé lo que es: no vuelvo a elegirlo. Y lo afirmo con todo el dolor del alma porque siempre dejé todo por él y porque es un ser maravilloso, pero ya no me sirve su forma de amarme. Ya no me sirve su cariño de a ratos; su compañía en días seleccionados por él según su conveniencia; ya no quiero el tironeo diario con sus amigos; los sábados de peleas por sus recurrentes salidas; los domingos de espera e incertidumbre; la diferencia de tiempos y proyectos; las peleas infinitas; los caprichos; los berrinches; el llanto; el dolor de panza permanente; la puntada en el pecho; los nervios que me quitan energías para hacer otras cosas y me hacen comer de más para no decirle que me siento frustrada como mujer. No quiero nada de todo eso nunca más!!! Y lamentablemente es lo que formamos cuando nos juntamos, no la supimos remontar, ésta vez tampoco aunque le pusimos todo. No me queda otra que dar vuelta la página para volver a empezar de cero.

Por eso de ahora en más, cada vez que encuentre un trébol de cuatro hojas; que pase una estrella fugaz; que alguien cumpla años y sople las velitas; que vea pasar el auto de una novia; que me estrene una bombacha rosa para Noche Buena; que un bichito de luz, una vaquita de San Antonio o un panadero se posen en mi; que a alguien se le caiga una pestaña y me preste su dedo; que tire la moneda en una fuente; o simplemente como dice Calamaro, cada vez que pase un tren, voy a pedir un nuevo deseo. Ya no será que vuelva y podamos ser felices juntos de una vez por todas. Ya no será que me diga que me elige para toda la vida y me regale el anillo simbólico que siempre esperé y nunca llegó.

Ahora mi deseo es que llegue ese gran amor que me haga temblar el corazón y me devuelva la sonrisa para siempre. Que me ame, me proteja, me respete, se muera por mi, me devuelva las mariposas en el estómago y me haga reír mucho... Por menos de eso no entrego mi deseo!

(Gracias Flor por decirme las palabras justas en el momento indicado, casi sin conocerme. No te das una idea lo que me sirvió tu mail. Te quiero)

miércoles, 30 de julio de 2008

Más premios!

No conformes con visitarme y dejarme bellos mensajes, me siguen dando premios que me reconfortan el alma. Aquí van:

Gracias a mi querida Gilda, que desde su blog "Te estamos buscando" http://teestamosbuscando-gilda.blogspot.com/ me acompaña a diario y me hace sentir muy querida y escuchada (o leída). A mi también me da la sensación que la conozco de toda la vida.
Es lindo tenerla cerca a ella y a Nachito, siempre presente! Los quierooo!






Y también le quiero agradecer a Sandra, que desde su blog "Mis hijos son mi vida" http://mishijossonmivida.blogspot.com/ me dejó éste otro premio. En el blog, Sandra cuenta con una dulzura total el día a día con sus hijos, las travesuras que se mandan los peques (como los llama ella), las tardes de estudio compartido y su vida en pareja. Una gran mamá y persona!!
Perdón que no cumpla las reglas Sandrita, soy así, pero prefiero que el que lo sienta se lleve el premio para su espacio.


Muchas gracias a ambas por los premios, me encantaron!!
Y mañana... reunión bloguera!!

domingo, 27 de julio de 2008

Al chico de las orejas más lindas del mundo...

Aquí me encuentro una vez más despidiendo a mi querido amigo del alma, que se aleja de nosotros por un año para cumplir con compromisos laborales en otra ciudad. Después de veinte días casi pegados, sus vacaciones han concluido y debe volver. Ésta vez lo voy a extrañar más que otras, es mi gran vitamina al alma, una de las personas que me saca del bajón y me hace embarcarme en las cosas más insólitas. Por eso me dieron ganas de volver a postear un texto que subí en los comienzos de este blog, cuando aún no era tan visitado como ahora, pero yo tenía los mismos temores, pasaba por una etapa similar y las personas entraban y salían de mi vida con idéntica regularidad.

Para Marito:

A mi hermano del corazón desde hace más de quince años, a mi custodio personal (que me ha sabido defender de los malos incluso a las piñas); a mi cocinero indiscutido (parrilla; disco; coctelera y demás); a la peor influencia que tuve en mi vida y que incluso me ha llevado más de una vez al bendito infierno; a mi compañero incondicional; al gran organizador de eventos; al dueño del quincho más visitado de la historia; a mi compañero de recitales; a la única persona capaz de mantener unido un grupo de amigos tan particular; a mi pollo en cuestiones del amor (las consultas a distancia las cobro más caras eh hdp hdp hdp); a un gran bailarín (aunque todos los ritmos los maneje con el mismo paso); al Matador Cachito Castaña; a una de las personas con el carácter más parecido al mío (la Justicia ante todo, carajo); a uno de los tipos que más quiero en este mundo… Cuanto más te conozco como novio, más te quiero como amigo; y acordate que si te agarro con otra amiga te mato, te pego una paliza y después me escapo.
Nada será igual sin vos, ni la plaza; ni los panchos; ni la Roca; ni el club; ni las tardes de mate o cerveza tomando sol y escuchando los Redondos, Sabina, Intoxicados, Molotov, etc; ni tantas otras cosas.

Ya nos reencontraremos y daremos unas buenas vueltas por TU mar....

viernes, 25 de julio de 2008

Emociones encontradas

En mi recorrida habitual por los diarios (en sus versiones virtuales) me movilizaron algunas noticias que decidí compartirlas con ustedes:

Hacía cuatro años que Reece Fleming peleaba contra la leucemia cuando en mayo de este año los médicos le dijeron que le quedaba poco tiempo de vida. No lo dudó, quería cumplir un último sueño antes de partir: casarse con el amor de su vida. Reece tenía sólo 8 años cuando le propuso "matrimonio" a Elleanor Purgslove, su novia del colegio. Los cuatro padres estuvieron de acuerdo e hicieron lo imposible para que el "casamiento" de los chicos fuese lo más real posible. Hubo torta, anillos, vestido de novia y fiesta. Los chicos habían sido "amigovios" durante un par de años, pero luego se separaron. Fue durante una fiesta que él le propuso "casamiento". Ella había ido a visitarlo al hospital varias veces. La mamá de Reece contó: "Estaba tan orgulloso de ella, y nosotros estamos tan orgullosos de los dos. Reece se aferró a la vida porque siempre dijo que quería casarse con ella. Fue emocionante, no se puede describir con palabras la ceremonia. Estaban muy callados, pero había muchos sentimientos en la habitación". La pequeña pareja fue a cenar a un restaurante en limousine el 4 de julio. Era el día tan esperado. La "boda" no tuvo nada que envidiarle a una de verdad. Incluso, participó un vicario que les dio un "certificado" de casamiento. Al día siguiente, Reece se levantó y fue hasta el sillón del living, pero no se sentía bien. La alegría duró poco. Murió el 5 de julio. Horas antes, le había dicho a sus padres: "ahora puedo ir en paz".

Yo me morí de amor con esta nota!!
Y volví a gritar y llorar (como cuando lo vi en vivo por televisión) con ésta otra:

El ex comandante Luciano Menéndez, de 81 años, fue condenado a cadena perpetua por la justicia argentina por los crímenes de cuatro jóvenes cometidos en La Perla (en Córdoba), uno de los tres mayores campos clandestinos de detención de la última dictadura. El tribunal dispuso que el ex general debe cumplir su condena en una unidad carcelaria y no en su domicilio, tal como lo hacía hasta ahora por ser mayor de 70 años, una decisión considerada histórica por los abogados de las víctimas. El represor, alias 'La Hiena de La Perla' o 'Cachorro', hizo uso del derecho a decir sus últimas palabras y leyó un escrito en el que, con voz firme y rostro adusto, reivindicó el terrorismo de Estado y aseguró que "Somos el primer país del mundo que juzga a sus soldados victoriosos que lucharon y vencieron por orden de y para sus compatriotas. Fue una guerra para salvar al país del comunismo". (Sí, aún lo sostiene el muy hijo de puta!). Menéndez había sido encausado en 1988 por 47 casos de homicidio, 76 de tormentos, cuatro de ellos seguidos de muerte y cuatro sustracciones de menores, pero fue beneficiado en 1990 por un indulto del ex presidente Carlos Méndez (Gracias Carlitos, fue una de las tuyas). Además, fue imputado en 1994 por la justicia de Roma por la desaparición de ciudadanos italianos en Argentina y acusado de genocidio por la Justicia española. También está siendo investigado por su participación en el Plan Cóndor de coordinación represiva entre las dictaduras del Cono Sur.

Mezcla de sensaciones con estas noticias, tristeza, alegría, esperanzas... No las podía dejar de subir.

jueves, 24 de julio de 2008

Una mente con demasiados recuerdos...

Luego de la gran cumbre femenina de anoche (que por cierto estuvo buenísima, que cotorras somos!!) me acosté a mirar televisión a la espera de un sueño abrumador que me derrumbe por completo pero el control remoto me jugó una mala pasada. En pleno zapping encontré el comienzo de una película que amo pero que no siempre puedo ver o por lo menos, no puedo hacerlo cuando no estoy muy entera. Ayer, por ejemplo, sabía que no tenía que verla, sabía que iba a llorar, sabía que atraería el insomnio y los replanteos que lo acompañan, pero no hice caso. La vi y lloré. La vi y pensé. La vi y recordé...

La película de la que hablo es "Eterno resplandor de una mente sin recuerdos", un guión brillante de Charlie Kaufman, una película romántica distinta con un tema polémico como eje central: la posiblidad de borrar los recuerdos que nos estorban y no nos dejan avanzar, que nos dan puntadas en el pecho cada vez que intentamos ser felices y seguir con nuestras vidas.



Para los que no la vieron la trama es la siguiente: Joel (Jim Carrey, en una actuación brillante) queda asombrado al descubrir que su novia Clementine (Kate Winslet) se ha borrado de la memoria los recuerdos de su tumultuosa relación a través de un experimento científico. Desesperado, contacta al Dr. Howard Mierzwiak, el creador del procedimiento, para borrar a Clementine de su memoria. Pero a medida que los recuerdos de Joel desaparecen paulatinamente, él comienza a redescubrir su amor por ella y a darse cuenta que no todo fue tan malo. Así es como a mitad del tratamiento, el cerebro de Joel decide resistirse y conservar sus memorias afectivas, generando una batalla entre el proceso científico y la voluntad humana de recordar y amar.



Bueno con esta trama, ya se imaginan el resto. Como ya la había visto, tuve un segundo de lucidez y apagué la tele antes de las escenas finales, porque ahí si hubiera sido peor la cosa.
Y como era de suponer, me quedé dando vueltas en la cama, con miles de recuerdos atormentándome, pensando qué elegiría yo si ese procedimiento fuera posible y estuviese al alcance de mi mano. ¿Preferiría borrarlo y ya no llorar nunca más por él o querría atesorarlo por siempre en algún rinconcito de mi cabeza y cada tanto permitirme recordarlo? ¿Sería suficiente para una persona tan pasional como yo un procedimiento médico que ataca lo racional, es que acaso el corazón ya no cuenta?

Me quedo con un par de imágenes de la película y algunas frases que me traen algunos recuerdos ("Podría morir ahora. Estoy tan feliz, nunca sentí eso antes. Estoy exactamente donde quiero estar"; "Me voy a casar contigo... sólo lo sé"; "Por la mañana ya no existirás, el perfecto final para esta historia de mierda"). Y se las recomiendo, aunque no es una película que le guste a todo el mundo...

Y ustedes qué harían... ¿Borrarían aquellos recuerdos que los atormentan?

miércoles, 23 de julio de 2008

¡Cambio Juez!

No, no se equivocaron, esto es Capitana del espacio!

Estoy un poquito rara, no diría que triste sino confundida. Necesito hacer esas cosas que hacemos las mujeres cuando estamos mal como ir a la peluquería; saquear negocios de ropa tarjeta de crédito en mano (aunque después me quede en rojo por meses), aceptar salidas de chicos apuestos (o los que haya!!), bajarme un tubo de papas fritas Lays y todos los ejemplos que quieran, pero no puedo hacerlo. Hace tanto frío que por pedido del médico tengo que quedarme unos días más guardada para curarme bien, hacerme nebulizaciones, tomar nuevos medicamentos y llevar una dieta sana. Nada demasiado alentador!

¿Así que con quién me la agarré? Sí, con el blog!!
Le cambié la cara, la verdad que los círculos me deprimían y además ya vi el mismo diseño en muchos espacios así que decidí renovarlo. No me terminan de convencer estos colores tampoco, así que puede ser que mañana más lúcida los vuelva a cambiar. Acepto sugerencias, críticas y demás comentarios... La verdad que me gustaba mucho el negro de fondo, le da un toque muy intelectual pero me parece que algo tan oscuro contrasta con la idea inicial... Ay no sé, hasta que pueda rajar a la peluquería para hacerme un flequillo renovador o vaya a un negocio a comprarme una remerita que no necesito y nunca voy a usar, les pido ayuda!!

¿Me pueden ser sinceros y me dicen si les gusta este diseño o me dan ideas para renovarlo?

lunes, 21 de julio de 2008

Volveré y seré... PREMIADA

Después de varios días en cama, algunos bajones anímicos y mucho trabajo atrasado que me tiene muy ocupada, vuelvo a mi recorrida habitual de blog amigos y me encuentro en uno de ellos con una sorpresa: me han dado un premio. Algo nuevo e impensado para mi pero aquí estoy agradeciendo a los chicos de "Clavo que sobresale es víctima de un martillazo" http://clavoquesobresale.blogspot.com/ (un blog nuevo con el que me engancho a diario por la excelente elección de temas que tocan) por haberme elegido entre sus espacios preferidos y sobre todo, por las lindas palabras que me dedicaron.

Este es el premio:

Y esta es la dedicatoria:
"A Capitana del espacio, por sus historias, por no perder las esperanzas y creer que todo eso que parece perdido todavía puede volver".


Cuando abrí este blog, allá por noviembre de 2007 no esperaba cosechar lectores ni tenía demasiadas expectativas. No pertenecía a este mundo, no creía en la amistad virtual y mi únicas referencias eran Orsai de Hernán Casciari (que leo todas las semanas) y El León, de mi amigo y colega Octavio Tomas (que lamentablemente ha cerrado). Con Oti trabajábamos juntos en una revista de espectáculos y en esos tiempos, él me pedía que me sentara en su escritorio, leyera los excelentes relatos que subía a su blog y le diera mi opinión. Yo me reía y le decía: "no me engancho ni loca en esta boludez"... Acá estoy, llegué a abrir mi blog como él bien definió en un comentario "por un momento de desesperanza" y hoy me sorprendo con todo lo que generó en otros y sobre todo en mi misma. Recuperé mis ganas de escribir; me puedo autoanalizar a diario sin gastar un centavo; descargo mis miedos y dudas y comparto mis alegrías y tristezas . De yapa, "conocí" a un montón de gente muy copada que siempre está del otro lado para darme su apoyo y sus consejos. Objetivo superado!

Sé que la consigna es pasar este premio a diez personas pero la verdad que no me siento en condiciones de premiar a nadie. Se lo paso a todos los que me visitan a diario, a los que me roban una sonrisa con su comentario, a los que se preocupan por verme bien y a los que sin conocerme, se encariñaron conmigo y con mi espacio. El que quiere se lo puede llevar...

Ah... y aunque creo que el día del amigo es todo los días, y no sólo el 20 de julio, les deseo un muy feliz día (atrasado) para todos!