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martes, 6 de abril de 2010

Junio

En ése mes están puestas todas las expectativas, ilusiones, proyectos e ideas.

El sábado fuimos a ver el departamento, ya va tomando forma y según el arquitecto, en dos meses tiene que estar... Por lo que así estamos, visitando mueblerías; tomando medidas; dibujando una y mil veces cómo queremos distribuir los muebles en cada ambiente; eligiendo colores; imaginando combinaciones; recorriendo ferias retro; hojeando revistas de decoración; buscando cosas originales y ofertas por Internet; y por sobre todas las cosas, soñando con los momentos de felicidad que esperamos vivir ahí adentro.

Mucho no va a cambiar, sería algo así como oficializar la convivencia que llevamos desde hace varios meses en su casa, pero ahora en un lugar más grande, cómodo, distinto y encarado con todo el amor del mundo... Mal no nos puede hacer el salto.

Así que si los planetas se alinean y Jebús quiere, no lloverá, se podrá terminar la obra y veremos el Mundial en el nuevo hogar... crucen los dedos con nosotros.

martes, 16 de febrero de 2010

30 días y una pregunta equivocada...

Hoy me desperté con éste mail en mi casilla de correo:


Queleregalarias para usuario- 05:10 (hace 4 horas)

Hola Paola,
Queremos recordarte que faltan 30 días para tu cumpleaños. Actualizá tu lista de regalos o creá una lista especial para tu cumpleaños así tus amigos saben que regalarte.
Ingresá a ....
Muchas gracias!

Y recordé no sólo que en 30 días cumplo 30, sino también, que hace una semana hice una de mis preguntontas que siempre me dejan regulando:

Capitana:
Ya viene mi cumple, ¿qué me vas a regalar?

Muchacho:
¿Qué querés?

Capitana:
No sé, prestá atención y sorprendeme con algo que me guste.

Muchacho:
mmmm, ¿un anillo?

Capitana:
(Inserte aquí la carita más feliz del mundo)
Ehhhhhhhhhhh, ¿y vos te ponés uno también?

Muchacho:
(con cara de espanto, pensando: esta mina está loca)
Noo, un anillo lindo, importante, pero para vos sola.

Capitana:
Una basura, no quiero nada.


Y la conversación que acompaña todo esto no tardó en llegar, como siempre, borrando mi sonrisa de un plumazo.

Por eso, queridos hombres de este mundo, acá va un nuevo servicio a la comunidad: tengan tacto. Si podría haber dicho: ¿unas zapatillas? ¿un jean? ¿un día de spa? ¿compra libre en un shopping?.... ¿Por qué tuvo que decir: ¿¡¡¡UN ANILLO!!!?

¿Alguien me lo puede explicar?

viernes, 25 de septiembre de 2009

Muchacho temblá, tengo nuevo candidato...

El paso del tiempo no es algo que me preocupe pero si un hecho concreto que vengo notando en mi cuerpo y en cada vez más situaciones.

Antes bajaba dos kilos en dos días...
Ahora bajo un gramo en una semana...

Antes metía caravana de cuatro días y me iba a trabajar sin dormir...
Ahora salgo un sábado y hasta el lunes soy un zombie dolorido...

Antes me quedaba horas charlando con amigos...
Ahora gracias que sus parejas los dejan asomar a la puerta...


Y así puedo seguir por horas. Pero el hecho bisagra, el que marcará un antes y un después en mi vida creo que se dio hace unos días y casi pasa inadvertido, pese a su gravedad.

Sábado a la noche salí con amigos a tomar algo. Jamás hablo con tipos que me encaren en bares y boliches, así esté sin pareja, no me interesa armar vínculos con ellos y mucho menos bailar. ¿Qué cara se pone, de qué se habla?, no me atrae, prefiero quedarme en grupo protegida. Hasta hace un tiempo, si un chico venia a hablarme entraba en una franja más o menos estipulada: de 20 a 40 años.

Lo insólito pasó hace una semana: cambió el target de levante. Se acerca un tipo conocido a mis amigos a la mesa, nos presentan y él, que apenas podía conjugar dos palabras del pedo que tenía, dice con gestos: la de anteojitos, un diez. Risas, terribles risas y la pregunta obligada:


Amigos:
¿Cuántos años tenés Peluca vos?

Hombre maduro y borracho:
(separando el número)
6-4 , pero soy un pibe ¿no?

Sin palabras... Les presento a mi próximo candidato, a quien sí tendré en cuenta en caso que muchacho decida desaparecer.


lunes, 20 de julio de 2009

Me quedo con cualquiera de estas imágenes...

- Las caminatas de verano con mis amigas de la adolescencia que ya no están.
- Los eternos pijamas partys, borracheras y todo tipo de anécdota que me unen con las chicas.
- Las tardes haciendo "nada" en el club.
- Las mil veces que jugamos a las escondidas por el barrio después de la cena, ya todos grandes.
- Los asados con los pibes que espero no se terminen nunca.
- El puchero y el karaoke en el galpón.
- Los viajes con amigos.
- Los jueves "santos" de la época en que un par éramos botineras.
- Los recitales de Loli con su banda, Elvira.
- Las previas antes de ir a algún lado a divertirse.
- Cualquiera de mis últimos cinco cumpleaños, donde se instauró el ya clásico karaoke.
- Las tardes de los 31 de diciembre en la pileta de Marito.
- Los domingos en la plaza del Maestro.
- Las charlas y el mate de los viernes hasta la madrugada.
- Los tacos mexicanos, el Gancia, la comida china... cualquier excusa para juntarse en casa cuando vivía sola.
- Las charlas diarias con mis amigas virtuales, muchas he tenido la suerte de conocerlas en persona.
- Las tardes bailando o caminando en patas por la redacción de la revista, todos muertos de risa.





Varias de esas cosas ya no las tengo y las extraño muchísimo... maldita nostalgia.

No soy muy fan de las fechas impuestas para eventos comerciales pero aprovecho la ocasión para desearles a todos mis amigos un feliz día y para saludarlos a ustedes, que sin conocernos nos hacemos compañía mutuamente. Y como diría la Chiqui Legrand: no me llamen, no voy a estar, porque yo aprovecho el día del amigo para comerme un asado con los chicos.... y ni se les ocurra preguntarme por la dieta.

Y ustedes, ¿qué cosas extrañan que compartían con amigos y las perdieron?

martes, 5 de mayo de 2009

Encuesta (II): Los resultados finales y una nueva incógnita, ¿ellos qué prefieren?

La encuesta sobre depilación masculina fue todo un éxito de convocatoria, incluso más del esperado así que primero que nada quiero agradecerle a todos por prestarse a esta estupidez. Ahora analicemos...

Por robo (67%) se podría decir que ganó la hipótesis que desarrollé en el post anterior así que muchachos ya lo ven, háganme caso que de ésto entiendo, si quieren ser felices empiecen a navajearse la zona o por lo menos, recorten el yuyal con una tijerita hasta dejarlo bien prolijito. Nada de "yo soy macho no me corto nada" porque ya ven que no los van a tocar ni con el chorro del sifón de soda. Tengo amigos agradecidos (uno lo ha expresado en un comentario) que han visto cómo incrementó el cariño zonal desde que llevaron a la practica mi teoría.

Varias de las chicas se inclinaron por la opción: "Me da igual, me como lo que sea" y eso es bueno para ustedes, les da esperanzas a los roñosos que ni siquiera se pegan una ducha pero ojo, no se duerman porque sólo es un 19% del electorado y estimo que la gran mayoría de los votantes por esa afirmación fueron ustedes mismos, los crotos que se la dan de "yo soy como mi viejo, machos eran los de antes". A mi no me traten de engañar.

Los osos de peluche humanos tienen un capítulo aparte. Nadie les pide que se depilen el cuerpo entero, sería una locura y un dolor innecesario, salvo que para ustedes sea un verdadero complejo. Pero no caigan en la fácil: "Yo soy así, la que quiera estar conmigo que me acepte" o "A mi me tejieron, no me parieron, vengo fallado de fábrica y ya no puedo cambiar" porque a lo mejor alguna chica sí los quiere, sí está interesada en ustedes como personas pero no tiene interés en tragarse rulos de 10 centímetros cada vez que les quieren hacer un mimo extra. Tienen un 13% de chances de ser felices... pero ya ven, pueden incrementarlas si se emprolijan.

Conclusión: ducha y recorte antes de jugar al amor.

Muy bien, después de este análisis sociológico los invito a una nueva encuesta. Las chicas la reclaman, yo misma quiero saber, así que invito a todos a sumarse con la buena onda que los caracteriza a este escrutinio que cuelga al costadito del blog.

¿Qué depilado femenino prefieren?
Hay tiempo hasta el jueves para votar... El viernes los resultados y el análisis final.

jueves, 4 de septiembre de 2008

¡Se ha formado una pareja!

Charlando con una de mis nuevas visitantes, la asidua comentarista Ladyjojo, llegamos a una conclusión (o en realidad llegó ella). La culpa de todo lo que nos pasa, la tiene Roberto Galán. Les suena a locura? Pues no lo es. Paso a desarrollar la hipótesis y luego ustedes opinen.

Roberto estuvo al frente del ciclo “Yo me quiero casar y usted?” desde el año 1971. Dicen que una mañana, mientras desayunaba con su esposa, descubrió un clasificado en el diario de un hombre que solicitaba una mujer para casarse y se le prendió la lamparita… Durante años, se cansó de formar parejas, televisó casamientos que él mismo gestó (el más recordado es el de dos enanos y el de una ganadora del Prode que luego fue estafada por su marido televisivo) y también cuenta en su haber varios nacimientos. En su programa formaron pareja todo tipo de personas: feos, lindos, gordos, flacos, enanos, altos, solteros, separados, divorciados y viudos. Todo un emblema del amor, el gran celestino de la televisión argentina (y no me vengan con el boludo de “Cupido” ni con la grasada de programa de Claribel Medina).

Por todo esto, Lady, yo y quizás alguna que otra persona soltera, nos preguntamos ¿No podría haber vivido unos añitos más Don Roberto? ¿Por qué se fue “de gira” si aún quedamos muchas personas sin nuestra media naranja?

En fin, el hecho que Roberto y su programa ya no estén entre nosotros y que a nuestra edad, ya no vayamos a bailar ni salgamos de copas tan seguido, nos lleva a cometer errores garrafales. Manotazos de ahogado, podríamos denominarlos.

Así es como de un momento al otro nos descubrimos chateando con desconocidos, anotándonos en portales de citas (Diosito, no sé si existís, nunca te pedimos nada pero concedenos ésta… que no tengamos que llegar a esto! Gracias), armando programas con desconocidos y desilusionándonos porque la foto que nos mandó es de 1998 y ahora tiene 29 kilos más, es calvo y se le carearon dos paletas. O peor aún, defraudándonos porque las seis horas divertidas de chat diario no se sostienen en el encuentro de carne y hueso; o porque la impunidad del msn lo hizo hablar de más y después no puede sostener sus promesas (que nadie le pidió).

O terminamos aceptando encuentros con amigos solteros de los novios de nuestras amigas, en horripilantes e incómodas salidas de a cuatro para ver si la cosa funciona. Y así podría describir infinidad de cosas que hacemos para no estar solos, intentando encontrar a ESA persona especial que vaya a saber en qué lugar de este mundo está escondida (qué miedo verlo así, por favor!!)

Por eso Diosito (hoy le estamos pidiendo mucho), devolvenos un ratito a Rober para que nos dé una manito a Lady, a mi y a unos cuantos solteros más que andamos medio desganados de tanto buscar quién nos quiera, nos cuide y nos respete. Hasta que no volvamos a escuchar tu clásico: “Se ha formado una pareja” no paramos.




lunes, 1 de septiembre de 2008

Feliz cumpleaños a ti!

Quiero hacer un alto en mi historia y publicar algo distinto que quizás no muchos entiendan y otros tanto, se queden afuera por cuestiones generacionales. Hoy cumple los años una persona muy especial para mi, un tipo al que quiero mucho y que no está pasando uno de los mejores momentos de su vida pero le pone garra para salir adelante.

Las cosas no son simples, no se dan como las soñamos pero está en uno querer cambiarlas y animarse a torcer el rumbo en busca de la felicidad, aunque sea complicado y duela mucho. Hace unas semanas le prometí un regalo de cumpleaños. Él es fanático de los álbunes, revistas, juegos y juguetes de su época, es tan nostálgico como yo y muchas veces hemos interrumpido charlas para intertar ubicarlos en internet o en locales especializados. Por eso hoy, como por razones económicas no puedo comprarle todas éstas cosas que él tanto quiere, se me ocurrió dedicarle este post con esos símbolos de los 70 que ahora a los 36 quiere volver a tener.


Álbum de tapitas (en realidad de las gomitas que vienen adentro) del Mundial 78. Parece que en su época, fue todo un suceso.


Consistía en una especie de pipa a la que se le añadía un pequeño tubo de plástico con una canasta. El objetivo era soplar por el palito para lograr embocar una pelotita en una canastita similar a un aro de básquet


Paco Pega... Todo un clásico!
Llegué a usarlo, ni hablar de la cantimplora, las fibras y ese vaso increíble que acompañan a Paco. Se me piantó un lagrimón cuando encontré el kit, por eso decidí subirlo así...
Álbum "La vuelta al Mundo en tapitas con Maradona". Chapitas de Coca Cola, Fanta y Sprite. 1980 (mirá si serás viejo, yo recién nacía)

Como en "Toys Story", te juego un mano a mano a los Rockem Sockem Robots...




Pocketers de agua... La ranita es medio

infantil. Voy a buscar en casa porque tengo uno similar pero de básquet.



Y de mesa...


Sos viejo de verdad eh!!

No sé ni de qué se tratan estas historietas pero me dijiste que aprendiste a leer con ellas. No podían faltar...


Como viejo caprichoso que sos te lo estás por comprar... Ya me imagino noches en vela jugando al Simon!!


Y la frutilla del postre!!

Campeonato ya, como en las viejas épocas en los videos del club...



Para que te amigues con la Capitana (él es el culpable que desdoble mi personalidad, cree que soy como Superman y Clark Kent), para que entiendas que te quiero ayudar (como puedo, me cuesta ser objetiva con vos) aunque a veces suene dura o te termines enojando, para que sepas que podés contar conmigo y para que veas que a mi manera, te quiero mucho. Muy Feliz cumple ex Lord of the Ring!!

jueves, 31 de julio de 2008

Les presento a mi nuevo deseo

Hablando con Flor, uno de los regalos que me dió Capitana, reforcé la teoría que venía sosteniendo desde hace algunas semanas. ¿Acompañada resignando mis necesidades o sola a la espera de un nuevo amor que me dé todo lo que busco?

Si hago memoria, creo que estoy en condiciones de afirmar que durante los seis años de relación, lloré por lo menos una o dos veces por semana, incluso en los mejores tiempos. Sufrí tres separaciones muy dolorosas, de varios meses cada una; un par de decepciones y un período al borde de ataques de pánico, de los que pude zafar gracias a la ayuda de un terapeuta; una masajista china y principalmente, a la gran contención de mis amigos. En esta última separación, la cuarta y definitiva, el golpe también fue muy fuerte. Había vuelto a ilusionarme y zas... Otra vez todo el amor y los sueños al cajón. Varios días sin salir de casa, sin sacarme el pijama celeste y el saco verde, sin ganas de comer, cocinándome lo que la alacena me permitía, tomándome una copita de vino tinto por las noches en soledad y gastando rollos de cocina para secarme las interminables y dolorosas lágrimas. Sólo yo sé todo lo que lloré por ese amor que de a poco se va apagando.

Hoy miro para atrás y hay cosas que no puedo creer. Incluso ahora que hago este balance y se me vuelven a caer las lágrimas. Me cuesta creer como dejé que mi vida se convirtiera en tanta pena; como permití que la tristeza borrara la sonrisa y la chispa que me caracterizan; como de a poco me fui apagando y no me di cuenta; como prioricé tanto ese amor que no respeté lo que yo misma quería, lo que yo buscaba para mi vida; como dejé una y mil veces mi dignidad de lado pidiéndole que volviera, que me dedicara dos segundos, que se fijara en mi, que me abrace, que me incluyera dentro de su vida, que me ame... ¿Por qué lo hice? Si las cosas deben fluir, si el amor es de a dos y siempre supe que no sirve forzarlo, que si solo uno tira del carro no funciona.

El sábado lo crucé de casualidad en un bar a las 6 de la madrugada, después de un mes y medio sin verlo, y por primera vez me sentí distinta. El último encuentro había sido en mi departamento, cuando aún vivía sola y no podía más con mi vida, no paraba de llorar un segundo, creía que iba a morir de la tristeza, me sentía tan solita, no veía ni una hendija de luz. Recuerdo que cuando acudió a mi llamado desesperado, lo abracé mucho, que no quería soltarlo y que sus palabras me trajeron paz, como siempre. Pero también recuerdo que ese mismo día comprobé que algo se había roto, que ya no había vuelta atrás. Y el sábado lo volví a sentir...

Y hoy sé lo que es: no vuelvo a elegirlo. Y lo afirmo con todo el dolor del alma porque siempre dejé todo por él y porque es un ser maravilloso, pero ya no me sirve su forma de amarme. Ya no me sirve su cariño de a ratos; su compañía en días seleccionados por él según su conveniencia; ya no quiero el tironeo diario con sus amigos; los sábados de peleas por sus recurrentes salidas; los domingos de espera e incertidumbre; la diferencia de tiempos y proyectos; las peleas infinitas; los caprichos; los berrinches; el llanto; el dolor de panza permanente; la puntada en el pecho; los nervios que me quitan energías para hacer otras cosas y me hacen comer de más para no decirle que me siento frustrada como mujer. No quiero nada de todo eso nunca más!!! Y lamentablemente es lo que formamos cuando nos juntamos, no la supimos remontar, ésta vez tampoco aunque le pusimos todo. No me queda otra que dar vuelta la página para volver a empezar de cero.

Por eso de ahora en más, cada vez que encuentre un trébol de cuatro hojas; que pase una estrella fugaz; que alguien cumpla años y sople las velitas; que vea pasar el auto de una novia; que me estrene una bombacha rosa para Noche Buena; que un bichito de luz, una vaquita de San Antonio o un panadero se posen en mi; que a alguien se le caiga una pestaña y me preste su dedo; que tire la moneda en una fuente; o simplemente como dice Calamaro, cada vez que pase un tren, voy a pedir un nuevo deseo. Ya no será que vuelva y podamos ser felices juntos de una vez por todas. Ya no será que me diga que me elige para toda la vida y me regale el anillo simbólico que siempre esperé y nunca llegó.

Ahora mi deseo es que llegue ese gran amor que me haga temblar el corazón y me devuelva la sonrisa para siempre. Que me ame, me proteja, me respete, se muera por mi, me devuelva las mariposas en el estómago y me haga reír mucho... Por menos de eso no entrego mi deseo!

(Gracias Flor por decirme las palabras justas en el momento indicado, casi sin conocerme. No te das una idea lo que me sirvió tu mail. Te quiero)

martes, 20 de noviembre de 2007

Breve visita por mi psiquis

Los cambios son traumáticos, ofrecen crecimiento, ayudan a madurar y aportan miles de beneficios como el consumir espinaca o brotes de soja, pero duelen, confunden, movilizan y si no estás bien parado, suelen correrte de tu eje. Ni hablar cuando los cambios se ponen de acuerdo y llegan a sacudirte todos en el mismo momento. Y ni hablar cuando sos una joven señorita de 27 años y gracias a las malditas creencias que se pasan de generación en generación y que te inculcan de chica a modo de estigma, no estás parada en el lugar que te marcaron debieras estar.

“¿Aún no te casaste?”; “¿Cómo que todavía no querés tener hijos?, no me quiero morir sin verte convertida en madre”; “¿Otra vez te separaste?”; “Yo a tu edad….”, bla bla bla… Aflojen, aturden a cualquiera! Lo lamento, todas las respuestas son negativas y poco alentadores para las exigencias familiares o de esa gente que “te quiere bien”, concepto que jamás entendí y es más, detesto. Siempre supongo que si hay gente que me quiere bien, debe haber otra tanta que me quiere mal… a esos les advierto: Aléjense de mi, nefastos!

Bueno sí puedo contar cosas buenas, soy una persona divertida, encontré mi profesión a temprana edad y me puedo dar el lujo desde hace mucho de vivir de ella, que no es poca cosa. El balance de mi vida es positivo, pasé por todos los estados que puede atravesar un ser humano y salí airosa. Amé y fui amada. Me caí y me volví a levantar. Tengo un tendal de amigos que me apuntala, que forman parte de mi familia y con el que comparto anécdotas desopilantes a diario (sí, es verdad lo que decimos aunque a muy pocos les cause gracia a nosotros sí y no hay vez que salgamos a la calle y no tengamos alguna odisea que contar). Creo que yo soy así, me pasan cosas todo el tiempo o no sabré minimizar los hechos, aunque el terapeuta insista en que ya me corresponde el alta. No sé, no estoy muy segura de que sea lo correcto…