domingo, 31 de julio de 2011
Primera etapa: ¡cumplida!
El 31 de julio de 2010, luego de luchar meses con albañiles y con plazos que se modificaban todas las semanas, por fin estacionamos el camión de la mudanza en la puerta de nuestra casa. Hacía ya mucho tiempo que mi mochila viajera había dejado de recorrer las 30 calles que dividían ambos hogares, pero esto era distinto: tenía olor a desafío. Ya no valían los refugios ante cualquier pelea, los problemas habría que afrontarlos en casa.
Ése día se llenó la casa de amigos y familia; se comieron sandwichs en una cocina vacía, parados, cada uno desde el puesto que le había sido asignado. Se vivieron momentos de caos, como en toda mudanza, pero pese al cansancio la sonrisa era el denominador común. Estábamos contentos, nosotros y ellos, había triunfado el amor. Nadie le daba crédito a la relación durante los primeros meses pero acá estábamos para demostrar que sí se puede atravesar huracanes y tormentas cuando hay amor.
Hace un año escribía esto. Con alegría, puedo decir que nos seguimos eligiendo y que en esta casa, la mayoría de las veces, sobran las sonrisas. No es un amor utópico, no existe el "hasta que la muerte nos separe", pero es un amor real de esos que se sienten en el corazón. Y eso vale más que cualquier firma o cálculo matemático.
Por eso hoy, pese a los pronósticos, renovamos el contrato de nuestra casa y nuestra relación. Muchacho, feliz aniversario, seguimos sumando...
miércoles, 6 de abril de 2011
Paolina, la limpita (?)
Tenés que estar lista Paolina
Capitana:
¿Lista para qué abuela?
Abuela Kico:
Para ser una buena ama de casa
Capitana:
Bueno
Abuela Kico:
Vos te reís siempre de todo. Pero tengo razón. Tenés que saber cocinar porque a los hombres les gusta llegar de trabajar y que esté la comida lista. O que te despiertes a la mañana para prepararles el desayuno y plancharles la camisa, porque no es lo mismo si la planchás el día anterior. Y sobre todo, la casa siempre tiene que estar limpia.
Capitana:
¿Algo más?
Abuela Kico:
Seguí jodiendo, se te va a ir.
Capitana:
¿A dónde?
Abuela Kico:
A una casa limpia.
El sábado vino a mi casa a cenar y me tiró el primer aliento en mi breve carrera como ama de casa: "Por lo menos sos limpita". Por eso cuando la gente de Cif me envió su nuevo comercial, con Cenicienta como protagonista, me acordé de este episodio.
Lo que mi abuela no sabe es que sólo limpié los ambientes del piso de abajo, donde iban a estar los invitados, y que lo hice en pocos minutos gracias a ese líquido blanco adictivo del que ya he hablado en otros post. Todos contentos.
¿Y ustedes, qué cosas odian hacer y desearían que otros hagan por ustedes?
martes, 30 de noviembre de 2010
3 largos años...

Noviembre es mes de festejos en este blog, la Capitana y yo cumplimos 3 años de ser una misma persona (o a veces dos, ella es tan políticamente incorrecta como solía ser hace algunos años). Seria largo y tedioso hacer un balance de estos tres años, pasaron tantas cosas que algunas ya ni las recuerdo.
Pero haciendo memoria (y apelando al archivo de blogger) me di de frente con este post que escribí para el primer aniversario, y me encantó. Resume bastante mi cambio de vida, de actitud y sobre todo, retrata mi elección más importante: se puede vivir de otro modo... o al menos, vale la pena intentarlo.
A ese texto debo agregarle algunos "detalles":
- Finalmente, encontramos nuestro lugar con Muchacho y ya llevamos cuatro meses de caótica pero hermosa convivencia.
- En diez días sale mi primer libro, producto del hermanito menor de Capitana, Matemos a los ex. Mi ansiedad me está consumiendo, lo quiero ya en mis manos...
- Gané un concurso hace exactamente un año en la categoría "Voto de los lectores". Gracias a ustedes que se tomaron el trabajo de elegirme.
- Sumé amigos; me enamoré de Romancito, el mejor perro del mundo; tuve un nuevo ahijado; conseguí trabajos que me dan satisfacción y todos los días me llega algún lindo mensaje de algún desconocido contándome lo bien que le hace leerme. "Me ayudaste, me llegó tal cosa", impagable.
- Por este blog pasaron más de 200 mil personas en dos años (quedó un año sin registrar); más de 600 personas siguen esta locura y casi 2 mil amigos en Facebook hacen lo propio desde allá. Gracias, infinitas, como siempre.
Ya casi no actualizo, no por falta de cariño, amo a este blog más que a ningún otro. No creo que exista un sitio donde haya escrito más desde el corazón que éste. Capitana es mi mundo, mi alter ego, el único lugar donde pude abrirme durante mucho tiempo.
Hoy sólo tengo para decir: Feliz cumpleaños Capitana y gracias a todos, como siempre, por seguirme en todas.
jueves, 11 de noviembre de 2010
El día más temido llegó...
No podía creer como ella, sin chistar, sacaba cada casaca del bolso (que encima se acordaba de entregarle dos días después, cuando la mugre había fermentado), la colocaba en el lavarropas y con alegría agregaba jabón y suavizante: "Así huelen mejor para el próximo partido".
La otra semana por supuesto, repetía el ritual. Mi asombro se redoblaba y volvía a preguntarle a mi madre: ¿Cómo puede ser que no te de asco agarrar ésas camisetas harapientas? ¿Para qué le ponés tanta dedicación, si a los dos minutos de partidos estos tipos se suenan los mocos con una manga? Su respuesta era categórica: "No me molesta para nada, si tu papá las trae las tengo que lavar".
Juré que nunca me iba a convertir en eso que era mi madre, pero ayer a la noche muchacho me puso ante mis ojos una prueba difícil de sortear: "Mi amor, para que todavía me veas más parecido a tu viejo, mirá lo que te traje". Y desplegó una bolsa negra que aún, no me animo a tocar. ¿Este tipo no recuerda todo lo que le conté sobre mi vida y las cosas que odiaba? ¿No sabe que, justamente hace unos años, me fui de mi casa para dejar de convivir con mis padres?
Sí, sabe todo y se ríe. Convirtiendo mi enojo en sonrisa, ésa es su arma más letal. No quiero caer, no puedo dejar mis convicciones atrás. Si toco esa bolsa negra ya no hay retorno, habré perdido la batalla para siempre.

sábado, 30 de octubre de 2010
Miles de censista, ¿cuál me toca a mi?
Allí fuimos con Muchacho y la niña. Un señor muy agradable se preocupó porque nadie nos haya tocado el timbre y se ofreció a censarnos en el acto. El trámite duró tres minutos tal cómo prometió.
Son unos minutitos, señora venga por acá. Digame, su nombre y el de su marido.
Capitana:
No es mi marido.
Censista exprés:
Pero yo los anoté como cónyuges.
Capitana:
Pero no estamos casados.
Censista exprés:
Pero viven juntos, así que están casados.
Capitana:
(Ay señor de mi corazón) No, no estamos casados. Somos concubinos (guacala, lo tuve que decir)
Censista exprés:
Bueno por eso, cónyuges.
Capitana:
A ver señor, ¿no le interesa al censo saber cuántos casados hay, cuántos concubinos? No es lo mismo.
Muchacho:
Dejá Paola, que ponga cónyuges.
Censista exprés:
Su hija, ¿cómo se llama?
Capitana:
No es mi hija. Ya fue censada en la casa de la mamá.
Censista exprés:
¿Cómo no es su hija?
Capitana:
Uf, ¿no es que deben ser censados en el lugar donde pasaron la noche? Ella durmió con la madre, no la vamos a registrar dos veces.
Censista exprés:
¿Pero cómo no es su hija? ¿Usted no tiene hijos? Tiene 30 años.
Capitana:
(?)
jueves, 7 de octubre de 2010
¡Aprendan giles, HOY muchacho rulea!
La convivencia entre una pareja no es fácil y con eso no descubro nada. Hay días que quiero huir a hurtadillas, en la mitad de la noche, con un palito y una bolsita tipo el Chavo para no afisxiarlo con la almohada y otros, como hoy, que me alegro de haberlo elegido para esta loooca aventura. Porque uno a los 30 años tiene sus mañas, ha vivido sólo y no le quiere entregar la independencia a cualquiera. Pero hoooooy, no me arrepiento de haber dado el gran paso con muchacho (no me pregunten dentro de unos días, no sé qué les puedo contestar, estoy ciclotímica).
Hoy muchacho tuvo tres actitudes dignas del hombre que todas las mujeres soñamos y porque se lo merece (y porque quiero que lo repita muy seguido), paso a enumerarlas:
1- Se ofreció a ir al supermercado. Si hay algo que detesto es hacer las compras, sobre todo la parte de cargar las bolsas por las escaleras del departamento. Ni hablar de acomodar los productos una vez en casa. Querría tener un esclavo a mano para pegarle un chiflido en ésos momentos: esclavoooooo, acomodame todo... ¡gracias! Pero como todavía no me convertí en princesa, aún no pude contratarlo y me toca esa tarea espantosa a mi. Pero hoy no. Cuando volví a la tardecita, muchacho había ido al super y solito se encargó de guardar toda la compra. Iupiii
2- Nada más lindo que el hombre que advierte que estás un poquito estresada, histérica y te saca de la rutina con... ¡una sorpresa! Así que además de no ver productos del super arriba de la mesada de la cocina como creí encontrar, a mi vuelta vi un paquetito de una de mis marcas preferidas (no los nombro más malditos de Complot, vistan a la Capitana si quieren fama, he dicho) colgando de una silla. Siiiii, regalos regalos, te amooo!!
3- Cuando creí que era todo por hoy, que más no le pedía pedir o que estaba soñando (?) me encontré con otro detalle bello. Me lastimé un dedo, fui al "botiquín" y ¿qué nos compró muchacho a la niña y a mi? ¡¡Curitas de Kitty!! Sin dudas, éste es un hombre que ama a sus mujeres...
Y ahora sí, me despido en este día emblema de nuestra convivencia feliz. Aprovecho a decirlo hoy, somos felices, necesito dejar constancia, porque mañana es probable que deje la toalla mojada arriba de la cama otra vez, o que use el décimo vaso en una misma tarde o simplemente, que se tire a mirar fútbol sin registrarme ni poner siquiera la mesa y tenga ganas de huir para no asfixiarlo.
Muchacho HOY te amo...
miércoles, 25 de agosto de 2010
Cartón lleno...
Si deja la toalla mojada sobre la cama, antes de gritar por décima vez en el mes que por favor la cuelgue... tenele paciencia.
Si le pedís seis veces en diez minutos que por favor saque a pasear a Román, y te ignora sumergido en la computadora... sacalo vos porque no lo hará.
Si le sugerís por vez número 30 que seleccione qué ropa va a usar para poder archivar el resto en el placard, te promete que lo hará y siguen pasando los días entre bolsas y cajas... seguile teniendo paciencia.
Si le pedís que conecte el lavarropas nuevo porque tiene tres días de prueba, pasan los tres días, pasan cinco, pasan ocho y el lavarropas sigue en el medio de tu living, envuelto tal cual lo bajó el pibe del camión.... ¿recordás no? Tenele paciencia.
En fin, la convivencia es hermosa pero nadie me advirtió de las veces que lo iba a querer asesinar. Muchacho vino con combo (perro e hija), muchacho vino mal acostumbrado a muchos hábitos de rey, y como si todo eso fuera poco: muchacho armó una banda de rock y ¡arrancan los shows!, por lo que se duplican los días de ensayo.
Lo amo, paciencia, lo amo, paciencia, lo amo, paciencia, lo amo, paciencia....
martes, 3 de agosto de 2010
¡La noticia de la semana!
Pero nadie me cree o al menos dudan, y lo miran a muchacho, lo que me hace pensar que la situación es más grave de lo que yo misma veo. Nadie confía en que muchacho algún día quiera casarse conmigo, pero se equivocan. Para comprender lo que digo, tenemos que retroceder unos días.
Sábado, 10 horas, minutos antes que llegue el camión de la mudanza...
Capitana:
Muchacho:
Capitana:
Muchacho:
Capitana:
Muchacho:
Capitana:
Muchacho:
Capitana:
¿Creen que desvarío? No, justo cuando me propuse dejar de hablar del tema, muchacho dijo que sí y lo mejor de todo, es que había presentes dos amigas que fueron a colaborar con la mudanza y gritaron tanto como yo.
viernes, 30 de julio de 2010
Y llegó el día nomás...

viernes, 23 de julio de 2010
Nos vemos en agosto...
Situación 1: El almuerzo de hoy.
Milanesa a la napolitana- Picada completa- Cuarto de libra o Big Tasty de Mc Donalds- Pancho con lluvia de papas- Tortilla de papa- Chorizo a la Pomarolla- Mollejas con limón- Tacos- Arrolladitos chinos con mucha salsa agridulce- Croquetas de papa- Nachos con queso fundido- Rabas- Provoleta- Papas fritas- pollo con salsa agridulce- Guiso de lentejas- Matambrito de cerdo al verdeo- Suprema a la Maryland- Asado completo- Papas a la crema- Choripan- Uno o dos tubos de Papas Lays... y así puedo seguir enumerando todo lo que deseo.
En su lugar voy a comer: arroz con queso. No tengo tiempo de salir a comprar y cocinarme.
Situación 2: Descanso.
Cuba- El camino del vino en Mendoza- Las playas de Costa Rica- Porto de Galinhas en Brasil- La Predrera en Uruguay- Circuito Beattle en Londres- Lago Titicaca en Bolivia- el frío de Usuahia- Salta- Cartagena en Colombia- París o sin tener que ir mucho más allá, al menos pido 10 horas corridas de sueño.
En su lugar voy a pasar el fin de semana: trabajando y organizando la mudanza.
Situación 3: Inversión.
Remeritas- Jean- Toleritas- Medias- Faldas- Botas- Blazer- Bolsos- Sweater, bah para qué seguir, quiero todo. La fiebre consumista me llama, las vidrieras me hostigan con liquidaciones hermosas y tentadoras pero no.
En su lugar voy a comprar: lavarropas, mesa, sillas, puffs, lámparas, cortinas.
Definitivamente, no entiendo cómo la gente disfruta de las mudanzas. Quiero dormirme hoy y despertarme el 2 de agosto con todo listo para descansar...
jueves, 1 de julio de 2010
Es un hecho...

lunes, 28 de junio de 2010
Sabio destino
En ese contexto, me crucé con muchacho, a quien no veía hacia años. Lo vi entre la multitud, como siempre que la vida me lo puso en el camino, me sentí nerviosa, corriendo el riesgo de tartamudear, como cada vez que algo altera mi poder de control. Estaba lindo, siempre me gustó. Nos saludamos, resumimos nuestras vidas en cinco minutos y a la semana de charla por msn, me contaba que se separaba. No entendía mucho, no esperaba nada ni sabía si podía responderle a alguien, pero ahí me tendía el destino una soga. El resto es historia conocida, costó bancarse todo el proceso pero acá estamos, con sobresaltos dignos de toda relación, con meses de una convivencia no oficial pero no por eso irreal y a un mes exacto de mudarnos a una casa nueva, juntos, de los dos, armada con todo el amor del mundo.
Si en junio de 2008 alguien me pronosticaba este futuro, me reía a carcajadas. Cuando tuve que dejar el departamento, muchos de ustedes me dijeron: la próxima vez que te mudes lo hacés en pareja... y ni siquiera lo podía soñar. Mucho menos creería él si alguien le decía: dentro de dos años vas a estar viviendo con otra mina y armando una nueva familia. Pero pasó.
Ya nos entregaron las llaves del departamento, de a poco iremos llevando las cosas pero como aún hay gente trabajando, la mudanza oficial será el sábado 31 de julio. Todavía hay días que ni yo lo creo, es increíble como te puede cambiar la vida de un momento a otro.
viernes, 11 de junio de 2010
Enfrentando al diablo...

A pocas semanas de la mudanza, mientras elegimos colores, muebles y dibujamos la distribución de las cosas, se nos ocurrió una idea, una decisión de vida, conjunta, compartida: en la casa nueva NO habrá televisión en la habitación.
La intención es fomentar la lectura, el acercamiento, las charlas y evitar el ostracismo que trae aparejado el aparato. Los dos vivimos con el televisor prendido, enchufados a la computadora, queremos despojarnos de la tecnología al menos por un rato. Una tarea difícil, somos fanáticos confesos.
¿Lo lograremos?
viernes, 14 de mayo de 2010
Las fotos del nuevo hogar...



(ésta es la foto que más me deprime)
Hasta que no esté terminado, no voy más. ¡Esto es muy estresante!
* Secuestradores abstenerse: el departamento no lo compraremos, es para alquilar. Cambien de plan y enfilen para otro lado, somos pobres. Muchas gracias.
miércoles, 12 de mayo de 2010
Estado de situación...
La mudanza es inminente, la fecha definitiva es el 1° de julio. Ya estamos definiendo la decoración y comprando lo necesario, una tarea hermosa que por suerte la compartimos juntos. Estamos metiendo presión con un par de amigos para al menos, hacer una fiesta de convivencia pero muchacho es fuerte, resiste en su postura y no se deja convencer. Maldito.
Lo que viene en Capitana del espacio:
La despedida de soltera. A ver quién se engancha*
*Por supuesto, la invitación es para las mujeres.
martes, 4 de mayo de 2010
La misma música, algunos años después...
Un tiempo más tarde, en un ataque de llanto porque no soportaba más a mi familia, me interrumpió y tiró en caliente: "Basta, venite a vivir conmigo". Creí que se iba a retractar, pero no lo hizo... y me enamoró para siempre. A sólo unos pocos meses de estar juntos, me hacía una propuesta que sinceramente no esperaba pero que me parecía hermosa. Así de a poco me fui quedando, primero tres o cuatro veces por semana iba y volvía con mi bolsito y con la pregunta constante: ¿Hoy no preferís quedarte solo? (Nada más feo que ser una invasora). Pero no, para mi sorpresa no se cansaba de recibirme y así fuimos sumando días hasta ésta realidad, donde de algún modo ya es mi casa también.
No estaba acostumbrada a tanto, todo era nuevo. Durante años lloré por una persona que no podía comprometerse, que me pidió que nos mudáramos juntos y a la semana se arrepintió. "Perdón, me dejé llevar por la emoción", tiró sin medir lo que podía pasar del otro lado. Y su respuesta me dejó triste, sin esperanzas. Creía que esas cosas no me iban a suceder nunca y sin embargo, hoy estamos planeando una mudanza con muchacho con mucha felicidad.
Cuando en julio de 2008 dejé mi departamento de soltera en las máximas de las depresiones para volver como el perro arrepentido a la casa familiar, otra vez había perdido las esperanzas. Nada me hacía sonreír, nada. Todo el mundo repetía sin parar, incluso en comentarios en éste blog: "Ya vas a poder volver a mudarte, seguro que cuando lo hagas lo vas a hacer feliz y en pareja". Una utopía enorme para ese momento de mi vida, un imposible. Por eso cuando muchacho me dijo que llamó al administrador de nuestra futura casa y le pasó la fecha de mudanza definitiva para el 1° de julio se me llenaron los ojos de lágrimas, el vaticinio de mis seres queridos no era sólo una palmada de aliento, fue real. El mismo mes.
Esta tarde escuché un tema de Pink Floyd que me hizo viajar al pasado. Estaba triste, tenia miedo, no me podía dormir de noche por las constantes crisis y siempre alguno de mis amigos se quedaba a acompañarme, al menos hasta que me durmiese. Una vez le tocó a mi amigo Loli, que me hizo acostar, puso "Dark Side of the Moon", apagó la luz y me recomendó: "Por un rato no pienses en nada, dejá ir la mente". Eso hice... y aluciné y lloré con más fuerza. Eso mismo me pasó hoy por un rato pero la sensación fue totalmente contraria, sonreí de felicidad. Por todo lo que conseguí, por la decisión que tomé en estos días, por el hombre que tengo al lado, por todos los amigos que siguen al pie de cañón y los que se van sumando. Y porque ya no tengo dudas, para mi también existen las revanchas.
miércoles, 14 de abril de 2010
La suerte está echada...
Con este panorama y ante la inminente mudanza a un departamento más grande y el doble de costoso que el de muchacho, me vi en el brete de modificar mi situación para asegurar mi parte en el alquiler. Sinceramente, no llegué a moverme demasiado, las propuestas llegaron solas.
El llamado de un amigo rompió el hielo: "Buscan gente en el Banco, si querés te recomiendo, no es lo tuyo pero los sueldos son buenísimos, ¿qué hago?".... Listo, recomendame. Llamado del futuro jefe para conocerme, nuevo llamado para pedir más datos: "Tenemos que investigarte" y posterior derivación a Recursos Humanos...
Dos semanas después llega un mensaje de un viejo compañero via Facebook: "Me voy de la revista y tengo que encontrar a mi reemplazante, si querés les hablo de vos"... Yeah, genial, esto me gusta más. Mails con el director de la revista, entrevista: "Vamos a ponerte a prueba, mandame una lista de ideas y vemos cómo seguimos".
Acá nos encontramos, dos caminos bien distintos. En un lado de la contienda, la vocación, lo que disfruto hacer, para lo que me preparé y para lo que vengo sumando experiencia desde ya hace más de diez años. Sueldo estándar, estabilidad laboral sujeta a posibles cambios, hasta que la revista cierre o alguien se chifle. En el otro, un buen pasar económico, una estabilidad laboral prolongada y la pregunta obligada: ¿quiero pasar una vida encerrada en un banco siguiendo los pasos de mi viejo que tiene 53 años y 35 como bancario?
La elección aún no está en mis manos, sino sería más que obvia... Prefiero resignar una vida en la "abundancia" pero ser feliz todos los días que me despierto para ir a trabajar, eso ni lo dudo. Por ahora, el banco viene pegando duro, ya pasé la entrevista presentación, hoy tuve esa reunión incómoda donde a uno lo hacen dibujar y lo observan como si fuese un imputado por asesinato y el jueves me hago todos los estudios médicos. Mientras tanto, en la revista ya hice la nota asignada y mañana la mando para ver qué me contestan, cómo se sigue.
Estoy agotada, porque a esta incertidumbre le debo sumar todo mi trabajo actual que no tiene pausa y no pienso abandonar. Es por eso mi ausencia en la vida blogger y en la vida real, no tengo tiempo para nada. Calculo que en la próxima semana se resuelve, el destino dirá qué me tocará, yo ya no tengo mucho por hacer, estoy entregada.
martes, 6 de abril de 2010
Junio
El sábado fuimos a ver el departamento, ya va tomando forma y según el arquitecto, en dos meses tiene que estar... Por lo que así estamos, visitando mueblerías; tomando medidas; dibujando una y mil veces cómo queremos distribuir los muebles en cada ambiente; eligiendo colores; imaginando combinaciones; recorriendo ferias retro; hojeando revistas de decoración; buscando cosas originales y ofertas por Internet; y por sobre todas las cosas, soñando con los momentos de felicidad que esperamos vivir ahí adentro.
Mucho no va a cambiar, sería algo así como oficializar la convivencia que llevamos desde hace varios meses en su casa, pero ahora en un lugar más grande, cómodo, distinto y encarado con todo el amor del mundo... Mal no nos puede hacer el salto.
Así que si los planetas se alinean y Jebús quiere, no lloverá, se podrá terminar la obra y veremos el Mundial en el nuevo hogar... crucen los dedos con nosotros.
miércoles, 24 de febrero de 2010
Vos sí que tenés suerte...
Qué bueno, si quiero no me baño; si quiero me saco el pijama a las cinco de la tarde; si quiero como sentada frente al monitor con una pierna levantada arriba de la silla, total nadie me ve; si quiero camino en patas durante todo el día, qué lindo vivir sin tacos; si quiero me organizo y me duermo una siesta, o salgo a almorzar con alguien o me como un asado en la casa de mi viejo; si quiero mientras trabajo boludeo en Facebook , total nadie me ve; si quiero me organizo y voy sólo una vez por semana al centro a cumplir con todo junto, qué placer no tener que viajar; si quiero digo que no tengo señal y no atiendo el teléfono; si quiero no contesto el mail de mi jefe, total qué sabe si estoy o no estoy, lo mejor es no bancarme la mala cara de la gente...
Es un mundo ideal dirán ustedes... El sueño del pibe... El máximo derecho al que puede aspirar un trabajador... El paraíso... La gloria absoluta...
Si, está muy bueno pero como todo en está vida, tiene su costado negativo, a saber:
No existen los horarios, como crees que te podés organizar y salir a almorzar o perder toda la mañana buscando un regalo de cumpleaños, muchas veces son las once de la noche y te ves resolviendo asuntos. Nadie comprende que estás trabajando, por más que te vean ahí, o sea, cero respeto y mucho reclamo: "ehhh por qué no venís, si estás encerrada toda la tarde en tu casa" o "Andá vos que tenés tiempo, yo tengo que irme a trabajar"... ¡¡y yo también!!. Hay días en los que ni te cambiás de ropa, seguís de corrido en pijama, por lo que no te arreglás, sos una bola harapienta en un rincón y no te enterás de los cambios de tu cuerpo, cuando te queres poner un jean para salir a ver el sol, no te entra nada. Sos la que se tiene que clavar a esperar al plomero, al hombre malo del aire acondicionado, la que tiene que sacar a pasear al perro, la que tiene que cuidar a la niña cuando nadie puede por sus horarios (?), la que tiene que tener ganas siempre porque "no podés estar cansada, no saliste de casa".
Entonces, ¿no es mejor ponerse linda y salir a la calle, hablar con otras personas, mirar vidrieras, tentarte con ropa nueva cuando te sobra un vuelto (¡esta es la mejor parte!) y volver cuando todo eso haya pasado y si es posible, no enterarse de nada?
Lo estoy dudando, al final todo destiñe en esta vida, hasta el sueño de trabajar desde casa.
Y ahora, ¿quién es el de la suerte?
Para los interesados, hay una encuesta acá, nada de otro mundo, uno se anota y participa pero quiero hacer mención especial a mi amigo Mc Fly y su blog, por el que labura y mucho para tenerlo actualizado y mantenernos informados sobre el mundo del cine. Así que si no quieren votarme a mi, lo pueden votar a él... o a los dos. Gracias, como siempre...
miércoles, 10 de febrero de 2010
¿Se viene el estallido?
- En un par de semanas, cumplo 30 y planeo hacer una gran fiesta de disfraces con karaoke y muchos amigos.
- En unos meses, damos el gran paso con muchacho y oficializamos la convivencia en un nuevo hogar.
¿Todas buenas noticias?
Sí
¿Es lo que siempre soñaste?
Sí
¿Estás feliz?
Sí
Entonces, ¿de qué carajo te quejás?
Porque estoy en peligro.
Yo no sé en qué ciudad viven ustedes, si hay centros comerciales, shoppings o tiendas de barrio, pero acá, en Buenos Aires, arrancaron las liquidaciones y toooodo lo que te gustó durante el verano y no te pudiste comprar, ahora lo podés conseguir tirado en una caja de saldos, con etiquetas tachadas en rojo anunciando el descuento.
Para una persona normal, este es un momento en el año cualquiera. Para una compradora compulsiva en recuperación este período es el más difícil de afrontar, el tiempo de saldos es una invitación al pecado permanente. Las vidrieras emanan droga, la ropa susurra que al menos te la pruebes, la mente te juega en contra aún sabiendo que no debés: "Buuuueno, ¿qué tan mal puede hacer a la economía que te comprés oootro vestidito?" o "No importa que te lo pongas dos veces, el verano que viene seguro se sigue usando y ya lo tenés".

Tengo miedo de derrapar, ¿cómo se hace para no recaer en las adicciones?







