Falta una semana para la mudanza, una solita, y aún estamos en veremos con algunos papeles y los muebles. Ni hablar del embalaje, arranco mañana, espero adelantar lo máximo que pueda porque en la semana me espera mucho trabajo. El caos y el estrés pre mudanza no me dejan disfrutar del todo este momento, y en lugar de ser feliz por lo que tengo, me lamento por no tener lo que necesito YA:
Situación 1: El almuerzo de hoy.
Milanesa a la napolitana- Picada completa- Cuarto de libra o Big Tasty de Mc Donalds- Pancho con lluvia de papas- Tortilla de papa- Chorizo a la Pomarolla- Mollejas con limón- Tacos- Arrolladitos chinos con mucha salsa agridulce- Croquetas de papa- Nachos con queso fundido- Rabas- Provoleta- Papas fritas- pollo con salsa agridulce- Guiso de lentejas- Matambrito de cerdo al verdeo- Suprema a la Maryland- Asado completo- Papas a la crema- Choripan- Uno o dos tubos de Papas Lays... y así puedo seguir enumerando todo lo que deseo.
En su lugar voy a comer: arroz con queso. No tengo tiempo de salir a comprar y cocinarme.
Situación 2: Descanso.
Cuba- El camino del vino en Mendoza- Las playas de Costa Rica- Porto de Galinhas en Brasil- La Predrera en Uruguay- Circuito Beattle en Londres- Lago Titicaca en Bolivia- el frío de Usuahia- Salta- Cartagena en Colombia- París o sin tener que ir mucho más allá, al menos pido 10 horas corridas de sueño.
En su lugar voy a pasar el fin de semana: trabajando y organizando la mudanza.
Situación 3: Inversión.
Remeritas- Jean- Toleritas- Medias- Faldas- Botas- Blazer- Bolsos- Sweater, bah para qué seguir, quiero todo. La fiebre consumista me llama, las vidrieras me hostigan con liquidaciones hermosas y tentadoras pero no.
En su lugar voy a comprar: lavarropas, mesa, sillas, puffs, lámparas, cortinas.
Definitivamente, no entiendo cómo la gente disfruta de las mudanzas. Quiero dormirme hoy y despertarme el 2 de agosto con todo listo para descansar...
Primero debe relajarse, ponerse algo cómodo (vale el pijama, ya es de noche) y buscar un lugar acogedor donde tirarse (vale la cama si no le molestan las migas, a mi me importan un carajo, después se sacude la sábana y listo).
Luego tiene que buscar en su casa los siguientes ingredientes:
- Un plato hondo y uno pequeño. - Una bolsa de papas fritas. - Queso crema. - Mayonesa. - Un caldito saborizado. - Una botella de Fernet Branca. - Una Coca Cola. - Un vaso.
Preparación:
Tomar el plato y vaciar la bolsa de papas en su interior. En el platito, prepare una mezcla para mojar las papas que lo hará sentir como Narda Lepes, no falla: queso crema, mayonesa y un caldito saborizado picado (en este caso, es de crema y verdeo... pero el de panceta y cebolla, estalla). Agarre el vaso, agréguele una medida de Fernet y llénelo con Coca Cola hasta el tope, conviene sumarle dos o tres hielitos.
Listo, ya está listo para conocer el verdadero placer, sólo le falta encontrar una buena serie o película... Muchacho te amo, sos una hermosa compañía, pero qué placer no tener que cocinar y poder comer en la cama sin que me rompas las pelotas!
Ahora que soy madrastra y ama de casa, ¿a quién tengo a mi cuidado?
a)
A una nena y un pájaro
b)
A una nena y un gato
c)
A un nene y tres peces
d)
A dos nenes y un perro
e)
A una nena, un perro y un padre desbordado
4)
Tengo un hermano chiquito al que le decimos...
a)
Bebé
b)
Bebu
c)
Pitu
d)
Floggerharapiento (jaja esta podría ser también)
e)
Pendejo
5)
Lo mejor que me puede pasar en los ratos libres sin novio ni trabajo es...
a)
Dormir como una morsa
b)
Hacer zapping
c)
Comer un asado con los chicos
d)
Jugar al GuitarHero
e)
Jugar al Burako
6)
Lo que más me gusta es...
a)
Viajar y sacar fotos
b)
Coleccionar vasos
c)
Contar billetes
d)
Lavar la ropa
e)
Comer chocolate
7)
Mi mayor frustración es...
a)
Haber renunciado a mi ultimo trabajo
b)
Tener que volver a vivir con mi familia
c)
No medir 1.75 ni tener lolas grandes
d)
Creer que lo que dice mi abuela es cierto
e)
Tardar tanto en dar vuelta aquella pagina
8)
¿Cómo duermo?
a)
En bolas
b)
Con un calzón de muchacho
c)
En bombacha y musculosa
d)
Con un camisón de mi abuela
e)
Con un piyama de Kitty
9)
¿Qué fue lo primero que le cocine a mi novio?
a)
Una paella
b)
Asado con fritas
c)
Una tarta
d)
Ensalada
e)
Un engrudo imposible de comer
10) ¿Por culpa de quién este año corro riesgos de caer presa por homicidio? a) Por mi abuela
b) Por mi ex jefa
c) Por mi vecina
d) Por la ex de muchacho
e) Por una amiga mirona
Hubo una gran adhesión a la propuesta y quedé sorprendida con los resultados, saben más de mi vida que mi propia hermana y que muchacho, que han confesado que no saber todas las respuestas. Confirmo, nadie de mi entorno realmente me escucha...
Los ganadores, los únicos que lograron responder todas las preguntas fueron:
Blonda Cameron Minerva Killer (que reconoció haberse copiado de Minerva) Anastacia LadyMadona Gabi C y Marula (dos amigas mías sin blog)
Muchos quedaron en segundo lugar (con un magnifico 90 por ciento del total de respuestas correctas) y la mayoría se equivocó en la pregunta 5. Sí, me encanta dormir ultimamente pero una y mil veces prefiero reírme con mis amigos y clavarme un buen asado. Ah y para los que no lo sabían, odio el chocolate.
Los primeros puestos se han hecho acreedores de mi magnífica obra de arte que si desean y el buen gusto los acompaña pueden exhibir en sus blogs (recuerden que no sé usar el Paint jaja)
¿Pensaban que ésto era todo?... Se equivocaron. Porque aquí no nos achicamos con el presupuesto, cada uno de los concursantes se ganó una porción de tarta que podrá pasar a retirar por mi hogar o bien, pueden enviarme un mail con su dirección postal y se les será enviada por encomienda.
Con los resultados del concurso que les debía los abandono. Volvieron a internar a mi abuelo, está muy mal y mi vida en estos días está dividida entre cuidarlo en el sanatorio y conseguir dadores de sangre cero negativo, una tarea que desconocía y ahora me sorprendo por lo complicada que es. En un rato lo operan, hecho que me parece una locura porque está desestabilizado pero en fin, supuestamente ¿los médicos saben más no?. Ya les contaré. Gracias por el apoyo.
No es mi intención convertir este blog en el de una chica Utilisima y mucho menos quiero empezar a pedir consejos sobre productos de limpieza o nuevos geles saca piojos, porque detesto a las mujeres que en las reuniones se agrupan sólo para hablar de las tareas del hogar (juro que las odio y digo que merecen que sus maridos les sean infieles por insoportables) pero esto lo tienen que saber.
Cuando arranqué mi relación con muchacho no sabía hacer nada. O sí, pero lo pasaba bien sin siquiera intentarlo. Nunca en 28 años había prendido el horno; encendido el lavarropas o cocinado un plato elaborado más de una vez por mes (cuando vivía sola subsistía a milanesas de soja, arroz, patitas de pollo, ensaladas, fideos y el delivery chino amigo). Muchísimo menos planchaba (la mano puede hacer esa tarea); limpiaba todos los días (una vez cada tanto limpieza profunda y se mantenía a escobazos) y ni en sueños preparaba tortas.
Con el amor y el combo, todo el panorama de soltera despreocupada voló por los aires. Una cosa es vivir en la mugre sola (o si estuviéramos solos con muchacho) y otra muy distinta es cuando hay una niña que cada tanto viene de visita. Así fue como de un día para el otro, vivo con el lampazo en una mano, el Cif en la otra y ahora, mi flamante actividad: ¡¡hago tortas!!
Ésta es la torta terminada pero, ¿quieren conocer el detrás de escena?
Me levanté el sábado tempranísimo, muchacho se fue a trabajar así que totalmente desligado de la fiesta que organizó sólo con 48 horas de anticipación por lo que tomé su dinero y me lancé a la búsqueda de la fiesta perfecta. Una vez definido el tema (Winnie Pooh) todo fue más fácil así que con mi hermana nos esmeramos en conseguir bolsitas, adornos y todo lo que tenga tatuado a ese oso y sus amigos. Pero ésta solita tarea nos llevó 3 horas!!
Un ejemplo de ello... las bolsitas que armamos con caramelos y juguetitos.
Paso número dos: elaboración de la torta. Una vez elegido el gusto (bizcochuelo de chocolate relleno de dulce de leche y merenguitos), todo más simple. Ahora sólo me tenía que bancar las miradas y opiniones del resto que no confía en mi: "¿Por qué no le ponés el coco más llovido?; ¿Por qué no le untás dulce de leche con un cuchillo más grande?; ¿Por qué no mojás la torta? bla bla bla... ¿Por qué mierda no me dejan de joder y que me salga cómo me salga? Bueno, parece que mal no salió porque casi no quedó.
Acá las imágenes de su armado para los que aún desconfían de mis capacidades...
Llenando la mesa entera de dulce de leche...
¿No es mejor pararte para pasarle el dulce de leche?... ¡NO!
Imaginen que es pasto...
La prueba, un mocoso de once años que me indica cómo poner el adorno...
Pero todo el cansancio valió la pena... su felicidad es inmensa!
Ah y por si quedaban dudas de si éramos gente copada o no, miren el regalito de papá y su novia:
Una guitarra con stickers de Kitty, qué gente cool, mi dios! Jaja
Prometo, se acaban los post familiares y vuelve la inútil y odiosa de siempre en breve...
El 18 de marzo de 1980 dicen que fue uno de los días más calurosos del año. Cuenta la leyenda que mi madre (primeriza ella) estaba tan relajada que se tomó su tiempo para pintarse las uñas y maquillarse antes de correr al Sanatorio (¿de acá habré sacado mi adicción a los esmaltes de colores?).
Ya en el hall se encontraba una familia entera también primeriza en esto de recibir bebés. Fui la primera hija, la primera nieta, la primera sobrina, la niña más esperada (no así deseada, fui producto de un accidente, hice casar a mis viejos re jóvenes, una rompebolas a la que se lo hicieron pagar de por vida). Pero pasados los nueves meses todos querían conocerme la cara y ahí aguardaban mi llegada.
Mi viejo arrancó con todo y se desmayó en el parto. El médico lo sacó para que no entorpezca el escenario: "Señor, su mujer está dando a luz, no lo podemos estar atendiendo a usted a cada rato" le dijeron expulsándolo de la sala de partos. Rato después, le piden que se acerque: "es una nena" y todos lloran.
Pasa a conocerme y hace la presentación en sociedad detrás de un vidrio. Hasta el día de hoy mi tío Mario cuenta que tiene grabado el grito espamentoso de mi abuela Kico: "Ay Dios mio, nunca vi una nena más hermooooosa, gracias" (¿gracias a quién abuela?) y el llanto contenido de mi abuelo (para el que siempre fui la hija mujer que nunca tuvo, la reina suprema).
Tuve una infancia feliz, con pocas cosas materiales pero rodeada de amigos que aún conservo. Una adolescencia no tan alegre, demasiado conflictiva y acomplejada, con una gran coraza que algún día iba a romperse de la peor manera. Y tengo una vida adulta con altibajos, calculo que como todo el mundo. Vengo de pasar el peor año de mi vida, donde lo perdí todo (trabajo, casa y seis años de relación en un margen de tiempo muy corto); combatí una depresión profunda; perdí las ganas de vivir, lloré como nunca antes lo había hecho y me aislé del mundo por un tiempo recluida en una oscuridad que no se la deseo a nadie. Creí que mi vida no tenía sentido y me resigné a esperar el peor de los desenlaces. Pero mágicamente, el destino me tiró una soga y me reencontré con el sentimiento más puro que puede tener un ser humano: el amor. Y todo cambió.
No se solucionaron mis problemas, pero ahora tengo al lado a una persona a la que amo profundamente, que siento que me ama, que se preocupa por mi, que me incluye en su vida, que proyecta conmigo y sobre todo, que me hace reír, y eso ya es muchísimo. Mi vida dio un vuelco absoluto y de sentirme sola pasé a tener una familia completa: pareja y pioja, domingos en compañía, planes a futuro y un proyecto de hogar tan cercano como nunca antes había tenido.
Aprendí a cocinar (gracias a las recetas de ustedes), a usar el lavarropas y sobre todo, a vivir al lado de un tipo que no me da sobresaltos y en lugar de traerme problemas, me los soluciona. Creo que he crecido, que los golpes no fueron en vano y que la espera tuvo su recompensa. Faltarían algunos detalles para que mi felicidad sea completa pero todo no se puede. Me quedo con la posibilidad de ser feliz todos los días un ratito... ¿de eso se trata la vida después de todo no, de cosechar la mayor cantidad de momentos felices?
Hace unos años fui a una "bruja/vidente/tira cartas" y me dijo que estaba en una mala etapa, que duraría desde mis 22 hasta mis 29. Que en ese tiempo perdería muchas cosas materiales y no tanto; que seres queridos se alejarían por diversos motivos (por fallecimiento: mi querido abuelo; por alejamiento: varios amigos que extraño y ya no veo como antes); que haría limpieza del alma alejando de mi vida a aquellas personas que no me suman y algunas otras cosas más que no recuerdo (o no quiero recordar, como que me iba a casar y a tener una hija). La mayoría de esas cosas pasaron y técnicamente ya estoy en la recta final de la mala suerte, según sus predicciones.
Por eso, en este último año de los veintipico y a un año redondo de mis 30 (espero no tener crisis existencial para el próximo marzo, considero que ya la tuve en este 2008, no me jodan más) proclamo EL gran año de mi vida, donde voy a conseguir lo que no pude hasta ahora y donde me voy a reír por tantas lágrimas derramadas. Esa es mi consigna para estos 29, a concretar sueños, a sonreír más y a ser menos sensible... si se puede.
Y para musicalizar les dejo la canción que más me hace acordar a mi infancia... mi abuelo prendía el tocadiscos los sábados al mediodía y me la cantaba... sí, fui feliz (y no quiero llorar!)
O¿Cómo seguir cavando la propia fosa con una sonrisa?
Luego de varios días inventando excusas para no prepararle el vacio al horno a muchacho, se me acabaron los argumentos. Ya no era 29 así que los ñoquis no contaban, ya no quedaba nada en la heladera que corra el riesgo de echarse a perder (sí, la carne si seguia despidiendo amiguitos tan tranquila en el congelador) y en realidad, ya no quedaba nada de nada en toda la casa. Por eso cuando a la tarde escuché el tan temido: "mi amor, ¿hacemos hoy la carne?, no tuve demasiada opción. "Sí, pero si vos me ayudás".
Así que después de que muchacho manipulara la carne cruda, le sacara algo (casi nada como verán en la imagen) de grasa y la salara; de que se nos arruine la noche por culpa del llamado diario detestable y lleno de odio de su ex; de que no me saqué un dedo cortando las papas en pleno estado de ira asesina y de que no haya abandonado la tarea ante la primera quemadura que me proporcionó el horno, podemos deducir que llegamos a esto:
Papitas, cebollitas, morrones, mostaza, mucho limón, desde distintos ángulos...
El detrás de escena también lo publico y con decencia...
Qué lo disfruten, no verán una imagen similar en este blog hasta que por lo menos termine el verano, el horno no se hizo para mi. Y la cocina mucho menos.
Gracias al talento y la generosidad de Rami Argañaraz que diseñó ésta y todas las imágenes de mi blog. No dejen de visitarlo en: ww.ramirolamuestra.blogspot.com - www.polisemia-fotos.blogspot.com
Mi mejor premio
Gracias Enmascarado Briks
Salió sin planearlo...
Pero, ¿no soy parecida?
Un gran premio
Gracias Marina
Premio mejor post del año!
Gracias amiga!
¿Perdonarías una infidelidad?
Para todos, si te enterás que tu pareja asistió a uno de estos lugares vos...