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jueves, 17 de marzo de 2011

La crisis: a un día de los 31

Se acaban de ir mis amigas y no me puedo dormir. Estoy inquieta. No es el alcohol, decidí no tomar cuando de todo el menú del delivery elegí el sandwich con más calorías, rebalsado de queso cheddar, panceta y salsa barbacoa. Compensar le dicen... no sentirse tan culpable, le digo yo. Pero qué rico estaba. Tampoco fumé, ni tomé café ni consumí ninguna sustancia que altere el sueño. De hecho, estoy cansada y no paro de bostezar, aún así, no logro conciliar el sueño.

Repaso una y otra vez la conversación y me pregunto: ¿en qué momento dejamos de hablar de hombres, de tamaños, de salidas, de lugares espectaculares donde divertirse para pasar a recomendarnos mercados económicos para hacer la compra mensual de mercadería? Lo pienso y me da un odio tremendo: ¿qué tratamiento puede mejorar mi celulitis?; ¿Cuántos kilos querés bajar, yo creo que con bajar 10 estoy bien, y vos?; Fui a comprar un kilo de zapallitos, estaba diez pesos, me enojé con la verdulera por el aumento desmedido y no compré nada; Llego a casa tan cansada que no me dan ni ganas de curtirme a mi novio. Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. Odio crecer. Quiero romper todo.

¿Ya les dije que me pegaron peor estos 31 que voy a cumplir que los 30 del año pasado?

sábado, 30 de octubre de 2010

Miles de censista, ¿cuál me toca a mi?

Luego de esperar durante diez horas al censista sin resultados positivos y justo cuando creíamos que finalmente seríamos olvidados, se nos cayó una idea, la única del mes: ¿Y si vamos a la escuela a censarnos nosotros mismos?

Allí fuimos con Muchacho y la niña. Un señor muy agradable se preocupó porque nadie nos haya tocado el timbre y se ofreció a censarnos en el acto. El trámite duró tres minutos tal cómo prometió.



Censista exprés:
Son unos minutitos, señora venga por acá. Digame, su nombre y el de su marido.

Capitana:
No es mi marido.

Censista exprés:
Pero yo los anoté como cónyuges.

Capitana:
Pero no estamos casados.

Censista exprés:
Pero viven juntos, así que están casados.

Capitana:
(Ay señor de mi corazón) No, no estamos casados. Somos concubinos (guacala, lo tuve que decir)

Censista exprés:
Bueno por eso, cónyuges.

Capitana:
A ver señor, ¿no le interesa al censo saber cuántos casados hay, cuántos concubinos? No es lo mismo.

Muchacho:
Dejá Paola, que ponga cónyuges.

Censista exprés:
Su hija, ¿cómo se llama?

Capitana:
No es mi hija. Ya fue censada en la casa de la mamá.

Censista exprés:
¿Cómo no es su hija?

Capitana:
Uf, ¿no es que deben ser censados en el lugar donde pasaron la noche? Ella durmió con la madre, no la vamos a registrar dos veces.

Censista exprés:
¿Pero cómo no es su hija? ¿Usted no tiene hijos? Tiene 30 años.

Capitana:
(?)



Basta, no me jodan más. Para mi que a éste lo mandó la abuela Kico.


jueves, 18 de marzo de 2010

Ya tengo 30 y una bolsa con regalos!

Parece un cumpleaños de 15, un casamiento o el festejo de una niña de 10 años que tacha los días que faltan para que sea su día, sueña con los regalos y arma un gran festejo con todos sus amiguitos. Pero no, acá se soplarán un par de velitas más y los amiguitos ya ostentan panza, celulitis, peladas y canas, pero las ganas son las mismas de siempre. Me encanta cumplir años, en marzo ya me pongo de buen humor y amo recibir regalos, no me da vergüenza decirlo.

Hecha esta introducción y por si alguien aún no se dio cuenta: es mi cumpleaños. El número 30 para ser más precisos, no voy a evadir el tema, es un número que dentro de todo me sigue cerrando... El año próximo volveré a decir que cumplo 30, pero ese es otro cantar.


¿Cómo los recibo?

Mucho mejor que como recibí los 26; los 27; los 28 y los 29 debo decir. Adiós crisis existencial, esquivaré con altura esa que pronostican para este año, ya fue suficiente. Los 30 me encuentran mucho más segura; feliz; rodeada de amigos como siempre; con un laburo que me estresa pero me gusta; con una de mis mejores amigas embarazada y a punto de darme un nuevo ahijado; llena de proyectos importantísimos y al lado de la persona que amo. Más no puedo pedir y más no pienso analizar, ¿para qué hurgar en el pasado, en lo que no se hizo, en lo que no se logró o en los que quedaron en el camino? Más firme en el presente que nunca...


Los regalos de muchacho, por fin llegaron. Luego de una movida que organizó una de mis amigas durante la tarde de ayer en Facebook para que muchacho cumpla con su promesa de llevarme a cenar para recibir mi cumpleaños como él mismo propuso, y no se vaya a jugar al fútbol, vino la lluvia (ustedes sí que manejan hasta el clima) y se suspendió el fulbito. Parrillita, las doce, regalos:



Top y europeo, algo que quería hace mil y hasta yo misma me había olvidado... Libro tapa dura de Los Beattles con dvd incluido. ¡Hermoso!



Las zapas de Cumbio (?). Unas botitas negras Adidas un pilín acharoladas...


Y lo mejor de todo, el Sindrome Rachel por ahora está apagado: no voy a cambiar ninguno de los dos regalos... Yeah, voy bien en el camino de la recuperación ;)


Gracias por sus saludos por todos los medios, NO voy a llorar, no insistan malos...

martes, 16 de marzo de 2010

La psicológica me mata...

Mi novio emprendió un castigo por ser tan ansiosa que me está matando... Vean, seguramente muchos de ustedes me comprenderán.

Hace una semana por msn:

Muchacho:
Me acaba de llamar un amigo para confirmar, ya tengo una parte de tu regalo.

Capitana:
¿Cómo una parte, son dos partes? ¿Qué es?

Muchacho:
Sacate las ideas raras de la cabeza, nada romántico.

Capitana:
Buuuu, fuiiiiira.

Ayer por teléfono:

Muchacho:
Todo listo, regalo en marcha. Ya tengo las dos cosas.

Capitana:
¿Qué es?

Muchacho:
Son dos cosas, una muy top y que querías. Con la segunda me tiro a la pileta, sé que te va a gustar igual.

Capitana:
Dame una pista...

Muchacho:
Son dos cosas europeas (?)


Por primera vez en la vida estoy desorientada... Les pido el último favor como veinteañera, ¿me ayudan a pensar qué puede ser?

viernes, 12 de marzo de 2010

¿No saben en qué gastar la plata?

Pasen por acá mis queridos, por favor, tomen asiento, pónganse cómodos. La Capitana siempre ha sido una excelente anfitriona... ¿No saben en qué gastar? ¿No encuentran en qué invertir sus ahorros? Aquí tendrán una lista extensa y con una misión muy importante: hacer feliz a una persona que ama los regalos. Pasen, vean, elijan y sobre todo, manden:


- Zapatillas Converse o Natacha negras (o Pony blancas o unas Adidas rosas que la rompen)

- Botas marrones.
- Pantalones jean.
- Saquitos de colores.
- Pañuelos/chalinas flogger, de colores, con brillos, etc (hay unos divinos que venden en Zucca que me encantan).
- Remeritas coloridas
- Libros:
Saramago me viene bien (salvo Ensayo sobre la ceguera que lo tengo) o cualquier boludez para chicas, estoy tan pasada que es con lo único que me engancho.
- Música: cualquiera de los piojos, no tengo ninguno (los tengo todos en la compu), el último de Sabina no lo tengo, el último de Calamaro tampoco.

- Dvds: ya saben qué películas me gustan: "Realmente amor" por ejemplo la amo y no la tengo. El que me regala "Bañeros II, la playa loca" es un crack...

- Series: las que vengan, serán bien recibidas, aún si ya las vi.
- Un Wok

- Pilas recargables y un cargador.
- Manualidades, cosas que les salgan del corazón. Puede ser comidaaaaa (ya salió la gorda).
-
Aros, collaras, pulseras AMO esas cosas. En Isadora hay hermosuras baratas.

- Bolsos y carteras.


Y lo que se les ocurra, pero sobre todo plata en efectivo para cambiar sus regalos para poder saciar mi Sindrome Rachel (no lo voy a explicar, si no vieron Friends me muero acá)


Talles:
Remera: M
Pantalón: 29/30
Pies: 36
Corpiño: 90
Altura: 1.75, ¿ah pero no era necesario no?
Peso: Mejor lo dejamos ahí... Ahhhh un excelente regalo, que los voy a amar más que a muchacho, es un voucher para el centro de estética: ¡quiero mis electrodos!


Como el año pasado la lista tuvo resultado y me regalaron casi todas cosas buenas, acá repito fórmula. Disponible mi dirección para envíos nacionales e internacionales (?)

Y bueno, cumplo 30, sino deliro ahora.... ¿cuándo?


miércoles, 3 de marzo de 2010

A ver quién se anima ahora...


¿Quién viene?


Además, la semana que viene se hará entrega de los alfajores Capitán del espacio en algún lugar céntrico a definir. Un buen día podría ser el miércoles, los interesados por favor, escribir a: capitanitadelespacio@gmail.com... Los que viven lejos y creen que puede llegar vivo su alfajor por encomienda, me pueden mandar su dirección que haré lo posible para que se encuentren con su recompensa por hacerme ganar tan lindo premio.

¡La Capitana promete y cumple carajo, mierda!

lunes, 22 de febrero de 2010

Increíble: ¡¡Pusimos fecha!!

Taran taran, taran taraaaaan....
Ruido de redoblantes....
Gente que aplaude ansiosa...
Nooo, ¿pusieron fecha?
¿Entonces se hace?
¿Cuándo?
¿Cuándo?
¿Cuándo?

...............................................................................

¿Cayeron en la trampa? ¿Creyeron que nos casábamos con muchacho? ¿Se pusieron felices?

Pues no mis amigos, borren la sonrisa de un plumazo. La fecha a la que me refiero es la de mi fiesta de cumpleaños y el plural alude a Bebu. Festejamos el mismo día, él por la tarde con sus amigos y yo por la noche con los mios, todo en el mismo lugar y con las mismas características: fiesta de disfraces y el ya clásico karaoke.

Para los que se animen a calzarse un disfraz y presentarse en vivo; los que tengan que reservar pasaje en avión para poder asistir (?); los que deseen mandar regalos por cadete o encomienda (depende la cantidad de kilómetros que nos separen) o tan sólo los que quieran curiosear, la fecha es el 23 de marzo.

Todavía quedan 100 mil cosas para definir, como mi disfraz (¿qué se les ocurre? No vale decir: Pintate de rosa y convertite en Babe el cerdo valiente) y el de mi abuela (¡sigan votando!), pero al menos ya algo es seguro, se hace si o si.

Leo ideas y sugerencias... y los que asistan a esmerarse, que habrá premios a los "cantantes" más divertidos y a los disfraces más originales.

viernes, 19 de febrero de 2010

Encuesta: El disfraz de la abuela Kico lo elegís vos...

La gran mayoría de ustedes conoce a mi abuela Kico (y el que no, por favor dirigirse a la etiqueta denominada Abuela Kico). Ahora en base a su imagen, a lo que conocen de ella y al sentido común, los hago partícipes de una nueva encuesta: ¿Qué disfraz elegimos para que use la abuela Kico en mi fiesta de cumpleaños?


Abuela Kico:
Mirá Paolina que no pienso ir disfrazada a esa fiesta eh....


Capitana:
El que no viene disfrazado, al menos con una peluca o algo divertido, no entra.



Abuela Kico:
Bueno, entonces no voy.

Capitana:
No te hablo nunca más si faltás, es el colmo...


Abuela Kico:
Bueno, elegime un disfraz vos.


Pobre, en la que se metió... Acá los posibles candidatos y en la encuesta de al lado pueden votar a su favorito. Para que sea más divertido, igual dejen su comentario y si se les ocurre alguna otra cosa, estoy abierta a sugerencias.


Elegí tu favorito:


Doña Florinda


El demonio de Tazmania


Barney


Combo de Mc Donalds


Uno de los Tres chanchitos



Don Casamcrem



Cruela de Vil


Shrek


o la hacemos tirar la chancleta de una vez:


Policía en acción, en bolas



Ustedes eligen, ¿de qué la disfrazamos?

jueves, 18 de febrero de 2010

30 años y OTRA pregunta estúpida...

No conforme con la triste respuesta de muchacho, al otro día se me ocurrió increpar a mi abuela Kico. A veces creo que soy masoquista, que me gusta que me hagan sentir mal, sino no tiene explicación...


Capitana:
Ya viene mi cumple, ¿qué me vas a regalar?


Abuela Kico:

¿Qué querés?

Capitana:
No sé, no me regales una boludez, cumplo 30... y además andá pensando en el disfraz para la fiesta.

Abuela Kico:
Dioooooooooooooos, como pasa el tiempo, ya cumplís 30 Paolina. ¿Cómo perdiste el tiempo con ex novio eh?

Capitana:
¿Qué?

Abuela Kico:
Y claro, perdiste seis años de tu vida con ese chico y ahora vas a tener 30 años y no te casaste, no tuviste hijos, ya sos vieja para todo. ¿Qué pensás hacer?

Capitana:
Nada voy a hacer, te pregunté que me ibas a regalar, ¿qué tiene que ver todo esto?

Abuela Kico:
(Sorda, en la suya, compenetrada en su discurso)
Yo no lo puedo creer, que no te interese casarte ni tener hijos, que no te importe nada, que no te de lástima que me estoy por morir y no voy a conocer a un hijo tuyo. Te tendrías que haber peleado antes con este chico entonces ya arrancabas con muchacho y ahora estarías embarazada al menos.

Capitana:
Buenisiimo, ¿todo eso hubiese pasado?

Abuela Kico:
Vos porque sos una boluda, ¿sabés qué tenés que hacer? Engancharlo, ¡metele un hijo! Total ahora no va a querer pero cuando le des la noticia se va a alegrar, haceme caso, dejá de tomar la pastilla, las tirás por la calle lejos, que no se entere y seguís encamandote con él. Vas a quedar rápido, total ellos no saben nada, le metés cualquier verso y se lo cree. No vas a ser ni la primera ni la última que lo hace.


Decidido, no pregunto más. Que me regalen lo que quieran, total siempre lo cambio, éstas preguntas me salen demasiado caras, me conviene destruir la tarjeta a mi solita y que nadie me rompa las pelotas... Después no me pregunten por qué soy compradora compulsiva en recuperación...

martes, 16 de febrero de 2010

30 días y una pregunta equivocada...

Hoy me desperté con éste mail en mi casilla de correo:


Queleregalarias para usuario- 05:10 (hace 4 horas)

Hola Paola,
Queremos recordarte que faltan 30 días para tu cumpleaños. Actualizá tu lista de regalos o creá una lista especial para tu cumpleaños así tus amigos saben que regalarte.
Ingresá a ....
Muchas gracias!

Y recordé no sólo que en 30 días cumplo 30, sino también, que hace una semana hice una de mis preguntontas que siempre me dejan regulando:

Capitana:
Ya viene mi cumple, ¿qué me vas a regalar?

Muchacho:
¿Qué querés?

Capitana:
No sé, prestá atención y sorprendeme con algo que me guste.

Muchacho:
mmmm, ¿un anillo?

Capitana:
(Inserte aquí la carita más feliz del mundo)
Ehhhhhhhhhhh, ¿y vos te ponés uno también?

Muchacho:
(con cara de espanto, pensando: esta mina está loca)
Noo, un anillo lindo, importante, pero para vos sola.

Capitana:
Una basura, no quiero nada.


Y la conversación que acompaña todo esto no tardó en llegar, como siempre, borrando mi sonrisa de un plumazo.

Por eso, queridos hombres de este mundo, acá va un nuevo servicio a la comunidad: tengan tacto. Si podría haber dicho: ¿unas zapatillas? ¿un jean? ¿un día de spa? ¿compra libre en un shopping?.... ¿Por qué tuvo que decir: ¿¡¡¡UN ANILLO!!!?

¿Alguien me lo puede explicar?

miércoles, 10 de febrero de 2010

¿Se viene el estallido?

- En unos días, termino de pagar mis deudas y me sentiré libre otra vez.

- En un par de semanas, cumplo 30 y planeo hacer una gran fiesta de disfraces con karaoke y muchos amigos.

- En unos meses, damos el gran paso con muchacho y oficializamos la convivencia en un nuevo hogar.


¿Todas buenas noticias?
Sí

¿Es lo que siempre soñaste?
Sí

¿Estás feliz?
Sí

Entonces, ¿de qué carajo te quejás?
Porque estoy en peligro.



Yo no sé en qué ciudad viven ustedes, si hay centros comerciales, shoppings o tiendas de barrio, pero acá, en Buenos Aires, arrancaron las liquidaciones y toooodo lo que te gustó durante el verano y no te pudiste comprar, ahora lo podés conseguir tirado en una caja de saldos, con etiquetas tachadas en rojo anunciando el descuento.

Para una persona normal, este es un momento en el año cualquiera. Para una compradora compulsiva en recuperación este período es el más difícil de afrontar, el tiempo de saldos es una invitación al pecado permanente. Las vidrieras emanan droga, la ropa susurra que al menos te la pruebes, la mente te juega en contra aún sabiendo que no debés: "Buuuueno, ¿qué tan mal puede hacer a la economía que te comprés oootro vestidito?" o "No importa que te lo pongas dos veces, el verano que viene seguro se sigue usando y ya lo tenés".


A mi un cartel así, me puede.


Tengo miedo de derrapar, ¿cómo se hace para no recaer en las adicciones?

lunes, 4 de enero de 2010

Año nuevo, problemas viejos...

Vuelta de las vacaciones; cenas como si se acercara el fin de la humanidad; festejos prolongados, asados varios por comienzo de la temporada en la pileta; cerveza fría para amenizar la tarde; cumpleaños y toma obligada de conciencia. Voy a pesarme, no puede ser, ya tengo triple rollo; me fatigo como los ancianos si nado dos metros; ayer un amigo de muchacho me miró, le saqué panza para reírme un rato de él y puso cara de felicidad como diciendo: ¡estás embarazada! Llegué a mi límite. Me peso, no puede ser, ¿ésta balanza de mierda anda mal o engordé 10 kilos?


Sí si señores, ¡engordé 10 kilos en este 2009!


Me quedan dos opciones: o me suicido, con una linda y efectiva pastillita mortal... o me ocupo. Sería muy fácil tomar la primera opción, sin sufrimientos, sin ver como el resto disfruta de manjares mientras uno se refugia entre tomates y milanesas de soja pero en su lugar ya armé todo un plan para deshacerme de estos kilos lo antes posible: natación todas las mañanas y dieta estricta a partir de hoy. Es más, hasta voy a anotar todo lo que consuma por día para ver cuáles son mis debilidades y en qué fallo.

Les anuncio hoy, 4 de enero, a sólo dos meses y medio: a los 30 llego divina... sino siempre está la opción de la pastillita mortal.

martes, 8 de diciembre de 2009

¡Basta!

Finalmente lo lograron, me cansé...

No puede ser que porque me vean caminar con un señor canoso y una nena me digan lo que me vienen diciendo hace unas semanas, no lo puedo soportar. Amo a estos dos indivuduos pero creo que me perjudican...

Jamás me dieron la edad que tengo, de hecho cada vez que arriesgan me tiran tres o cuatro años menos, algo que me levanta el ego en cualquier situación pero de un tiempo a esta parte, empecé a experimentar una sensación nueva... y espantosa:


Me dicen SEÑORA!!

No lo tolero. Aún no cumplí 30, no me casé ni tuve un hijo, me resulta injusto comerme este insulto, pero un grupo de desubicados cree que tiene derecho a llamarme señora sólo porque me paseo con ellos.

Verdulero:
Señora, ya la atiendo...



Cajero de super:
Son 100 pesos señora.



Mocoso que reparte volantes en la via pública:
Tome señora.


En cualquier momento, alguien va a salir a la calle con una ametralladora, después no digan que no les avisé...




Ya salió el número especial de Oblogo con todos los ganadores, los que no pueden adquirirla hagan click sobre la imagen para verla on line:


lunes, 28 de septiembre de 2009

No le eches la culpa al lunes...

No debe ser tan difícil decir que no... pero yo pierdo la batalla todos los días.

Como sé que estoy en emergencia, ya no espero a que llegue el lunes, a diario me propongo: hoy empiezo la dieta y ahi mismo comienza una guerra durísima contra la comida.

A la mañana arranco a imaginar manjares, me veo armando una picada, mojando el pan en alguna salsa o saboreando un sandwich con todo lo salado que haya en la heladera pero pongo resistencia, el día recién comienza, voy a poder...

Al mediodía sigo en la lucha, corto verduritas y me preparo una ensalada, pienso en la bikini; en la celulitis que sumé este año; en los dos pliegues que se me forman en la panza; me torturo pensando en el verano, ni loca voy a la pileta del club con este cuerpo, si no bajo sólo me queda el encierro; me machaco la cabeza: ¿por qué siempre dejo todo para el final? ¿por qué no arranqué el gimnasio en marzo?, ya es tarde para todo. Como mi ensalada esperanzada, algo tengo que bajar...

A la tarde me preparo un café, miro de reojo las golosinas de la nena, se las morfo de una pienso. Me da vergüenza que llegue muchacho y me vea sumergida en la bolsa de galletitas; no puedo ser tan abandónica. De repente me miro en el espejo: no estoy tan mal che, voy a cumplir 30, no puedo tener el cuerpo de los 20; lo importante es lo de adentro (?); ¿si Belén Francese tiene éxito con ese poto tan grande por qué yo no?; qué frívolos los que me critiquen; ma´si, como sólo una. Bueno, dos... bue, qué me va a pasar si me como un cuarto de galletitas... cordura por favor, a un par le entro igual.

A la noche llega el señor de la casa con más hambre que el Chavo y con él, el descontrol total, el acabose, la fiesta de la comida. Venga a la mesa todo lo que engorda por favor, tiremos a la mierda el esfuerzo del día. Bienvenida la culpa, los complejos, los auto reproches y la ropa que ajusta cada día más.

¿Ustedes me preguntaban cómo venia la dieta?
Así, tiro la toalla, es más fuerte que yo esta adicción, no puedo.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Muchacho temblá, tengo nuevo candidato...

El paso del tiempo no es algo que me preocupe pero si un hecho concreto que vengo notando en mi cuerpo y en cada vez más situaciones.

Antes bajaba dos kilos en dos días...
Ahora bajo un gramo en una semana...

Antes metía caravana de cuatro días y me iba a trabajar sin dormir...
Ahora salgo un sábado y hasta el lunes soy un zombie dolorido...

Antes me quedaba horas charlando con amigos...
Ahora gracias que sus parejas los dejan asomar a la puerta...


Y así puedo seguir por horas. Pero el hecho bisagra, el que marcará un antes y un después en mi vida creo que se dio hace unos días y casi pasa inadvertido, pese a su gravedad.

Sábado a la noche salí con amigos a tomar algo. Jamás hablo con tipos que me encaren en bares y boliches, así esté sin pareja, no me interesa armar vínculos con ellos y mucho menos bailar. ¿Qué cara se pone, de qué se habla?, no me atrae, prefiero quedarme en grupo protegida. Hasta hace un tiempo, si un chico venia a hablarme entraba en una franja más o menos estipulada: de 20 a 40 años.

Lo insólito pasó hace una semana: cambió el target de levante. Se acerca un tipo conocido a mis amigos a la mesa, nos presentan y él, que apenas podía conjugar dos palabras del pedo que tenía, dice con gestos: la de anteojitos, un diez. Risas, terribles risas y la pregunta obligada:


Amigos:
¿Cuántos años tenés Peluca vos?

Hombre maduro y borracho:
(separando el número)
6-4 , pero soy un pibe ¿no?

Sin palabras... Les presento a mi próximo candidato, a quien sí tendré en cuenta en caso que muchacho decida desaparecer.


jueves, 17 de septiembre de 2009

Ya no estás para estos trotes chiquita...


(Hacer click en la imagen para apreciar las anotaciones Capitanísticas en el Paint)


El sábado fue la Fiesta del Club y mi menú consistió en: cerveza para arrancar la noche; Caipiriña para probar cómo la preparaban y Fernet para matizar hasta el final, todo en armonía y con una sonrisa permanente en el rostro.... hasta que llegó ése tequila y ya no recuerdo más.

¿El saldo?

Pasaron cinco días y aún me sigue doliendo el cuerpo por tanto baile y arrastro una gripe por tomar frío. Y pensar que antes me pegaba tres o cuatro días de caravana casi sin dormir... ¿Será que el cuerpo me pide a gritos que me ubique en mi nueva edad?


Y a ustedes, ¿en qué situaciones reciben la alarma de "alto, ya no da"?

viernes, 28 de agosto de 2009

¿Y si todos hacemos silencio mejor?

Ayer a la tarde mientras la hija de muchacho me quemaba la cabeza repitiendo mi nombre una vez tras otra formando una especie de eco me quedé pensando: quiero ser inventora y crear un dispositivo que active la sordera por unas horas.

Ya ni pido el cono del silencio del Agente 86, no soy tan extremista, pero al menos un silenciador (que no es lo mismo que un arma con silenciador que a veces me vendría bien para planear "accidentes") para cuando necesito aislarme. Una especie de pendrive para el oído, algo portatil, chiquito, fácil de esconder.

A saber:

- Me cansé de escuchar bufar a muchacho... Es el hombre de los bufidos tanto para demostrar cansancio, alegría, dolores, mal humor y hasta para contar un chiste: ufff, ufff, uff por toda la casa. ¿No podés hacer lo mismo pero sin acompañar la acción de un ruido?... Parece que no, que lo tiró.

- Las contestaciones imbéciles de varios integrantes de mi familia, por ejemplo mi hermana. Contexto, diez amigos de ella tirados por toda la casa viendo una película, llegó yo: "Sentate en el piso si no hay más sillas, en ésta estoy apoyando los pies" o "Ah mirá que lavé la mitad de los vasos de la cena de ayer, porque la otra mitad te tocaba a vos (?)"... Paola contenete, no mates a sangre fría, se agrava la pena por el vínculo.

- Ring, ring, teléfono de muchacho. Del otro lado, la "genia mundial" de su ex con algún caprichito nuevo, me saco, quiero agarrar el teléfono, cantarle las cuarenta, mandarla a la re %#$%%& (piii, piiii, piiii), ¿por qué gritará taaanto cuando habla? ¿cómo la soportan los pocos que aún la soportan? ¿cómo algún buen hombre aún no la mató?... "No es tu ex, no podés arrancarle el celular de la mano y cortarle, lo tiene que solucionar él, ya se dará cuenta sólo", me digo, no me lo creo ni yo, otra vez preciso el cono del silencio, seguro que quiero llorar de la impotencia que me genera la situación ya que estamos.

- Llamo a mi abuela Kico para ver cómo está, me tengo que fumar todas sus odios contra el mundo, los chismes de los vecinos, las enfermedades de sus amigas y lo que comió en la casa de enfrente a la hora de la merienda. Antes de cortar, después de haber utilizado mi capacidad de paciencia del día: "Se casaron el Ogro Fabbiani y Vanucci viste, al final se casan todos menos vos que seguís cambiando de novios mientras tus ex se casan y son padres, ya vas a cumplir 30"... Bingo!

Así que ya saben amigos, si durante el fin de semana escuchan en el noticiero que hubo una loquita que salió a los corchazos limpios es porque el dispositivo que conseguí no funcionó.


Y ustedes, ¿en qué momento preferirían no oír?



Lo que viene en Capitana del espacio: el cumpleaños de muchacho y un concurso auspiciado por la abuela Kico.

lunes, 24 de agosto de 2009

¿Me inflaron el bombo?

El mundo confabula para convertirnos en padres pero con muchacho pensamos darle batalla...

Aquí algunas señales:

- Señal Uno: La cantidad de amigas embarazadas...

Primero fue Maragena, luego More, después Ana y por último Blue, que me lo contó por mail y casi me muero de emoción; días después otra amiga se hizo el test on line y nos hizo llorar a todas las que aguardábamos la respuesta a kilómetros de distancia con una foto del positivo... y así puedo enumerar al menos diez casos de embarazos cercanos. Eso no sería nada, es sabido que durante el invierno y sus vacaciones la gente se pone más "mimosa", notables son los nacimientos en marzo, abril y mayo por eso no me sorprendo. Lo que me jode es la frase que acompaña cada una de las noticias: "mirá que es contagioso, ya vas a cumplir los 30, sos la próxima". ¿Quéeee? ¿De pronto se convirtieron en un oráculo? Los embarazos me rodean, eso es cierto, pero ¿acaso creerán que soy una especie de batalla naval: tocado... tocado... hundido!?

(El test de mi amiga que nos hizo llorar un miércoles a la tarde)


- Señal Dos: Los niños se pusieron monotemáticos...

Y ésta señal sí me asusta. Primero fue la hija de muchacho con su tierno dibujito en casa de papá. ¿Qué dibujaste hija?... Papá, Paola, un fantasma y un bebé.... ¿ehhhhhhhhhhhh?

(Si amplía la imagen, podrá ver las anotaciones en el Paint al estilo Capitana. Nótese que me ha ubicado en el centro de la escena y bien grande, como la protagonista de ¿la noticia?... ¡Psicólogos please!)


Luego fue mi hermanito en la casa de mi padre, así de la nada nomas:

Bebu:
Muchacho, ¿qué querés que sea tu hijo?

Muchacho:
Me da lo mismo, siempre quise varón para jugar al fútbol pero después de la buena experiencia que tuve con la nena me da igual.

Mequita:
(bautizada así por un par de amigas, diminutivo de mec en versión femenina)
Una nena para jugar, síiii...


Señal 3: mi estómago...

Por primera vez en mi vida quiero pensar que estoy llena de: milanesas, galletitas, salchichas, hamburguesas, mayonesa, fideos, gaseosas, alcohol, pochoclos, asados, picadas y toda la comida chatarra que como a diario, sino YA pido turno con el obstetra y me voy tirando por el balcón. Chicos, de veras soy la versión femenina del Señor Barriga.




Y, ¿qué me dicen?
Estoy preocupada...

miércoles, 15 de julio de 2009

¿Y si mejor vuelvo a los 20?

Nunca pensé que llegar a los 30 me iba a traer tantas complicaciones...

Hasta los 25 años formaba parte de ese grupo nefasto que hoy necesito que sea exterminado de la faz de la tierra: comía todo lo que quería y milagrosamente no engordaba, seguía teniendo la panza chatísima. Por supuesto, mujeres más grandes me alertaban, me aconsejaban moderación sabiendo lo que vendría pero yo no las quise escuchar... me enorgullecía de mi metabolismo, no comía un sábado y era suficiente: a la noche ya me podía calzar la remerita corta, el vestidito amarillo, la pollerita blanca... Jaja qué lejos quedó todo eso. Hoy me muero de hambre, hace diez días estoy a dieta y ayer me pesé, ¿adivinen cuánto bajé?... 300 GRAMOS!! No hay derecho, me dan ganas de vaciar la heladera de un tirón.



A Britney le debe haber pasado lo mismo, se murió de hambre por un mes, no bajó ni un gramo, se bajoneó y se comió tres alacenas llenas... Como siempre, la banco a muerte.


Hasta los 25 años no me importaba nada de nada. Planeaba casarme y tener hijos antes de los 30 (a los 15 decía que a los 20; a los 20 me di cuenta que ni loca y le tiré la pelota a los 25 y así seguimos lustro tras lustro alejando el fantasma); creía que mi cuerpo seguiría en su lugar por siempre; que viviría en una casa hermosa; que no tendría ni un sólo problema para conseguir trabajo (la semana pasada me discriminaron de un empleo por "vieja"). Pero como nada de eso sucedió ahora me toca soportar a los inaguantables de siempre preguntando: ¿y, para cuándo el casamiento?... ¿Qué esperan para tener un hijo?... bla bla bla

Ayer fuimos a cenar a la casa de mi abuela Kico y con esto entenderán los motivos del post. Desde hace unos días estoy con unos fuertes dolores de cabeza y mareos, me baja la presión y parece que me caigo en cualquier momento. Se lo comenté a ella y su respuesta se cae de madura...


Capitana:
Me siento pésimo, se me nubla la vista y me caigo. Vivo mareada...

Abuela Kico:
Ayyyyyyyyyy (juntando las manos hacia el cielo, calculo que agradeciéndole a Dios o algo así). Si estás mareada, ¿no estaraaaaaas....?

Capitana:
No estoy embarazada abuela.

Abuela Kico:
Qué lástima, ya estaba contenta. ¿Cuánto más van a esperar Paolina, tenés 30 años? (noooooo querida, tengo 29!!!) Me voy a morir sin ver un bisnietito tuyo... (y la misma canción que ustedes y yo conocemos de memoria)



Ahora mi planteo viene por este lado. ¿Se puede ser tan limitado y cada vez que una chica tiene mareos, vómitos o dolor de cabeza, todo el mundo a su alrededor le sonríe con cara cómplice y le pregunta si está embarazada?

Vamos gente, existe la jaqueca, las intoxicaciones estomacales, la anemia, la baja presión... Dejémonos de joder con las preguntas molestas, con las presiones... y esto es algo que hacemos todos, no se salva nadie, piensen en sus propios trabajos, familias y verán que son comentarios que se escuchan a diario.


¿Me pasa sólo a mi o es una cuestión generacional?
¿Ustedes también preguntan estas boludeces?


Agradecimiento atrasado. Salimos terceros en el concurso de fotos de la infancia en el blog del Dc Felipe. Gracias a los que me votaron, estuvo buenísimo participar y presten atención los interesados que se viene la segunda vuelta...