domingo, 7 de septiembre de 2008

De mi abuela, el porro y otras yerbas

Hablar de ella me emociona por momentos, me altera la paciencia en otros y me llena de recuerdos en la mayoría de ellos. Si tengo que describirla no sabría por donde empezar. Fue por años una especie de mamá; una amiga; una confidente (sabe grandísimos secretos); una gran compinche; una malcriadora; una compañía única, una gran abula (sic, así le decía yo).


Mi relación con mi abuela (paterna) se remonta a mi primer día de vida. Dicen que cuando nací, un caluroso mediodía de marzo, las enfermeras me acercaron al vidrio de neonatología enfundada en un vestidito blanco que ella me había regalado, con mis ojos (en ese momento azules) bien abiertos y que gritó un “Ay Dios mío, es hermosa” para el papelón de mi tío y mi abuelo. Creo que ahí nació el romance…


Con el correr del tiempo, como mis papás eran jóvenes y yo no estaba prevista en sus planes, pasé muchísimos momentos con mis abuelos. De la relación con mi abuelo ya hablé en otro post, pero de ella aún no lo había hecho. Con menos paciencia pero no por eso con menos amor, fuimos construyendo una relación especial, de amor y pelea, a través del tiempo.


Recuerdo que todos los jueves a la mañana moría por acompañarla a la feria (de esas que se armaban en la calle, con puestos de chapa). Mi gran aspiración era que me dejará empujar el changuito, aún a la vuelta cuando venía cargado de cosas y pesaba toneladas. También la acompañaba a la peluquería; heredé a Teresa, su pedicura, que venía a hacernos los pies a domicilio y ahora descansa en paz; sus esmaltes, sus collares y una colección de muñecas típicas de cada uno de los países que recorrió pero que aún duermen en una caja llenas de polvo, no deja que me las lleve porque dice que con mi torpeza las voy a romper. En fin…


Con el correr de los años, pasamos de los retos a la etapa de las confesiones. Le contaba todo, me aconsejaba en cuestión de amores y con ella también hablé por primera vez de sexo. Chapada a la antigua pero muy moderna al mismo tiempo, nos recibía a mi y a mis compañeros cada vez que nos rateábamos de la escuela y nos daba plata para que nos compremos comida, mis amigos la tuteaban y mis novios lo mismo. Fue por años la abuela de todos.


Así como fue mi cómplice hasta los siete años y cubrió mi extraña relación amorosa con el chupete (sólo lo usaba en su casa y cuando llegaban mis viejos lo escondía… así me quedó la boca de trompuda), fue mi aliada por meses cuando me quedaba a dormir en la casa de mi novio (el patético novio dos) y nadie lo sabía. También los convenció para que me dejaran vacacionar con él a los 20 años (eran otras épocas)


Con el tiempo, la enfermedad de mi abuelo y su posterior desenlace, se puso insufrible. Es cierto que yo perdí la paciencia pero ella se puso odiosa, agresiva, más chusma que nunca y visitarla me implica volver arruinada de los nervios. Para cada visita necesito concentrarme, poner mi mente en blanco y meditar mientras ella habla y destila veneno para todos lados. Sus frases son las que más me lastiman y sus constantes presiones, son las que más me presionan. “¿Otra vez te separaste?... Qué le habrás hecho a ese pobre chico que es tan bueno!!” o “¿Qué esperas para conseguir un novio, no pretenderás quedarte sola para siempre no?” son sus frases de cabecera ante cada visita… Podría decirles que así me recibe cuando me ve entrar. También se dan estos diálogos:


Abuela Kico:

(Negando con la cabeza, con resignación)


Ay qué lástima Paola (me dice Paolina pero en estos momentos me cambia el apodo) ésto que me haces, y yo que quería conocer un bisnieto tuyo… me voy a morir sin poder hacerlo.


Capitana:

(Mirando televisión para no matarla)


No sé qué decirte abuela, ¿cuánto tiempo más estimas que vas a vivir?


Abuela Kico:

(Haciendo que está por llorar pero no se le cae una lágrima, solo suma bronca)


Y no sé, capaz que en esta semana me mato, con esta vida que llevo y viéndote a vos así...


Capitana:

(Resignada, hace seis años que me llama a mi casa, al laburo, al celular y hasta a la casa de mi ex para decirme que está por matarse)


Bueno, avisame para qué día lo tenés previsto así me organizo con el laburo, no nos caigas con la noticia de sorpresa ehh…


A los cinco minutos estamos tomando mate como si no me hubiera dicho ninguna barbaridad, me pregunta por el acompañante de turno, me aconseja que me divierta un tiempo más porque la convivencia con una persona no es fácil, que no es sencillo críar hijos, habla sobre si lo dejamos morir a mi abuelo o si hicimos todo lo suficiente, me cuenta los chismes de mi familia y el barrio, y por último (o por primero, segundo, tercero) me habla de los dolores, los remedios, lo caro que está todo y lo molesto que son los vecinos. Ojo, siempre y cuando no se haya cruzado con alguno de mis ex en esa semana, sino también me recuerda que tooodos ellos formaron una familia hermosa menos yo, resaltando que ahí radica mi problema, en mi persona.


Ahora, cuando todos mis intentos por convencerla que vaya a yoga para mejorar su salud y a un centro de jubilados para distraerse un rato (“Noo, están llenos de viejos”… WTF!!) arremetí con otra opción más integral: que fume marihuana. Suena descabellado pero no lo es, les explico. Si fuma hierbas, se le van los dolores y le pinta el buen humor… ya me dijo que le consiga y que a escondidas de todos quiere probar, vamos a ver cómo le va Jajajaj… Ya me río a cuenta.


Ésta es mi relación con mi abuela Kico, la amo, la sufro, la disfruto, la abrazo, la puteo, la extraño, me gustaría que por un rato vuelva a ser como antes y me de esos abrazos y consejos que tanto me llenaban el corazón, que se le modifique esa mueca de resentimiento que le dibujó la vida pero calculo que ya es tarde. Tendré que disfrutarla desde otro lugar, con la mochila a cuestas, pero con el amor inmenso de siempre.


Aquí les dejo una imagen que tuneó mi amigo Mc Fly hace unos meses y que a ella le encanta que la tenga como fondo de pantalla en mi computadora y se la muestre a todo el mundo, aunque delante de la gente no se haga cargo y diga que estoy loca. En ese momento, en el festejo de su cumpleaños setenta y pico (shhh, su edad es un secreto absoluto), mientras la convencía de los beneficios que le traería fumar espinaca, le digo "A ver abuela, hacé que fumas" Jajajaaj.... Click.



Te quiero tanto abulina!

viernes, 5 de septiembre de 2008

Aquí estoy... desperté!

Hola a todos, gracias por los comentarios del post que subí ayer a la madrugada, por el aliento, por preguntarme si estaba bien por msn. Gracias por el apoyo, por los mimos... Parece que todo eso más las veinte horas de llanto y una charla pendiente que tenía, surtieron efecto porque estoy mejor. Por lo menos un poquito mejor!

Aprovecho y subo un premio increíble que me pasó Marina, que es muy especial porque lo hizo especialmente para mi. No son esos que vienen envasados en el super y se reparten por cadenas (que también los agradezco) por eso toma más valor aún. Los invito a visitar su ternura de blog.


Premio Capitana del la dulzura:
Este premio se le otorga a Capitana del espacio. Se lo ha ganado con transparencia y honestidad al compartir sus sentimientos, dudas y anécdotas con nosotros. Y tiene tanta dulzura como los mejores alfajores del planeta.
(Gracias, mil gracias por el apoyo constante. Una obra de arte!!)





Y para vos este tema de Fito... Eso que llevas en tu corazón, tal vez me hará feliz...

No estoy para nadie...

Mi estado es irrecuperable... Si voy a un psiquiatra ahora mismo, creo que me internan, me empastillan y me atan con un cable pelado a la cama. Caí con todas las fuerzas, todo lo que venía gestando se desmoronó en un instante, retrocedí cincuenta y cuatro casilleros en un minuto. Lloré por horas, me duele la cara, debo estar toda hinchada, mejor ni me miro en el espejo...

No quiero entrar en detalles, no importa qué paso. Sólo les diré que un mensaje de texto alteró mi día, me devolvió al abismo del que estaba intentado salir y ya no tengo energías para seguir escalando. No por lo menos hoy, calculo que dormiré todo el día intentando olvidarme de cada palabra desagradable, hiriente y dolorosa de esa conversación.

Pensando en cosas positivas para alegrarme un poco (o por lo menos para cortar el llanto) miré el almanaque y conté los días que faltan para irme de viaje. Siempre que una crisis me ahorca, huyo de la ciudad. No sé si está bien o mal, es mi modo. De cada viaje vuelvo con pilas y ganas de cambiar el rumbo de mi vida. Así como algunos reformulan su vestuario o se cortan el pelo, yo viajo (me acordé de mi desacertado flequillo renovador que nunca usé y que aún no crece, maldición!!)

Ya les conté hace un par de post que en breve me voy de viaje por diez días con uno de mis amigos (por suerte, con su versión mejorada), nos reímos mucho juntos, así que sé que me voy a despejar y voy a volver nueva. Ya tenemos pensadas muchas actividades; elegidos los vinos y las cantidades que vamos a tomar; divisamos una cervecería artesanal al costado de la cabaña donde vamos a vivir; ya se nos hace agua la boca con los manjares que queremos probar y cruzamos los dedos para que el buen clima y el sol nos acompañen... el frío me paraliza, por lo menos a mi!

Nos vamos el viernes 17 de octubre a la tarde y volvemos el domingo 26.
El itinerario es el siguiente:

Dos días en El Bolsón para hacer vida de hippies en una carpa o vaya a saber en qué.... Voy a tener que estar un par de días sin bañarme y llevar ropa lila y verde para estar a tono. Obvio, también pienso anudarme un pañuelo de colores a la cabeza!!








Cinco días en Lago Puelo (Chubut) en una cabaña preciosa que ya contratamos desde acá... ¡Gracias amiga Dani por los contactos y los descuentos!






Y por un día volvemos a Bariloche (Río Negro)... Acá algunas fotos que saqué en febrero cuando hicimos el viaje todos juntos (Fede no te enojes, saliste en la foto pero ni te ves)







Y el resto de los días los pasaremos aquí...


Gracias a nuestro amigo Sergio Daniel que nos consigue los pasajes con un gran descuento...
(perdón por los chivos, pero tenemos que pagar el viaje)

Así que ya saben muchachos... Si me llaman para darme una mala noticia, si me hablan por msn por algún mambo personal o si me mandan un mensaje de texto para reclamarme algo y ven que nos les contesto, no se alarmen. NO estoy para nadie que me increpe con mala onda o ganas de lastimarme. Muchas gracias a todos por su atención, que tengan buen día... Me fui al Sur, quizás le hago caso a Rafaella Carrá y me vuelvo cantando: "para enamorarse bien hay que venir al sur"

jueves, 4 de septiembre de 2008

¡Se ha formado una pareja!

Charlando con una de mis nuevas visitantes, la asidua comentarista Ladyjojo, llegamos a una conclusión (o en realidad llegó ella). La culpa de todo lo que nos pasa, la tiene Roberto Galán. Les suena a locura? Pues no lo es. Paso a desarrollar la hipótesis y luego ustedes opinen.

Roberto estuvo al frente del ciclo “Yo me quiero casar y usted?” desde el año 1971. Dicen que una mañana, mientras desayunaba con su esposa, descubrió un clasificado en el diario de un hombre que solicitaba una mujer para casarse y se le prendió la lamparita… Durante años, se cansó de formar parejas, televisó casamientos que él mismo gestó (el más recordado es el de dos enanos y el de una ganadora del Prode que luego fue estafada por su marido televisivo) y también cuenta en su haber varios nacimientos. En su programa formaron pareja todo tipo de personas: feos, lindos, gordos, flacos, enanos, altos, solteros, separados, divorciados y viudos. Todo un emblema del amor, el gran celestino de la televisión argentina (y no me vengan con el boludo de “Cupido” ni con la grasada de programa de Claribel Medina).

Por todo esto, Lady, yo y quizás alguna que otra persona soltera, nos preguntamos ¿No podría haber vivido unos añitos más Don Roberto? ¿Por qué se fue “de gira” si aún quedamos muchas personas sin nuestra media naranja?

En fin, el hecho que Roberto y su programa ya no estén entre nosotros y que a nuestra edad, ya no vayamos a bailar ni salgamos de copas tan seguido, nos lleva a cometer errores garrafales. Manotazos de ahogado, podríamos denominarlos.

Así es como de un momento al otro nos descubrimos chateando con desconocidos, anotándonos en portales de citas (Diosito, no sé si existís, nunca te pedimos nada pero concedenos ésta… que no tengamos que llegar a esto! Gracias), armando programas con desconocidos y desilusionándonos porque la foto que nos mandó es de 1998 y ahora tiene 29 kilos más, es calvo y se le carearon dos paletas. O peor aún, defraudándonos porque las seis horas divertidas de chat diario no se sostienen en el encuentro de carne y hueso; o porque la impunidad del msn lo hizo hablar de más y después no puede sostener sus promesas (que nadie le pidió).

O terminamos aceptando encuentros con amigos solteros de los novios de nuestras amigas, en horripilantes e incómodas salidas de a cuatro para ver si la cosa funciona. Y así podría describir infinidad de cosas que hacemos para no estar solos, intentando encontrar a ESA persona especial que vaya a saber en qué lugar de este mundo está escondida (qué miedo verlo así, por favor!!)

Por eso Diosito (hoy le estamos pidiendo mucho), devolvenos un ratito a Rober para que nos dé una manito a Lady, a mi y a unos cuantos solteros más que andamos medio desganados de tanto buscar quién nos quiera, nos cuide y nos respete. Hasta que no volvamos a escuchar tu clásico: “Se ha formado una pareja” no paramos.




martes, 2 de septiembre de 2008

Todos tenemos un poco de miedo...

(Primer paso para leer el post... haga click en el videito de aquí abajo)




(Ahora le pediría que cierre lo ojos y lea pero es medio imposible no? Sino no lea y escuche)


Cuando era chiquita contaba los años para convertirme en “grande” porque creía que en la adultez todo se solucionaba. Pensaba que por fin apagaría la luz para dormir; que los monstruos se iban a ir; que la muerte no me iba a aterrar; que sería fuerte; que todo saldría como lo soñara; que iba a tener al lado a un hombre que me cuide y me abrace toda la noche para que el susto se me fuera…. También proyectaba casarme a los 25 años, tener hijos, brillar en el ámbito laboral. Me veía en una casa gigante y sobre todo, propia. Pero más que ninguna otra cosa, esperaba que se me fueran los temores.


Hoy, cerquita de los 30 y mirando a mi alrededor, veo que no sólo no logré nada de todo eso sino que estoy muerta de miedo… Y es cada vez peor!


Tengo muchas certezas, sé que voy a volver a enamorarme, a confiar, a encontrar un buen laburo, a lograr vivir sola pero me aterra que nada de eso suceda. Es un remolino que aparece por momentos, me sacude la mente y el alma, me oscurece la escena y de a poco se va yendo. Pero lo siento… ¿Y si los constantes desencantos me convierten en una persona horrible, cínica, calculadora y me quitan el don de soñar?


¿Y si llega la persona indicada y la dejo pasar por no animarme a intentarlo, por temor a perder todo otra vez? ¿Y si los miles de imbéciles que me cruzo a diario y sólo me venden fantasías me hartan a tal punto que no le quiera dar una chance a nadie más? ¿Y si no me animo a soltarlo nunca de la mano y estas ganas irrefrenables de llamarlo me llevan a cometer una locura... será sólo por el hecho de sentirme tan sola?


Sensaciones dolorosas, temores, lágrimas, risas, más lágrimas, insomnio, dolores de panza, angustias, ilusiones, decepciones, nostalgia, extrañitis, dudas, oscuridad… ¿Cuándo se acaba?


¿Y ahora qué viene?... Habrá que seguir.



Hoy me siento más chiquita que de costumbre, ¡necesito un abrazo!

Oh... vamos la Acadé!! (Parte 1)

La vida, el dolor, las presiones, el estrés y por qué no una gran dosis de decisión personal, me han hecho incorporar un nuevo fenómeno: la memoria selectiva. Bloqueo cosas del pasado que no me suman ni me paralizan, simplemente no me gustan y las acomodo mentalmente en algún rincón bien oculto de mi cabeza.


Así es como perdí de mi disco rígido diálogos idiotas o dolorosos, hechos bochornosos y sobre todo, seres indescriptibles. Hace unos días escribí un post que me hizo volver al pasado por unas horas pero ya no para llorar, sino para reírme de mi misma. A veces, cuando estamos enamorados (o creemos estarlo, sólo el tiempo y la distancia lo definen) hacemos las cosas más insólitas o nos paseamos de la mano con personas que en otros momentos de nuestra vida no lo haríamos. Creo que a todos nos ha pasado y claro, yo no estuve ajena a esto.


Acababa de cumplir 19 años, arrancaba a estudiar periodismo y creía que me las sabía todas. Había dejado a mi novio de toda la vida, el chico más bueno de mi grupo de amigos y me había propuesto vivir de joda un buen tiempo: “ni en pedo me vuelvo a poner de novia”, me dije. Nada de eso sucedió. Conocí a un flaco que estudiaba periodismo deportivo en el mismo lugar y si bien a simple vista no me pareció para nada atractivo ni teníamos demasiado en común, las charlas y no sé realmente qué más hicieron el resto. A los poquitos meses volvía a tener un novio formal del que no me despegaba ni un sólo día.


No sé cómo comenzar a describirlo porque querría que me vieran, estoy hurgando en la papelera de reciclaje del cerebro y recordando situaciones, riéndome a carcajadas y exclamando cada dos minutos un: “Ay no!!”. Ni yo lo puedo creer. Para empezar debería contarles que novio dos VIVIA con una camiseta de Racing puesta. No importaba si íbamos a cenar para nuestro aniversario, si asistíamos a una gala de beneficencia, a un casamiento o a la Facultad. La celeste y blanca estaba tatuada en la piel (luego, en mis primeras vacaciones sola con un novio, se tatuaría el escudo del club más feo que vi en mi vida, le levantaría fiebre y tendría que cuidarlo… madre santa!)


Ya conté que en la segunda cita, me engañó para que lo acompañara a la cancha. Me prometió ver el partido desde la cabina para la prensa y terminé primero en los quinchos de la cancha saludando al Rulo, el jefe de la Guardia Imperial y más tarde en la popular entre todos los “chochamu”, para colmo con el jean más ajustado que tenía en esas épocas (en las que encima era rolinga y usaba pañuelito stone Jaja), me relojearon de arriba abajo, y le decían “terrible culo tiene tu novia eh”. Cuando lo convencí casi llorando que me sacara de ahí, muerta de pánico (y eso que por años fui a la cancha con mi papá a ver a Boca, no era virgen en el asunto) tuve la mala suerte que metió un gol Racing (sería el primero del torneo calculo por cómo lo festejaron) así que una avalancha me presentó cara a cara con los alambrados. Creo que bajé ciento veinte escalones en treinta segundos y no le saquen el iva, fue así!!!



Con el correr de las semanas, creyó que ya estábamos en condiciones de tener nuestra primera noche de pasión. Yo temblaba, no era muy experta en el tema pero él en lugar de calmarme y llevarme a un lindo hotel, dirigió su camionetita Fiorino blanca al autocine del barrio… Por supuesto, mi no rotundo lo devolvió a su hogar de la peor manera, creo que éramos el único auto quieto dentro del predio, vi la película entera (La pistola desnuda 33 y medio o algo así era) y él se quería matar mirando el placer del resto por la ventanilla.


En esos mismos días, me pide que lo acompañe a Carrefour que estaba cerca de su casa. Fuimos y compramos todo. A la salida, me tuve que bancar uno de los mayores escándalos que presencié en mi vida. Su ex novia, la pochoclera que atendía el stand de la puerta le gritaba como una loca porque él ya estaba con otra paseándose de la mano por su puesto de trabajo. La pochoclera tuvo un papel importantísimo dentro de la relación, un post aparte!! Jajajajaj


(Analía, la pochoclera... Madre santa!! Llamaba a mi casa y cortaba hasta que un día me dijo que me había hecho un "trabajito" y no llamó nunca más. ¿Será cierto? A juzgar por cómo me va...)


Ya dije también que no sabía leer ni escribir bien, en su vida había tocado un libro y el único tema de conversación que le interesaba era la plata, justo el que más odio. A cada persona que conocía le preguntaba (para mi vergüenza) cuanto ganaba y le ofrecía hacer negocios. Su papá (el tránfuga mayor) tenía una panadería en Guernica y creía que tenía la confitería más paqueta de Buenos Aires. Por culpa de sus chanchullos, novio dos no podrá sacar un crédito jamás en su vida ni comprarse una casa porque se la embargan al instante. Debido a este tipo de crianzas, era un ahorrador compulsivo, con todo lo que eso implica. No se salía a cenar, no se compraban regalos ni se paseaba, había que trabajar y guardar plata a lo loco. “No son épocas de disfrutar, son épocas de ahorrar”, repetía y yo me enfermaba porque aunque reclamara como una loca, sólo hacíamos algo cuando yo insistía y sobre todo, prometía pagar de mi bolsillo.


En ese tiempo, vendía los productos de la panadería del padre por toda la zona sur. Me quería convencer que si vendía no se cuántas bandejitas de masitas iba a comprar un palacio, se convertiría en millonario y compraría “el Racin Clu de Avellaneda” (sic). Así que en ese mismo plan de ahorro, si estacionaba el auto en la calle, a los “franelitas” en lugar de darle monedas les daba una bandeja; si era el cumple de alguien en lugar de regalos, bajaba dos bandejitas. Al remisero que me llevaba a mi casa cuando su camioneta se rompía, le decía “¿te doy un peso y una bandejita?” y así transcurrían nuestros mediocres días.


Pero no olvidemos su pasión por Racing. Lo agarré en una etapa jodida para el club, todos los días había marchas, un domingo armaron una misa en la cancha para sacar al demonio de ahí adentro y otro día se enojaron y le abrieron la cara a Lalín (el presidente del club) con un redoblante. Por supuesto, él estuvo en todos esos lugares, tirando piedras y puteando porque el club “lo necesitaba”.



(Lalín, te lo confieso, pudo haber sido él tranquilamente el autor de tamaña atrocidad)


La máxima que me pasó referente al tema y una de las últimas que le toleré: cayó un día de semana a las doce de la noche en mi casa familiar (salí con él desde los 19 hasta los 21) con un palazo en el lomo que le dio un policía en una marcha contra el gerenciamiento del club y mientras mirábamos con mi viejo “En síntesis” para ver si había salido en la tele, congelan la imagen (como final del informe) y lo muestran tomando vino en cartón, el famoso tetra!!!! No se imaginan la cara de mi papá, se lo comía con la mirada mientras yo esperaba ser fulminada por un rayo asesino que me borre de la escena.


(Hinchas autoconvocados en Plaza de Mayo para impedir el Gerencimiento del Club, ahí se lo vio tomando vino en cartón a novio dos!!!)


Obviamente le dí salida. Ahora creo que convive con alguien, el otro día lo crucé de casualidad con una chica y me tiré detrás de un cantero para no tener que saludarlo. A los pocos días, lo volví a cruzar mientras esperaba el colectivo y me volví a esconder pero esta vez detrás de la cola de gente… Ahora estoy convencida de que si novio dos encontró pareja con todas sus falencias, yo muy pronto tengo que sacar un príncipe azul (o amarillo, rojo, verde) de algún cajón. Espero que el próximo sea un poquito mejor, mucho esfuerzo no tiene que hacer…


¿Ustedes tuvieron experiencias similares con alguna pareja, de esas que ahora se avergüenzan?


lunes, 1 de septiembre de 2008

Feliz cumpleaños a ti!

Quiero hacer un alto en mi historia y publicar algo distinto que quizás no muchos entiendan y otros tanto, se queden afuera por cuestiones generacionales. Hoy cumple los años una persona muy especial para mi, un tipo al que quiero mucho y que no está pasando uno de los mejores momentos de su vida pero le pone garra para salir adelante.

Las cosas no son simples, no se dan como las soñamos pero está en uno querer cambiarlas y animarse a torcer el rumbo en busca de la felicidad, aunque sea complicado y duela mucho. Hace unas semanas le prometí un regalo de cumpleaños. Él es fanático de los álbunes, revistas, juegos y juguetes de su época, es tan nostálgico como yo y muchas veces hemos interrumpido charlas para intertar ubicarlos en internet o en locales especializados. Por eso hoy, como por razones económicas no puedo comprarle todas éstas cosas que él tanto quiere, se me ocurrió dedicarle este post con esos símbolos de los 70 que ahora a los 36 quiere volver a tener.


Álbum de tapitas (en realidad de las gomitas que vienen adentro) del Mundial 78. Parece que en su época, fue todo un suceso.


Consistía en una especie de pipa a la que se le añadía un pequeño tubo de plástico con una canasta. El objetivo era soplar por el palito para lograr embocar una pelotita en una canastita similar a un aro de básquet


Paco Pega... Todo un clásico!
Llegué a usarlo, ni hablar de la cantimplora, las fibras y ese vaso increíble que acompañan a Paco. Se me piantó un lagrimón cuando encontré el kit, por eso decidí subirlo así...
Álbum "La vuelta al Mundo en tapitas con Maradona". Chapitas de Coca Cola, Fanta y Sprite. 1980 (mirá si serás viejo, yo recién nacía)

Como en "Toys Story", te juego un mano a mano a los Rockem Sockem Robots...




Pocketers de agua... La ranita es medio

infantil. Voy a buscar en casa porque tengo uno similar pero de básquet.



Y de mesa...


Sos viejo de verdad eh!!

No sé ni de qué se tratan estas historietas pero me dijiste que aprendiste a leer con ellas. No podían faltar...


Como viejo caprichoso que sos te lo estás por comprar... Ya me imagino noches en vela jugando al Simon!!


Y la frutilla del postre!!

Campeonato ya, como en las viejas épocas en los videos del club...



Para que te amigues con la Capitana (él es el culpable que desdoble mi personalidad, cree que soy como Superman y Clark Kent), para que entiendas que te quiero ayudar (como puedo, me cuesta ser objetiva con vos) aunque a veces suene dura o te termines enojando, para que sepas que podés contar conmigo y para que veas que a mi manera, te quiero mucho. Muy Feliz cumple ex Lord of the Ring!!