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viernes, 11 de noviembre de 2011

¿Y?

Opinólogos de todo el mundo insistían -una vez más- en que hoy, 11/11/11 a las 11,11 se acababa el mundo. Ultra fanáticos se amontonaron en el cerro Uritorco, otros se juntaron a rezar y otros tantos, ayer a la noche la rompieron por si acaso era la última. Hoy tan sólo sufren de resaca, perdieron el presentismo en sus trabajos y sus parejas los abandonaron por desubicados, porque del fin del mundo ni noticias.

Hasta cuándo vamos a insistir con predicciones erróneas es un misterio que jamás podremos develar. Lo cierto es que hoy, 11/11/11 a las 11,11 el fin del mundo me hubiera encontrado en esta posición...



¡Con las botas de presoterapia puestas!

No cerré cuentas pendientes, no festejé, no me emborraché, ni siquiera tuve sexo. Sólo procuré tener glamour, hasta el último minuto. Si hay otro mundo al cual viajaríamos en caso que este mundo desaparezca, que me encuentre hecha una top model (?).


Y ustedes, ¿cómo esperaron el fin del mundo fallido?

miércoles, 28 de septiembre de 2011

¿Y vos, de qué lado estás?

En un nuevo estudio capitanezco, obtuve el siguiente resultado: el 98 por ciento de las personas está a dieta. Y no es la primera vez que tanta gente junta se pone de mal humor y pasa hambre, esto es algo que sucede todos los años para la misma fecha. Llega septiembre y volvemos a mirarnos en el espejo. ¿Y ahora qué hacemos con estos rollos que estaban tan cómodos debajo de cuatro remeras?

Así es como los gimnasios se llenan de gente y se forman filas en los centros de estética en busca de un milagro. Yo soy de éste último grupo: "Ley del menor esfuerzo" es mi segundo nombre. Por eso hace 20 días, dejé casi un sueldo completo y me anoté en Figurella, prometiéndole a Muchacho que la inversión valdría la pena y cruzando los dedos para que el tratamiento funcione. "Me voy a poner re buena, vas a ver" (?), grité un segundo después de tener que blanquearle el monto total y corté el teléfono antes de escuchar el sermón.

Cuestión que desde hace 20 días mi vida se convirtió en una sucesión de sopas y ensaladas. Como otras cosas, pero esos dos ítem no fallan. "Si tenés hambre, comete una fruta o tomate un caldito Knorr, de esos instantáneos", aconsejó la nutricionista que me proporciona el centro. Por si tenía dudas, ya me llamó dos veces por teléfono: "Hola, ¿quería saber si te sirvieron mis consejitos? Tomá mucha agua y cuando te agarren ataques de hambre, tomate una sopa".

Juro que cumplo la dieta al pie de la letra, como nunca antes y lo hago por tres motivos. Uno porque realmente quiero verme mejor, dos porque no soportaría ver una cara masculina que diga "yo sabía que era una locura gastar toda esa plata" y el tercer motivo es para que esta señora no me llame más.

Por eso cuando vi esta publicidad de Knorr Quick Crema que salió ¡hasta en la sopa! pensé que en breve, me verán bailando en la calle vestida de avestruz y con Iripino como coreógrafo. Lo importante es la actitud: ¡Acting Capitana!

Se las dejo por si no la vieron...





¿Y ustedes, pertenecen a ése 98 por ciento que está a dieta?

jueves, 19 de agosto de 2010

Por dos días locos...

Eso, sólo dos días de calorcito bastaron para caer en una gran realidad.

Este verano no podré:

- Usar short, ni minis ni vestidos cortos.
- Usar colores claros.
- Usar remeritas ajustadas.
- Mucho menos, usar strapless, mis brazos no pasan la prueba del salero.
- Caminar en tanga por ningún lugar de la casa, a ver si me ve un vecino y se muere de la impresión.
- Usar traje de baño, ni de una, ni de dos ni de nueve piezas.

Me quedan tres opciones luego de esta revelación:

- Corro como todos los tarados que se anotan en el gimnasio creyendo que van a remediar el daño de todo un año en solo cuatro meses.

- Me abrazo desde hoy al aire acondicionado, mi futuro compañero en esos tres o cuatro meses de encierro que me esperan.

- Le pido al Gauchito Gil que haga el milagro y una mañana me despierte flaca.


Ustedes eligen, prometo hacerles caso...

martes, 27 de julio de 2010

Crónica de una noche mediática...

Si alguien me aseguraba que iba a estar tan tranquila, no lo creía. Si alguien me juraba que me iba a ser abrazada por Amalia Granta en vivo, frente a una cámara, me reía. Si alguien me confesaba que Pettinato era un groso de copado, contestaba: ¿por que no lo conocés?

Finalmente y una vez más, la realidad me cierra la boca y me recuerda que soy una prejuiciosa. Mi debut televisivo se dio en la mayor de las calmas, la Granata me bancó desde el inicio y Petti me tiró la mejor, frente y afuera de las cámaras, me dio consejos, me enderezó la espalda en el corte (?) y me dijo cien veces: "Sos hija de puta eh"; "Sos una perra", lo pasé genial, promocioné los blogs y además, estuve con un ex Sumo, una de mis bandas preferidas, ¿qué más?

Ahora, les cuento lo que les interesa:

- Tema 1: Amalia Granata

Para los que preguntaron: no, no tiene celulitis. Realmente es linda, aunque para mi gusto la haría comer un par de churrascos porque está demasiado flaca. Pero la verdad, tiene mucha onda y me gusta cómo la visten la mayoría de las veces...

- Tema 2: Mi pelo

Para los que dijeron: en la primera parte no se te veía la cara, les comento. Tenía el pelo estirado con secador, nada más que eso. Cuando llegué al canal pedí por favor que me tapen con brea las ojeras, el maquillador divino no sólo hizo el milagro de alindarme sino que además, me contó su historia con su propio ex. Tooooodos me dijeron que me dejara el pelo tal cual lo tenía, bien natural, pero claro, cuando me asignaron asiento al lado de Pettinato no me quedo otra que mirarlo a él y por ende, quedar casi de espaldas a la cámara. Sobre el final del programa, corrí hacia mis amigas y me mandé un par de clips, pero ya era tarde... cabellera descontrol.

- Tema 3: Fotos

Para los que querían las fotos con los famosos del programa les digo, ¡imposible! Huyen un segundo después del saludo final, increíble, me abrigué en la puerta porque nos echaron, cerraban el estudio. Se las debo...

- Tema 4: Los desaforados

Para los preocupados por las bardeadas, no se hagan drama. Es normal en el programa, se hace a Facebook abierto entonces las posiblidades de que cualquier nabo escriba lo primero que se le viene a la cabeza está latente. Me dijeron de todo: "gorda"; "frígida"; "mal cogida"; "resentida", de todo, pero hoy me llegaron miles de correos lindos de conocidos y de gente que leía el blog por primera vez; me dejaron comentarios en post viejos (clara señal que arrancaron el blog desde el principio); me mandaron historias sobre sus ex; crecieron increíblemente las visitas en ambos blogs; me contactó gente del pasado; estalló Facebook y el teléfono sonó más que en mi propio cumpleaños. Valió la pena...

- Tema 5: La tele engorda

Para los observadores: sí, estoy gorda pero es cierto que la tele engorda mucho más. Igual ya tomo conciencia: ¡dieta ya! ¿Por qué no me avisaron con algunas semanas de anticipación que me invitarían al programa? Así le hacía más caso a la esteticista :(

- Tema 6: Repercusiones

Para los seguidores, los que bancan siempre de verdad: me llamaron de dos radios (ya les informaré con mayor detalle) y el lunes salgo en Mañaneras (también por América). ¿Me ayudan, qué me pongo?

Ahora para los que no pudieron ver el programa, gracias a la magia de mi amiga Eliana, acá están los links... Gracias a todos, como siempre, por la buena onda.










Mañana en Capitana del espacio, la opinión de la abuela Kico...

lunes, 26 de julio de 2010

¡La Capitana es mediática!

En el post anterior anuncié mi retiro hasta agosto, pero como la Chiqui Legrand, vuelvo. Basta que salude para que algo me obligue a volver, siempre tengo alguna estupidez nueva para contar... ¿En esta ocasión? Voy a salir en televisión y en el prime time.

En unas horas, los cholulos, los que aún no vieron jamás mi cara, los que no conocen mi voz o simplemente, los que quieren verificar si sigo gorda como María Martha Serra Lima, pueden hacerlo hoy a las 22 por América. Ahí me verán junto a Roberto Pettinato en Un mundo Perfecto hablando del blog Matemos a los ex; de éste y de vaya a saber qué más, con Petti nunca se sabe.

Desde que recibí el llamado, dos cosas me quitaron el sueño y me hicieron estrujar el estómago:

1- ¿Qué me pongo para disimular el rollo?

Así me pasé el sábado mirando vidrieras y probándome ropa. Ni muy cargada ni una zaparrastrosa, si fuera por mi voy en pantuflas... Al final me decidí por un jean, botas, una tolerita preciosa llena de flores, un collar combinado (dorado y con perlas) y unos aritos al tono. Me alisaré el pelo y le rogaré a la maquilladora del canal que me tape las ojeras con una brocha de pintor. Por otro lado, acabo de caer en la cuenta que se verá mi peor perfil dada la ubicación de las sillas (maldición, ¿vieron que todos tenemos un perfil mejor que otro? No sólo le pasa a Julio Iglesias, a mi también) así que por favor, que la pintora se apiade...

2- El discurso

Intenté preparar un tema pero me pidieron que no lo haga: sentate a divertirte. Lo único que pido es que le prendan una vela al santo que más les guste para que me ayude a no tartamudear ni trabarme, si el sábado salgo en TVR como la boluda de la semana, me mato. Por las dudas, unos minutos antes de salir al aire, voy a manotear lo primero que pase con olor a alcohol, una copita siempre relaja.

Ahora bien, los que viven lejos se supone, pueden seguir el programa on line por aquí. Los adictos a las redes sociales, pueden dejar su mensaje en las páginas oficiales que serán leídos en vivo. No faltarán las bardeadas por eso les encargo a ustedes, que dicen quererme, que repitan una y otra vez lo bella que me veo, lo bien que me hizo la esteticista, lo inteligente y ocurrente que soy y sobre todo, que sean mis reidores personales así tomo coraje para seguir hablando boludeces. Capaz que hasta me animo y hago "piernas" o me tiro a lo Granata a buscar el bollito de papel, poto no me falta.

Me despido de las habladurías, pero me quedo por acá. Hoy estuve con la abuela Kico y le prometí mandarle un beso, me dijo: "Bueno, no será Mirtha pero Pettinato es divertido", así que me va a mirar. Si no me muero de un ataque de nervios, mañana tendrán la crónica completa con todos los entretelones.

¿De qué les gustaría que hable?

viernes, 2 de julio de 2010

Me ahorré la sesión de terapia...

Una cena con una amiga me quito la venda que tenía en los ojos.

Charlando sobre mi falta de compromiso con todos los tratamientos para bajar de peso que inicié durante este semestre (léase, dietas varias, gimnasio, clases de baile, centro de estética y nuevamente gimnasio), le comenté que cada vez que le contaba a alguien que hacia dieta, en el 99 por ciento de los casos me encontraba con la siguiente respuesta:

"Vas a ver que en cuanto estés flaca y con el cuerpo que tanto querés, quedás embarazada"


No tuve ni que repetirla, todo cayó por su propio peso. En ese preciso momento lo comprendí y dos visiones aparecieron en mi mente...























Prometo luchar hasta el último aliento, la semana que viene pido turno con un nutricionista, el miedo no me puede paralizar, a mi no me va a pasar... ¡Quiero el cuerpo de Pampita!


lunes, 14 de junio de 2010

Día de furia...

Nunca fui muy normal, odio más cosas que el resto de las personas y no me caracterizo por la paciencia, eso es sabido. Últimamente fui desarrollando un poco más de tolerancia hacia algunas cosas, pero en seguida todos notan que es una fantochada, un esfuerzo en vano: cuando odio, odio de verdad; cuando quiero asesinar a alguien, son deseos verdaderos. No es joda.

Esto no lo cuento para que lo impriman y lo guarden en caso que sea necesario mostrárselo a un Juez, no me detengan, todavía no hice nada. Todavía dije... Hoy tuve un día de esos en los que sí uno llega a disparar el gatillo, puede argumentar que fue por emoción violenta y todos le creen. El Jurado se pondría de pie, los fiscales aplaudirían y los chusmas que ilustran la escena correrían por sus armas a hacer justicia por mano propia.

Todo comenzó a las 10 de la mañana, cuando llegué a la esteticista: una idiota fea, feísima, contándole al aire todas sus conquistas sexuales del fin de semana. Digo al aire porque no creo que alguna de las presentes le crea algo, era fea de verdad. De ése lugar uno espera dos cosas: la primera es que conviertan mi piernas en largas y delgadas como las de Dolores Barreiro; la segunda, que se transforme en una prolongación de la cama. Estufita, música zen, bolsas que te recubren el cuerpo como un matambre y una hora de calor tapadita con una manta es una tentación. Lees una revista cinco minutos y se te cierran los ojos, hasta una acelerada como yo se relaja... hasta que la fea se acuerda del chongo que se clavó el sábado en un bar de mala muerte y te saca del paraíso: "¡Pero no sabés cómo la tenía!", gritaba mientras se frotaba las manos. Detestable.

"Me tengo que ir antes, me adelantaron el cierre en una de las revistas", me excusé y partí una hora antes que termine el ciclo de actividades. Prefería mojarme debajo de la lluvia torrencial antes que bancarme a este clon de Mariana de Melo del tercer mundo. Imaginen lo que era... Me subo al colectivo, desearía llegar a casa para dormir lo que la fea me negó pero en parte es cierto, debo trabajar. La gente se amontona en el colectivo, se vuelve loca porque le cayeron dos gotas sobre el cuerpo, son gotas, tampoco es la muerte, ¿no se bañan acaso? Ya se van a secar...

Decía, íbamos todos amontonados en el colectivo, eso ya sería demasiado pero no, hay más, siempre hay más: un grupo de estudiantes salieron de la escuela con ganas de jugar. Se podrían haber ido a una plaza y tirarse con bolas de tierra pero no, subieron a mi colectivo. "Ehh mono, suban, empujen, empujen, empujen", cantaban como nabos. "Dale volumen guahíiiiiiin", gritó otro cual flogger, y todos saltando. Quiero sentarme, entre los empujones y la cumbia a todo volumen que salía del celular estaba por tirarme por la ventanilla. Veo un asiento libre, es la mía:

Capitana:
¿Me permitís sentar?

Futura compañera de asiento:
Y no, ¿no ves que tengo mi mochila y mi guitarra sobre el asiento?

Capitana:
¿Pero sacaron boleto?

Futura compañera de asiento:
(con cara de mala) No las voy a sacar del asiento.


Tengo ganas de convertirme en La Masa de 100% Lucha y hacerle una toma asesina pero la miro bien, es gigante la mina, soy loca pero no boluda. Recordé que toda mi vida quise ser justiciera. O sea, tener algún poder especial o una pócima, bah ahora que lo pienso bien quiero tener la espinaca de Popeye, para convertirme en fuerte e impune en cuestión de segundos. Pero bueno no, me la tuve que comer doblada, nunca hay que olvidar la medida de cada uno. Temo por mi vida, mi metro sesenta no da para todo. Puteé por lo bajo, les puse los puntos a los pendejos (alguien la tenía que pagar) y una señora que estaba al lado me dijo "Gracias querida".

Camino bajo la lluvia, está fría, me pongo la capucha, todo es mejor que soportar a la fea que debe seguir contando sus conquistas imaginarias; a los pendejos del colectivo o a la compañera de asiento que no fue. Llego, como algo, sigo con frío, repito una y mil veces: "Qué frió del orto, odio el invierno". Llega muchacho, saca temas de conversación que traen peleas. Pero pienso, ahora se va a callar, va a correr a abrazarme y decirme lo mucho que me ama, lo importante que soy en su vida. Claro que no, terminó el último bocado y se lo llevó la corriente, a la cama a ver el partido.

Pienso que convivo con un barrabrava, ya vio todos los partidos desde que empezó el Mundial. No se perdió ni uno, quizás no los vio enteros pero al menos los puso de fondo. Se excusa que es por trabajo pero no le creo. Me pide que programe el despertador para las 8, mañana me vuelvo a despertar con la vuvuzela pienso. Ese sonido ambiente estilo panal de abejas que acompaña todos los partidos. Me pregunto cuándo se terminará el mundial, cuando el mundo será más justo, cuando todos me darán la razón como los locos. Sí, eso quiero: locos alrededor mio que no me discutan nada, gente que haga silencio cuando me molesta su voz, seres humanos educados que no molesten... imposible.

Caigo en la cuenta que no puedo matar por un sólo motivo, no porque me vaya a perseguir la culpa toda la vida, sino porque no tengo con qué. Muchacho es modelo 2000, no tiene caja de herramientas siquiera, si se rompe algo llama a alguien para que venga a arreglarlo. Sino quizás un destornillador me podía ayudar, pero me da un poco de impresión: ¿cuántos destornillazos le tengo que dar a alguien para que no joda?... capaz que un toque de cosa me da en el destonillazo número veintitrés, me cae la ficha y dejo a la víctima turuleca. No, mejor no. Una amiga apuntó por Facebook que tiene una escopeta, le podría pedir que me la mande por un remis... pero voy a levantar sospechas, ya habría dos cómplices que se pueden quebrar: mi amiga y el remisero. No, no me sirve, quiero el crimen perfecto.

Ya estaba desalentada, mi día de furia no estaba teniendo un final del todo feliz, hasta que la bella de Bella me apuntó un sitio con todo lo que necesitaba saber para volver a sonreír*:


Y me colgué en la página, quiero todo. Podría tener mi propio arsenal temático. Si llama la nefasta ex de muchacho puedo rastrear la llamada y ajusticiarla con la escopeta lila; si quiero pegar un sustito a alguien, puedo darle con la marcadora de Paintball y si ya requiero de más material, como para derrumbar una casa, tendría un propio tanque de guerra. Con qué poco me hicieron feliz... sólo me resta pensar en qué lugar de la casa puedo armar mi búnker clandestino y arranco. Para no perder tiempo voy a ir haciendo el pedido, ¿alguien se anota con algo?




*El descubrimiento de este pequeño mundo asesino rosa no fue lo único bueno del día. Hoy salimos en los agradecimientos de La Pé, que recibió un chamamé de Tarragó Ros personalizado y en la nueva Web de Clarín, donde me hicieron una nota por el día del Blooger.

viernes, 30 de abril de 2010

Una semana...

Ya pasaron:

-Siete días de régimen estricto.
- Tres sesiones del paquete reductor (son diez).
- 7 horas y media encerrada en un ambiente bajo la siguiente rutina: sobre una camilla, amatambrada con nylon, toallas y frazadas térmicas que emanan calor, una hora dorándote; masajes linfáticos que constan de golpes de puño y cachetazos sobre tu vientre y piernas; media hora de electrodos (la picana del 2000) y para culminar, botas compresoras, la gloria absoluta. Unas fundas que te apretan y te sueltan la pierna, y te relajan.
- Clases de baile, caminatas.

Resultado: 1 kilo y medio abajo.


Una de dos, ¿o soy la excepción a la regla y me convertiré en la única persona que no bajó de peso en todo el centro de estética o en una semana me despierto con el culo de Jésica Cirio, así sin más, de recompensa?