viernes, 30 de enero de 2009

Y hoy lo demás, francamente no importa...

Me hubiera encantado decirle todo lo que lo quería, lo mucho que me gustaba, pero en ese momento no me animé. Me basta con saber que lo pensé y recordarlo con una sonrisa es mi tesoro más valioso.

Hace exactamente catorce años muchacho en cuestión me daba el primer beso de toda nuestra larga historia. Ya la hé contado allá por el mes de septiembre pero como el público se renueva y nadie tiene tanta paciencia como para leer un blog desde el principio, la recuerdo:

Me faltaban dos meses para cumplir quince años. Él acusaba 22 y acumulaba experiencia, eso me aterraba. Recuerdo que tenía el pelo largo negro, que en ese tiempo se usaba muchísimo, y que a mi me encantaba, atendía el kiosquito del barrio y por amigos en común, iba a la cancha a con mi papá todos los domingos.

Yo por esos tiempos, moría de amor por él y en el club todos lo sabían. Aunque nunca fui fanática de las golosinas, iba a su local diez veces por día con cualquier excusa, todo servía para verlo: un caramelo, un chicle Bazooka o un Torpedo de frutilla. Hasta ese momento lo consideraba un amor platónico, creía que nunca se podía fijar en mí pero estaba equivocada. Mis amigas, que eran más optimistas, idearon un plan para que él confesara sus sentimientos y yo gane seguridad: a mis espaldas consiguieron un grabador, lo metieron adentro de una riñonera y fueron a comprar chocolates. Ahí mismo y de la nada, le preguntaron qué le parecía y el dijo: “Es muy linda Pao”. Listo, todo cocinado.

Los días que siguieron fueron de encuentros, besos clandestinos y muchas risas, hasta que se fue con sus amigos de vacaciones y a su vuelta mi miedo a que quisiera ir más allá me paralizó. La diferencia de edad estaba muy marcada y aunque había mucha química, lo mejor era dejar todo como estaba. “Quizás más adelante se puede dar”, coincidimos y nos despedimos con un abrazo.


Desde ahí en adelante me lo crucé en miles de oportunidades (incluso fue mi profesor en una de las materias de periodismo) pero nunca pasó de un par de miradas. Hasta que nos volvimos a cruzar en junio del año pasado en el club donde ambos nos criamos (y al que yo hacia años que no iba) por una asamblea barrial que intentaba frenar el remate. El flechazo fue inmediato y lo que viene después ya lo conocen, adversidades por doquier pero con la firme convicción que ésta vez no nos íbamos a separar.

A veces pienso cuántas lágrimas me hubiese ahorrado si ése enero me la jugaba y me animaba a vivir mi "pequeño" sentimiento con plenitud. O tal vez no, y hoy tengo que agradecer que cada uno haya hecho su camino por separado, que se haya enamorado, que se haya equivocado, que haya llorado, que haya crecido y que gracias a todo eso, hoy sepa qué quiere para su vida y bajo esas condiciones se elija todos los días. Al fin y al cabo, ¿no es eso lo más valioso?

Qué las cosas hubiesen sido más fáciles para los dos no tengo dudas. Qué llevaríamos años acumulados de felicidad, tampoco. Pero es lo que nos tocó y hoy tenemos la chance de disfrutarlo, de hacer las cosas distintas para que sí funcione. El destino nos regaló una nueva oportunidad y por ahora la venimos aprovechando con una sonrisa.


Postales con nostalgia...

La esquina del encuentro, ese lunes a las 15.
Hoy con algunos cambios en su fachada pero con el recuerdo a flor de piel.



14 años después, éste es el banco en el que me dio el beso tan esperado...


El kiosco de muchacho, hoy convertido en una ferretería...


La prueba de todo: mi agenda del 30 de enero de 1995


Y porque me emociona este tema, uno de los primeros que me dedicó, lo vuelvo a subir, qué tanto!!





Muchacho, te amo con todo mi corazón...



(Hoy también me pueden encontrar como invitada en el blog de Paula Malvada)

miércoles, 28 de enero de 2009

A veces hay que saber callar...

¿Alguien me puede explicar por qué siempre tengo que abrir la bocota para hacerme la tierna cuando éste no es un rasgo de mi naturaleza?

Hoy acompañé a muchacho al supermercado en nuestra primera compra masiva para su hogar, con changuito de los grandes incluido. Dicen que ir juntos al super es sinónimo de crecimiento en la pareja, pero bueno, se dicen tantas cosas que ya no sé si tengo que alegrarme o empezar a deprimirme porque mi vida se transforma en la de una ama de casa común y corriente. Para colmo, mientras elegíamos el morrón más chiquito para no desperdiciar, una señora muy amable que venía advirtiendo nuestra ignorancia nos pregunta: "¿chicos, tienen freezer? Pueden guardar lo que les sobre que aguanta". No señora, no tenemos frezeer.

En uno de esos destellos de felicidad (porque la verdad que me encanta la idea de vivir con él aunque se haga el cancherito y lo postergue cada vez más), lo miré con una dulzura empalagosa y le pregunté: "mi amor, ¿querés que te haga un vacio al horno con papas y batatas?" Ahí nomas, frente a la góndola de las carnes crudas cometí el peor error en lo que va de este 2009.

Ahora si me toca desgrasar la carne que tanto rechazo me da (les juro que me descompone la sangre de verdad, tanto como si tuviera que sacarle la bolsa de menudos a un pollo, por diooo); pelar papas y batatas; picar cebolla y morrones y más luego, tener que limpiar todo lo que ensucié, me la tengo que bancar. Yo inventé este monstruo, me metí solita en la boca del león.



Aún no lo toqué. Ya les contaré cómo me salió...


Las cosas en las que uno se embarca en nombre del amor... ¿Y ustedes qué cosas hacen (o hicieron o harían) que les produce rechazo o fiaca pero que consideran que vale la pena por la persona que quieren?

martes, 27 de enero de 2009

Y siguen alimentando la ira...

A mi lista de personas a las que les tengo ganas (de asesinar o trompear un rato digo) se suma una ya recurrente pero no por eso menos importante: mi abuela Kico (para los nuevos visitantes que no saben quién es, hay una etiqueta plagada de quejas abajo).

Desde el sábado habíamos planeado con muchacho en cuestión ir a cenar a su casa en la semana. A mi abuela no la veo desde el festejo del 31 de diciembre, la verdad que me pesa no visitarla, lo vivo con culpa pero tampoco es una señora fácil como para tocarle el timbre todos los días con masitas. Pero cada tanto hay que estar...

El domingo la llamo para verla un rato y me contesta: "Es la hora de la siesta, no molestes" y me corta el teléfono. A las dos o tres horas me llama: "Ahora sí podés visitarme"... claro que no mi querida abuela, ahora no puedo yo. Y quedamos para el lunes.

Ayer junté paciencia todo el día y la verdad tenía ganas de verla. La llamé a las 19 para avisarle que iba en camino y que más tarde, a la salida del trabajo, se sumaba muchacho. Y se dio este diálogo:

Abuela Kico:
¿Para qué vas a venir a ésta hora? Son las siete de la tarde.

Capitana:
Para visitarte abuela.

Abuela Kico:
A esta hora no me interesa tu visita, estuve todo el día sola. ¿Por qué no viniste antes?

Capitana:
Porque estuve haciendo mil cosas, laburos atrasadas, buscando trabajo, además ayer te llamé para venir temprano y me enteré que ahora dormís siestas. Ya salgo para allá y tipo 21 se suma muchacho.

Abuela Kico:
Qué rompe bolas que sos, ¿por qué no se dejan de joder? Tengo que ponerme a cocinar.

Capitana:
Hacé años que no cocinás, vivís a delivery.

Abuela Kico:
Sos insoportable, &%$$#"%/

Capitana:
Muy bien, seguí el resto del día sola también... tu tu tu tu


No hay caso. Cada día que pasa se pone más intratable... A mi lo único que se me ocurre es balazo a la frente pero no da, es mi abuela y me crió, la quiero. ¿Alguien tiene una idea mejor?

lunes, 26 de enero de 2009

Pico de rating para el amor

Si me da la paz que buscaba
Si me llena de besos
Si hace mil esfuerzos para por lo menos, verme un rato todos los días
Si todas las noches me lee un cuento antes de dormir
Si me devolvió la confianza y las ganas
Si me hace reír a carcajadas por horas
Si me encanta sentir su pierna al lado de la mía en la cama
Si podemos charlar lo que nos molesta y consensuar
Si me permitió volver a enamorarme
Si me dedica canciones
Si me hace sentir tan cómoda
Si en tan poco tiempo de relación conseguimos tanto
Si me hace sentir incluida en su vida
Si me da tantas ganas de proyectar una vida juntos
Si me hace pensar que después de tanto llorar, ésta vez si es posible
Si me hace tan pero tan feliz....

¿Cómo no voy a amarlo cada día más?





jueves, 22 de enero de 2009

Ay Dios, qué al pedo estamos...

Resulta que la última es tener una mascota virtual en Facebook.

Como en su época fue el Tamagotchi (ese llaverito electrónico que portaba un ¿perro? al que había que cuidar a toda hora) y luego le tocó el turno a la PC de la mano de Los Sims (donde a una ¿persona? había que construirle un hogar, conseguirle pareja, hacerlo trabajar, esparcirse y convertirlo en lo más humano posible) ahora dicen que lo más de lo más es tener una mascota en Pet Society, una de las actividades que ofrece FB para todos sus clientes.

Por supuesto me rehuso a jugar con ese perro (no lo hago en la vida real menos me dan ganas en un monitor) y estaba en contra hasta de su creación, pero mi querido hermano desoyó mi pedido y lo armó igual bajo el nombre de Capitana. Ahí me enteré de qué se trataba, casi todos mis amigos tienen uno al que alimentan, bañan, le compran comida, lo hacen participar de actividades deportivas y lo pasean por el barrio (una especie de country) para que salude a sus vecinos y encuentre monedas detrás de los árboles (ahh esa no la sabían eh!! Jaja).

Juego consumista si los hay, gana dinero por cada actividad que hace y sólo se ocupa de comprar, comprar y comprar cosas, cualquier boludez , pero él compra (una cebolla, un vestido, un pepino, un televisor, lo que venga). De acuerdo a los puntos de cada uno deduzco que hay gente que se lo pasa encerrada mimando a su mascota... nada más alejado de mi realidad. Cuando pasan los días y uno no ingresa a la página para ocuparse de los cuidados mínimos, el perro (o conejo, o lo que fuere, es como un Gremlis pero más tuneado) se llena de pulgas, moscas y se deprime. Y tus amigos que ven el deterioro del animalito te dejan mensajes al estilo: "Lavalo sucia". ¡Increíble!

Para que entiendan más, así es el mecanismo...


Abajo figura el ranking de mis amigos... o sea, qué mascotas tienen más cuidados.


Y en los costados te da el termómetro de limpieza, salud y felicidad.
Los chirimbolos de abajo indican qué es lo que podés hacer.


Ahora yo me pregunto, ¿estamos tan incapacitados que para interactuar entre nosotros tenemos que hacerlo a través de una mascota virtual? Tal te dejó una nota; otro te visitó; pirulo quiere darte un abrazo... Por Dios, ¡espero no sumarme a esta moda! Y ya saben, si ven a Capitana pasar hambre o rascarse por las moscas, tirenle un hueso y pásenle un poco de jabón que hasta que mi hermanito llegue no tendrá quién la cuide.


Último momento
Acaba de llegar una nueva imagen de Capitana

Y con ella se va lo poco que me quedaba de vergüenza, pobre... sueña con jabón. En cualquier momento se convierte en la primera mascota linyera, lo expulsan del country y lo mandan a vivir debajo de un puente.

miércoles, 21 de enero de 2009

¿Serán señales?

El domingo al mediodía mientras aún retozaba en la cama me dí de frente con el horóscopo del amor, el pronóstico para todo un año reducido en un cuadradito, en una pastillita de la revista. Desde que trabajo en los medios aprendí que la gran mayoría de las publicaciones nos mienten, que en muchas redacciones el horóscopo lo hace cualquier boludo con diarios viejos, se copia, se pega... y ya (perdón si a alguien le robo la ilusión, no era mi intención pero es la pura verdad).

Como la astrología me llama muchísimo la atención suelo leerlos igual, aún desde el descreimiento. Siento que le pasará lo mismo a quiénes sepan los trucos de un mago, ya no tiene la misma gracia ver el show pero en algún punto seguimos sonriendo cuando lo vemos en acción. Pero éste horóscopo en particular me llamó muchísimo la atención, ¿cómo saben qué me pasará en todo un año, mes tras mes? ¿Cómo aguantar la tentación y dar vuelta la página?... ¡Imposible!

Ahí me desayuné con esto:

Enero y febrero son buenos meses para el amor y muy favorables para la conquista. La vulnerabilidad excesiva puede provocar desencanto: cuidado.
(Paola tarada, evitá el autoboicot les faltó decir, dejá de buscar excusas para correr, permitíte ser feliz, vos también te lo merecés)

Marzo y abril se prestan a la dicha de vivir con expectativas para las sorpresas.
(Viene mi cumple en marzo, ¿vendrá un obsequio especial?... Jaja muchacho te condicioné)

Agosto y septiembre son ideales para la reafirmación de la pareja y el compromiso estable.
(Y... él ya sabe que yo quiero...)

En diciembre toma decisiones difíciles que lo aliviarán de tensiones.
(¿Mando todo al carajo, decido matar a su ex aún sabiendo que me espera la cárcel, me voy a recorrer Latinoamérica y qué vuele todo por el aire o me armo el bolso, me mudo, veo que es todo maravilloso y terminan las conjeturas absurdas?)

Es un año de impulsos y pasión pero también de nostalgias que tendrá que asimilar.
(Impulsiva soy y gracias a eso muy bien no me va así que mejor paso; y de nostalgias ya estoy cansada, ¿cuándo me llega el año de descanso planetas? Basta de llorar por lo que ya no está)


Y para que entiendan más les paso el de muchacho en cuestión:

Septiembre y octubre son meses favorables para el amor. Tendrá que comunicar sus deseos con libertad, abandonando la timidez.
(Pida muchacho nomás... ¡soy gauchita!)

Sus sentimientos son verdaderos y no los pone en duda, pero necesita confiar en la respuesta del otro.
(A mi no me pongan en el medio, demasiado esfuerzo hago, carajo, mierda. ¿Más respuestas?)

Entre noviembre y diciembre hará una evaluación sobre el compromiso que desea establecer sin perder el contacto con la pasión.
(Che parece que a fin de año pasa algo, a los dos nos alarman sobre el segundo semestre del año... tengo miedo, quédense cerca por si los necesito)

Los que comienzan una relación no deben apurarse a ponerle un título. (¿Para qué equipo jugás Revista Viva?). Será un año de profundos afectos. (Eso me encantó)


Bueno, al que verdaderamente le interese (no me hagan escribir al cohete que estoy a mil), me dice de qué signo es y le copio lo que le corresponda según ésta gente.

¿Ustedes, creen en el horóscopo? ¿Qué esperan para los meses que se vienen en cuestiones del amor?

lunes, 19 de enero de 2009

Amigos, un pedido de corazón...

Cuadro de situación:

- Pocas horas de sueño por culpa de un manual de entrenamiento para mi nuevo trabajo (ya les contaré, debe ser más fácil aprender chino mandarín que este sistema xml de mierda) y la preocupación porque se venía otra jornada en vela intentándolo comprender.
- Dos días de peleas con muchacho, con lo que eso conlleva (insomnio, tristeza)
- Fiebre (por la presión, el cambio de temperatura, el sol de la pileta)
- Agotamiento mental y menor grado de paciencia que el habitual (que ya es acotado)


La previa:

Una jornada extensa en mi casa junto a muchacho (sin charla previa de reconciliación, así en seco nomás), su hija y Bebu (mi hermanito de 10 años) donde vimos películas infantiles (Barney; Madagascar; Dumbo); jugamos a volar y al caballito (todo a upa mio, fui avión y caballo en una tarde); dibujamos; tomamos la leche; fuimos a cenar a una panchería y caminamos a upa nuevamente hasta la casa de muchacho (de la que nos debían separar unas 20 cuadras). Ya de noche y mientras planeábamos un mecanismo de distracción para que la pequeña nos deje ir sin un ataque de llanto (sí, Bebu y yo somos adorables) se dio una escena rara.


El escenario más temido:

"Mi amor, no me siento bien, me duele mucho el pecho. Me voy a acostar a tu cama un rato que me espera una noche de laburo terrible, entretené a los chicos". A los cinco minutos el tan ansiado descanso desapareció: Bebu tocando una batería que de juguete no tiene nada (qué ruido hace por dióooo); la niña saltando y cantando feliz arriba de la cama; Román, el perro de muchacho con la pelota en la boca todo babeado ofreciéndomela para jugar (recuerden que les tengo terror a los perros) y él parado en la puerta riéndose de mi. Todo ésto en un cuarto. Vaya uno a saber qué cara habré puesto para que se dé ésta conversación:

Muchacho en cuestión:
Te supera ¿no?. ¿Es demasiado todo esto para vos?

Capitana:
Estoy lista para vivir con vos, no con una manada en un dos ambientes. Tené en cuenta que no me siento bien. No quiero ni pensar lo que sería si hubiera tenido que trabajar todo el día y viajar parada en el colectivo o en el tren, llegar a casa y cocinar, ordenar, bañar a los chicos, bañarme yo, ocuparme de preparar todo para el otro día y encima estar radiante para la hora de irse a dormir. Lo pienso y me estreso.


Las conclusiones:

¿Les suena familiar? Entiendo que no es fácil conjugar una vida de "ama de casa" con la de una chica independiente que pretende seguir trabajando y creciendo en su carrera pero eso no debería ser un freno para intentar formar una familia... o por lo menos para disfrutar de éstas situaciones. Repito y destaco con flúor, los adoro a todos, amo muchísimo a muchacho y me muero de ganas de vivir con él ya mismo pero pienso en todo el resto y me ahogo.

Me fui a mi casa y me quedé pensando, analizando mi entorno y encontré el origen de mis fobias: ninguno de mis amigos está casado y son muy pocos los que conviven en pareja, ninguno tiene hijos y creo no haber oído jamás de sus bocas esbozar en voz alta el deseo inmediato de formar una familia. Todos repiten: "algún día calculo que voy a querer casarme y tener hijos" pero salvo una o dos amigas, no se pinta ese panorama para el presente y por lo tanto, no me contagian. Sin dudas es un tema generacional que espero algún día podamos erradicar. Quiero verle la cara de Esmeralda, quiero tener sobrinos del corazón, quiero ser madrina nuevamente.

El pedido:

Ya saben amigos, necesito que por lo menos uno de ustedes abra el juego, marque el camino, rompa el hechizo que cae sobre nosotros y se anime a cambiar de bando. No les pido que sea ya, entiendo que no estamos listos pero por lo menos vayan sacando el tema en alguna reunión. Es un pedido solidario no muy complicado, cuenten sobre amigos de amigos que se fueron a vivir en pareja y fueron felices, la vida les resultó fácil y no se acabó el sexo. Júrenme que va a seguir siendo tan dulce como hasta ahora. Denme el nombre de alguno que haya cumplido los 40 y siga casado con hijos con una sonrisa; o el nombre de otro que no haya cagado nunca a su pareja (el puterio es cuernos, no me pongan esa excusa de que se paga por eso no cuenta... o mucho menos que van pero no pasan con ninguna señorita porque el franeleo tampoco lo perdono)... necesito saber que sí se puede para perder los miedos y estar lista cuando llegue el momento. ¡Gracias!