viernes, 12 de diciembre de 2008

La abuela Kico dice...

Es un ser tan particular que ya nada asombra. Ha desatado las más grandes peleas dentro de la familia por sus dimes y diretes, cuando en lugar de dar su opinión siempre desfavorable sobre una situación, pone la crítica en boca de otro. Para ser más gráfica: "el tío Mario está enojado porque nunca venís a visitarme, dice que sos una desagradecida". Antes, yo llamaba al tío Mario y lo puteaba. Ahora no porque ya sé que él no dijo nada y que en realidad es el modo encubierto de ella para decirme lo que le molesta. Pero hasta que lo aprendimos, fue conflicitvo para todos.

Mi abuela bien podría ser la protagonista de una película de ciencia ficción. Puede formar parte del staff de "Los Super Amigos" porque tiene dos poderes: la lengua y el teléfono. Lástima que los use para hacer el "mal". Lejos está de esas abuelitas tiernas que soñaron desde chicas una mesa larga llena de hijos y nietos para cocinarles. Mi abuela no cocina hace años; no le gusta recibir visitas; se molesta si le hacen migas y mucho más aún, si alguien toca alguno de sus objetos de valor que se resumen en cachivaches y floreros que trajo de su viaje por Europa.

El martes a la noche cuando llegó muchacho en cuestión se quedó enamorado de sus sillones rojos. Una suerte porque siempre dije que algún día iban a ir a parar a mi casa. Al rato, le estábamos dando vueltas la colección de discos antiguos y revolviendo cajones en busca de antigüedades. En otro momento hubiera gritado como una loca que no ensuciemos, que dejemos todo como está, que aún no murió y no sé cuántas barbaridades más... pero esta vez se reía jocosa, le festejaba todos los chistes, me di cuenta que le cayó bien de entrada y que siente que es mi última oportunidad (sí, aunque ni ustedes ni yo lo puedan creer, es así para ella).

Aunque durante la cena hablaron sin parar y le dijo que era lindo miles de veces, yo no me quedaba del todo tranquila. En las viñas de mi abuela todo puede pasar. Ha detestado a varios de mis novios y esto me lleva un repaso obligado:

A novio uno lo quería, es realmente adorable, el pibe más inofensivo del mundo pero así y todo acotaba cada vez que podía: "ese chico no es para vos, es un boludo". Que no es para mi es cierto, pero no era ni es ningún tonto y eso ¿quién se lo hace entender?

A novio dos al principio le hizo la guerra, después fue la primera cómplice para que me pudiera quedar a dormir en su casa y después no le volvió a cerrar porque erabarrabrava, fanático de Racing y gritaba los goles en mi casa bostera: "eso es una falta de respeto". Dijo de todo sobre él y yo me enojaba pero con el tiempo tuve que darle la razón, el pibe era un desastre. Ahora, bastó que yo me separara para que lo invité a su casa a tomar mate seguido y me diga: "es un buen chico, vos también sos terrible". ¿Quién la entiende?

A novio tres, que lo conocía desde mucho antes de ser mi pareja porque era uno de mis mejores amigos lo amaba. "Un chico así tenés que buscarte vos". Bastó que se convierta en mi novio para tildarlo de soberbio, para torturarme con que aún amaba a su ex (a quien todos conocíamos de épocas pasadas) y que a mi no me iba a querer nunca como a ella. Para mi sola eso ya era un karma, con su ayuda fue terrible ese año de relación. A pesar de que nos dio una mano grandísima cuando se enfermó mi abuelo, ella siempre lo miró raro y eso que es un tipazo.

A novio cuatro, mi ex más reciente, lo amaba porque era "calladito". "Lo cansás a ese chico Paola hablando tanto, por eso siempre te deja" (Ah sí, seguro es por eso abuela). Ya conté que para ella bueno es sinónimo de silencioso. Él no retrucaba nada, no se prendía en ninguna discusión ni opinaba al respecto de ningún tema, al lado de tamaña ameba yo quedaba como una montonera del ala más reaccionaria. Así las cosas lo amó y lo defendió cada vez que pudo, yo siempre era la mala que hacia todo mal pero en cada separación arremetia con un: "Seguro que ya se está encamando con alguien, se va a buscar una chica de su edad"; "te deja para irse de joda con los amigos, no te quiere"; "nunca más vas a encontrar un chico así de bueno" y miles de cosas más. Creo que es al único que realmente quiso aunque tuvo sus temporadas "raras".

Con estos antecedentes de amor-odio que mutan en cuestión de horas, es una lotería su apreciación sobre las personas. Por eso aunque la vi divertirse durante la cena la llamé con miedo. Por ahora y solamente por ahora, el veredicto para muchacho es el siguiente:

Capitana:
Y abuela, ¿qué te pareció el chico?

Abuela Kico:
Me encantó Paola.

Capitana:
¿Si?

Abuela Kico:
Muy atento; educado, conversador pero ubicado, se nota que es de buena familia (¿qué tendrá que ver eso? Nunca lo entendí), no toma alcohol, no se droga, no fuma y es hincha de Boca. Pero vostenés que callarte un poco, hablás mucho.

Capitana:
Abuela si no me dejaron meter un bocado.

Abuela Kico:
Sí, hablás mucho y lo vas a cansar a éste también. Una vez que (atenti el término) conseguís un chico como la gente (¿y el resto que fueron, extraterrestres? Jaja), más grande que vos, que quiere irse a vivir con vos no lo arruines, hacé las cosas bien y dejá de decir eso que no querés casarte ni tener hijos porque a lo mejor tampoco le gusta, esas cosas las dicen los hombres no las mujeres. ¿Qué pretendés, quedarte sola para siempre?. Vos no sabés que fea es la soledad...

Capitana:
Bueno abuela tengo que seguir trabajando, quería saber qué pensabas. Un beso.


Corté con lágrimas en los ojos y no me quedé muy bien. Tuve dos días raros. La entiendo y sé que es horrible sentirse solo porque conviví con esa sensación un buen tiempo pero a mi edad es más simple, sé que levanto el teléfono y siempre tengo con quién salir a despejarme. En el caso de ella, no. Todos estamos ocupados... Esa mochila de saber que está sola a veces me pesa demasiado. Si fuera distinta, sin dudas iría más seguido a visitarla pero con esa bateria de chismes y miedos que arroja en cada encuentro se hace difícil. Nunca sé cómo manejarlo sin que me invada la culpa.

(Para los que no la conocían, vuelvo a subir una foto suya. Para más datos pueden remontarse a la etiqueta "abuela Kico" y entenderán mejor de qué hablo)


¿Y ustedes tienen un vínculo similar con alguien de su familia? ¿Cómo lo llevan?

jueves, 11 de diciembre de 2008

Abuela Kico vs Muchacho en cuestión- La gran cena (Parte 2)

Llegó el plato principal. Yo me pedí canelones pero casi no probé bocado. Tenía un nudo en el estómago. Si bien me dejaba tranquila notar que muchacho en cuestión dominaba la escena (sacaba temas de conversación y no le dejaba mucho margen a ella para repreguntar) la conozco hace 28 años, sabía que alguna se podía mandar en cualquier momento. Por suerte tengo una relación súper relajada donde no tengo nada que ocultar pero mi abuela es un peligro, tiene un temita con la ansiedad que le hace hablar sin pensar demasiado (sí, no lo digan… yo soy igual, pero por lo menos intento manejarlo). Como la cena no estaba prevista no lo pude alertar de ciertas cosas pero como lee el blog parece que sabía de memoria el camino que pisaba y qué atajos tomar.


Muchacho en cuestión:

Yo me quedo mucho a dormir en la casa de Paola, ¿a vos no te molesta eso no, sos moderna?


Abuela Kico:

Ay noooo, yo no tengo ningún problema (eso es cierto, como digo lo malo también lo bueno)


Muchacho en cuestión:

Igual para el 2010 o quizás un poco antes si se acelera la construcción del departamento me la llevo a vivir conmigo (¿seré una especie de paquete?) pero ya me dijeron que no tiene devolución así que le tendré que pulir algunas cositas y me la quedo (qué lindo sonó). Es buena chica...



Creo que después del “¿te querés casar conmigo?” de mi abuelo y las noticias de nacimientos de sus hijos y nietos, ésto es lo que mi abuela siempre quiso escuchar. Cualquier otra persona en su lugar estaría exultante de felicidad, sabiendo que su nieta está feliz y avanzando al lado de un tipo resuelto y sin demasiadas vueltas. Pero no conforme tuvo que ir por más…


Abuela Kico:

Bueno entonces cuando se casen…


Capitana:

Abuela no nos vamos a casar (la tuve que parar en seco y con un tonito terminante, diooooos, qué papelón… ¿por qué no podrá disfrutar del paso a paso esta mujer?)


Muchacho en cuestión:

(en rol conciliador y para evitar una masacre)

Está bien, cuando estemos en pareja… ¿qué querés decirnos?



Y ya ni sé cómo siguió porque me esfumé de la conversación. Calculo que querría decirnos nada, sólo meter ese bocadillo malicioso. Le vengo explicando desde los quince años que no creo que me vuelva a ver con vestido de encaje blanco; que no soy una nieta convencional; que no nací para llenarme de hijos y ser ama de casa; que tengo una carrera que no quiero dejar de lado, pero no hay caso. Ella insiste con el asunto cada vez que puede y él, en lugar de colaborar, saca temas de conversación filosos...


Muchacho en cuestión:

Tu nieta me dijo que va a armar una lista con reglas de convivencia sobre cosas que tengo que hacer en la casa (meté más leña al fuego chabón sabés? Jaja)


Abuela Kico:

Bueno, cada tanto la ayudás a levantar la mesa y listo…


Capitana:

(Pensando que la cena fue una mala idea pero que en algún momento se tenían que conocer)

Odio la palabra ayudar. Nos repartiremos las tareas porque yo también voy a volver cansada de trabajar. Prefiero llegar a un arreglo ahora y no vivir peleando después.


Abuela Kico:

Noooo, él no puede ponerse a lavar los platos, eso lo hacen las mujeres. ¿Qué? ¿Cómo lo vas a hacer barrer el piso? ¿Pasar un trapo?... Vos no te hagas problema, algún día cocinás y listo.



Por supuesto, volví a poner la mente en blanco, a comentarle por lo bajo a muchacho en cuestión que ya tenía el post armando mentalmente en la cabeza y que no le diera mucha bola pero siguió alimentando al monstruo.


Muchacho en cuestión:

Suerte que coincidimos en muchas cosas Kico.


Abuela Kico:

Síi, somos los dos hinchas de Boca; los dos queremos que ganen Pampita o Fidalgo la final de Bailando por un sueño (What??); a los dos nos gusta la lengua a la vinagreta bien condimentada y con mucha cebolla (juro que fueron palabras textuales Jajaa); todo igual tenemos.


Muchacho en cuestión:

¿Tomás helado Kico?... Y llamá al delivery mientras se pelean por pagar y yo levanto la mesa sola como Cenicienta.


Noche orgásmica para mi abuela; prueba superada para él y un pasito adelante para mi. Salvo por lo del casamiento se portó bien. Yo vuelvo a compartir momentos en pareja con mi familia (que no es algo que me desvela, soy cero familiera pero sé que para ella por ejemplo es importante) y me siento súper feliz con mis elecciones. Estoy cada día más enamorada de muchacho y convencida de que es el hombre que siempre soñé tener al lado.




Ayer a la noche la llamé para que me cuente en privado las sensaciones del primer encuentro. Podía pasar cualquier cosa, o me decía que se enamoró perdidamente de él y se pone insistente con el casamiento y los hijos o se despachaba y me confesaba que la cena fue una pantomima porque en realidad el chico no le cerró. Los mantengo informados… en el próximo post!!

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Abuela Kico vs Muchacho en cuestión: La gran cena

Como aún me queda un resto de corazón y el lunes ni llamé a mi abuela para decirle que este año también se demoraría el armado del arbolito, ayer me fui directo para su casa con el cassette mental en blanco y el pecho inflado para recibir los balazos. Pero en lugar de la vieja bruja madrastra de Cenicienta me encontré con mi abuela cálida de las viejas épocas así que le armé el árbol con gusto y le dije si quería conocer a muchacho en cuestión.

Abuela Kico:
Ay Paola, quiero conocerlo pero me da vergüenza. Tengo las sillas viejas, el techo con humedad...

Capitana:
Viene a comer abuela, no va a mirar cómo está la decoración.

Abuela Kico:
Bueno llamalo pero preguntale qué quiere comer, qué quiere tomar. Si es mi invitado no quiero que le falte nada (no va a ser cosa que deje a la "solterona" de la familia ¿no?)

Lo llamo y me dice que viene después del trabajo. La miro y está muerta de felicidad. De verás creo que mi abuela me imaginaba sola para siempre, amargada y recluida como hasta hace un tiempo atrás. En cuestión de segundos se ataca, empieza a ordenar, pide la comida (para él un pollo con papas... "¿querrá algo más? Le pido una milanesa napolitana aparte del pollo?... Qué no pase hambre en mi casa")

Abuela Kico:
¿Qué toma este chico?

Capitana:
Pepsi (sí... ¡es un asco!)

Abuela Kico:
Uhhh tengo Coca (qué problemón jaja). Andá a comprarle...

Capitana:
Ni loca, que tome lo que hay, es la misma porquería.


¿Adivinen qué?... Sï, me mandó a los chinos a comprarle una Pepsi al Rey. Llega la hora señalada.

Abuela Kico:
Hola bienvenido, yo soy Elba, la abuela de Paola

Muchacho en cuestión:
Hola, ¿cómo estás? Yo te tenía como la abuela Kico
(La trató de vos y a ella le encanta, punto a favor de visitante y eso que no tuve tiempo de pasarle algunos trucos)

Abuela Kico:
Sii ellos me llaman así desde chiquitos... Sentate por favor... Paola traele la Pepsi; cortale fiambre; armale una picada; ¿Te pedí lengua a la vinagreta de entrada, te pido algo más?; Paola traele limón; sos lindo chico eh; Paola ¿qué hora es?, ¿llamo al delivery que se atrasa?


Llega la comida, se serena. Muchacho en cuestión en cinco minutos le desarmó la colección de discos viejos, pensó en venderle la mitad y se comió media picada. Pero también le dio la seguridad que ella quería tener, se la metió en el bolsillo... Por supuesto la charla durante la cena fue un espectáculo aparte y giró en torno a mi persona mientras yo sólo pensaba en este post, en las cosas que les quería contar, en que quedaran bien reflejadas y en no olvidarme de ninguna.


Continuará....
(Lo armo en dos partes para que no digan que escribo largo, no para hacerme la interesante)


El árbol de mi abuela quedó en un segundo plano.
Se me quemaron las lucesitas y en los chinos no quedaban más, un trabajo menos...

lunes, 8 de diciembre de 2008

El árbol que lo arme mi abuela Kico...


Debo ser rara porque la Navidad me despierta un sentimiento contrario al resto de las personas. Por todas las vidrieras se ven guirnaldas, luces y árboles al tono; la gente sonríe y planea con quién pasarlo; qué comer; qué regalar. Los invade un repentino espíritu navideño y los que no se soportaban ahora empiezan a quererse. A mi me pasa todo lo contrario, me deprimo, me aislo y ruego para que este calvario se pase lo más pronto posible.

Siempre soñé con irme de viaje el 23 de diciembre y volver el 2 de enero. La ciudad es un caos, todos se apuran por terminar lo que no hicieron en el resto del año y las cosas aumentan de precio. Ni hablar de esos mails, llamados o mensajes de texto tipo "balance del año" donde una persona que no te cruzaste en doce meses te dice que le encantó que formaras parte de su mundo 2008. "¿Y dónde estabas cuándo te necesité?... ¿Qué compartimos juntos?". Pero así sucede y nos invaden las casillas de tarjetas emotivas. Les contestaría uno por uno, les haría una lista de situaciones en las que prefirió darme la espalda porque a su pareja le había salido un callo... pero no se puede vivir peleando. Con suerte se les contestará un gracias... otros quedarán inconclusos y ante el reclamo se justificará con un: "uh, no recibí nada". Ser careta no es lo mio.

En fin, en todo este contexto anti navidad que me invade hago una salvedad. El 23 y 24 de diciembre son mis días preferidos en el año porque tengo vía libre con la tarjeta de crédito. La des-tru-yo, me entra una especie de "Carrie, la ira" del consumismo y le compro regalos a todo el mundo (incluso a esos que había desterrado de la lista para achicar gastos).Pero este año ni me puedo dar el gusto de endeudarme porque le di de baja a las tarjetas... maldita Navidad para el olvido!

Para colmo de males, desde chica mis abuelos me torturan para que les arme el árbol el 8 de diciembre. La cosa es así... un día de la década del ochenta y vaya a saber en qué contexto, a mi abuelo le pareció escuchar que amaba armar el arbolito. Digo le pareció escuchar porque no creo JAMAS haber hecho esa afirmación (abuelo si me lees desde el cielo, ODIO armar árboles, tomá te lo dije). Desde ese preciso instante soy la armadora oficial, me mandan a comprar los adornos, las luces y el chirimbolo que se le pone arriba de todo. Creen que lo hago con una sonrisa pero es una tarea que no me simpatiza. ¿O a ustedes les gusta sacar el árbol del año anterior, llenarse de tierra limpiando bolita por bolita, escuchar las quejas porque hay más guirnaldas de un lado que del otro y pegarle tingazos a las lucesitas que parpadean?... ¿si?... a mi no! Y encima si no voy el 8 puntualmente e intento postergar la tarea, tengo que bancarme el llamado inquisidor de la abuela Kico que protesta porque ya no la quiero, porque soy una desagradecida, porque ya no soy lo que era... bla bla bla.

Ésta es la radiografía de mis diciembres navideños. Por suerte desde hace algunos años como somos pocos de familia lo pasamos con la familia de mi amiga Pelu y se hace más divertido. Invitamos a todos los solos, separados, descarriados y por lo menos formamos una mesa digna. Las generaciones de niños se renuevan y ahora hay que volver a disfrazarse de Papá Noel y mantener la fantasía aunque nosotros veamos cada vez menos regalos.

Ya falta poco, en un abrir y cerrar de ojos, estamos en enero y suspiramos tranquilos... Los dejo, voy a llamar a mi abuela para avisarle que no puedo ir. Después les cuento cómo reaccionó.


¿Y a ustedes les gusta la Navidad?

miércoles, 3 de diciembre de 2008

El último delirio...

Prometo que ésto es lo último que les pido, sé que últimamente además de hablar en tercera persona como los locos me puse muy pedigüeña, pero es porque se acerca Navidad y no creo que Papá Noel me traiga muchos regalos. No me porté tan mal, quizás me sorprenda pero por si acaso, abro el paraguas antes de tiempo y les pido afecto a ustedes...

La cosa viene por este lado. Hace unos días Irene lanzó desde su blog una encuesta para conocer al blogger masculino más sensual y el elegido fue Mi nombre sabe a hierba (mi querido padre en este mundo virtual). Irene aún le debe el premio (que creemos es hot) pero eso no es lo que me compete en este momento.

El tema es que ahora ella propone elegir a "la blogger más jodona y pirucha de la blogósfera... Con la que saldríamos a hacer locuras y nos cagaríamos de risa durante horas... o nos inspira eso" y yo siento que es el único campo en el que puedo ganar algo.

Repasemos:
Si eligen a la más linda, pierdo.
Si eligen a la más sexy, pierdo
Si eligen a la más inteligente, pierdo.
Si eligen a la más ocurrente, pierdo (¿no vieron que mis títulos son los peores de todos?)

Pero si eligen a la más loca, acá si tengo que ganar o por lo menos tener la chance. Les pido por favor que lo piensen, no quiero hacer lobby porque comparto competencia con un par de amigas que quiero mucho pero....

No les pido ninguna otra estupidez y prometo que a partir de mañana me pongo a escribir post otra vez (vengo robando con chistes hace un par de días, ya se me cae la cara de vergüenza).


Una más... y no jodemos más!! Además de votarme en su blog (no quiero incitarlos a que lo hagan, sólo los que quieran, no me enojo Jajaja) me ayudan a delinear un slogan de campaña?

martes, 2 de diciembre de 2008

La Capitana tomó vida propia...

Y se armó un grupo en Facebook.
Se llama Capitana del espacio... los interesados, pueden pasar, ver y sumarse!




Los espero a todos...



(No deliré, sé que estoy hablando en tercera persona desde hace un tiempito pero aún no estoy para la internación... no se alarmen ni me hagan una curatela, aún creo que puedo sola)

lunes, 1 de diciembre de 2008

Yo feisbukeo, él feisbukea, y ustedes?

En enero una amiga me armó una casilla de Facebook pero me resistía a usarla. Sinceramente, no tengo ganas de encontrarme con nadie, no pienso a asistir a reuniones de egresados miles de años después ni a aniversarios que durante todo este tiempo no me importaron... ¿Por qué hoy querría ser amiga de una compañera que no me banqué durante los cinco años de colegio?

Por otro lado tengo una teoría, que es la misma que me genera el msn, el chat y todos estos medios que acercan pero alejan cada vez más a las personas: ¡son espacios de levante! Cualquier boludo sin dos dedos de frente se cree un campeón mundial de la conquista y ostenta récord de mujeres; cualquier feo te manda una foto trucada y te hace comer el chasco de tu vida. La impunidad de no mirar a los ojos y el anonimato, hacen milagros y convierten en un Don Juan al más cobarde.

Con mi prejuicio a cuestas, fui aceptando invitaciones que llegaban a mi mail de personas que querían ser mis amigos en Facebook. A muchos los vi una o dos veces en mi vida pero como insistían tanto con esos mails molestos, terminé por aceptarlos (esto me recuerda que tengo que iniciar una purga en breve). Un día subí fotos porque la que tenía en el perfil no me gustaba... otro día me reí con el comentario de alguien y lo contesté... una semana después se registaron un par de amigos y tiraban chistes internos en las reuniones sobre cosas que hablaban ahí... al día siguiente armé un grupo para que la gente vuelva al club y otros dos con chistes internos.

Y sí, pasó lo que nunca imaginé y ustedes a ésta altura ya suponen, me chupó el sistema y en mis ratos libres vivo metida en ese mundo invisible. Como no soy la única adicta sé que sabrán entenderme... No hablo con extraños, si no puedo no contesto y nadie se ofende (patadita al blog Jaja) y tengo bien clarito en mi perfil que estoy en una relación, para evitar el histeriqueo que suele darse y tanto me fastidia. Cada uno sabe con qué fin lo tiene, en mi caso es de uso interno aunque sigo aceptando invitaciones de gente que apenas conozco casi por inercia, ya estipularé un filtro.

El que ande por ahí puede ver a muchacho en cuestión, que no sólo es mi novio en la vida real sino que ahora también es mi amigo en FB (¿ven qué estamos todos mal?). Aún no subí ninguna foto juntos porque no le pregunté si estoy autorizada (es un chico muy seriecito) pero si me deja hoy mismo nos fotografío y la subo. Si están aburridos, los tres grupos de mi creación son: "Yo fui al club Juventud de Bernal"; "Yo fui al quincho de Mario Cambi" y "Para que Martín Brero use el celular, tenga Facebook y coma carne" (éste es el que más me hace reír). Los invito a que se sumen y les pregunto, ¿ya cayeron en las garras del sistema o la vienen aguantando?




Aprovecho el espacio para desearle un muuuuy feliz cumpleaños a mi querida hermana del corazón, Mery (se podría decir que es una gran copia de mi persona, de aquella Paola que fui). Disculpen que los haga partícipes pero no le anda la casilla de Facebook y no le pude dejar el mensaje... al final cuando lo necesito no funciona Jajaja



Mi querida amiga disfrazada de policía
(advertencia para los degenerados de siempre, el de atrás es el novio)

Y si pinta el bajón, una sóla porción no alcanza Jajaja

Otro bajón, en mi antiguo hogar...

Te quiero pendeja!!