Hay mitos urbanos, confesiones o chusmerios que circulan de boca en boca en la playa, en la pileta o donde sea que tengamos tiempo y horas libres para hablar con amigos o conocidos sobre cosas sin sentido, para generalizar, para agrupar gente, para categorizar. Pero aquí recojo el guante y pongo esos comentarios en palabras.
Repasemos:
- Parece que la primavera puso cariñosos a unos cuantos. ¿La gente no sabrá que además de garchar en septiembre/octubre puede salir a pasear, aprovechando que ya no hace tanto frío? Se ve que no, el 80 por ciento de las mujeres que conozco hoy está embarazada de 4 meses.
- En verano canto más que en invierno, será que tengo mejor humor... o que en invierno vivo hecha un ovillo y no me muevo ni para eso. Yo te canto todo: publicidades, cortinas de programas, te invento letras alusivas a tu persona usando la base de otro tema, no te dejo pasar una. Sospecho que no soy la única que lo hace, el verano saca lo peor de cada uno, háganse cargo.
- "No hay nada para ver en la tele" es la frase de enero/febrero, al menos una persona por sombrilla lo comenta.
- Todos y por suerte, el todos incluye a casi todos los humanos, hemos engordado. Ya lo vi en la playa, en la montaña y ahora en el club al que voy a la pileta. No se vé un sólo cuerpo perfecto: todas tienen algún defecto: celulitis al extremos, un rollito desubicado que desentona, la gran mayoría llegó descuajeringado. Gracias Diooooo por tenderme esta mano y hacerme pasar desapercibida entre una maraña de gorditos. No saben lo feliz que me hace ver rollos en cuerpos en los que antes sólo había músculos.
En breve, más comentarios de verano. ¿Qué pueden aportar?
martes, 19 de enero de 2010
lunes, 18 de enero de 2010
No sabia que tenia una hija tan vengativa...
Es así, los hermanos fuimos creados para tener celos o competir con el otro. Al menos alguna vez en la vida pasamos por eso. Y la tecnología no es la excepción.


La gran noticia de esta semana es que me compre una netbook hermosa. Feliz con la adquisición y en agradecimiento a ustedes, que me votaron para que pudiese ganar el premio Oblogo y por ende, cobrara el dinero para pagarla, me dispuse a sacarle unas fotos con mi camarita.
Ubico la computadora en un lugar con luz, me siento en el piso para retratarla mejor, click, click y pumm. La cámara al suelo, no es nada, mi hija no me puede abandonar, no lo hagas... On, off, on, off, no hay caso, no me deja fotografiar a su hermana.
Así que una vez más, como ya es un clásico, una buena y una mala. Por fin tengo la compu portátil para tirarme a trabajar en la cama como una morsa pero ahora tendré que encontrar a alguien de confianza para que me arregle la cámara de fotos. Retrato de una vida perdedora, una de cal y una de arena...
Ésta es la compu, de otro, porque la mía no la puedo fotografiar!


Hoy también me pueden leer en ¿Qué tenés en la heladera?, el nuevo proyecto de Inti que pinta interesante...
Y los amantes de la abuela Kico pueden votarla en un concurso, donde participa de la terna: Mejor personaje secundario de blog. El año pasado ya lo ganó, ahora va por el bicampeonato. Los que quieran votarla van aquí y expresan su deseo en un comentario. Gracias a todos!
martes, 12 de enero de 2010
Si ella pudo, ¿por qué yo no?
Y no vale decir: porque ella es hermosa y vos no, estoy sensible.
Ahora al post...
Me cansé de ver el noticiero durante todo el día, pero sobre todo una noticia que se repite y se repite:


Ahora al post...
Me cansé de ver el noticiero durante todo el día, pero sobre todo una noticia que se repite y se repite:

Podría escribir mucho sobre el fenómeno de los casamientos y los compromisos (¿se pusieron todos de acuerdo para arruinarme el año que recién comienza?) y sobre todo podría llorar líneas y líneas deliberando por qué nunca jamás alguien me pidió que fuera su esposa. Si me repiten una y otra vez que soy una novia genial, ¿no se les ocurrió que puedo ser una gran esposa?... Y no!
Pero voy a dejar el drama de lado y voy a ver el vaso medio lleno en esta oportunidad: si esta chiquita Lopilato conoció a su amor platónico en una de sus visitas al país, en medio de un show al que asistió con el pobre cornudo de su entonces novio; si nunca siquiera imaginó que esta copia de Frank Sinatra berreta le podía dar bola y ahora ostenta un anillo de diamantes que él mismo diseñó para la ocasión; si muchacho sigue en su postura de: "no me volveré a casar nunca en la historia; no quiero anillos, bla bla bla", no tendré aún chances de que "alguien que todos ya sabemos" me proponga casamiento?

Y ustedes, si de divagar se trata, ¿con quién querrían casarse?
No vale decir: ¡mi maridoooo!, ¡Me volvería a casar con mi esposa! No sean aburridos.
Los dejo en compañía de mi futuro marido:
Los dejo en compañía de mi futuro marido:
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Andres Ciro,
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muchacho en cuestión
lunes, 11 de enero de 2010
Yo te avisé...
¿Leyeron el post anterior, ése texto que resumía mi vuelta al deporte?
Si no lo hicieron, retrocedan un casillero... ¿Listo, ya está?
Muy bien, tengo dos cosas para contarles, una buena y una mala...
¿Cuál les doy primero?
Las dos juntas: en una semana de dieta, bajé dos kilos. Estoy saltando en una pata. De alegría, pensarán ustedes, nada de eso, porque justamente acá entra la mala noticia en acción: Me desgarré la pierna izquierda.
Así que no sólo no pude volver al gimnasio sino que además, sumé a mi vida el hielo, el reposo, los antiflamatorios y la rengera, que por cierto queda muy linda. Gracias gimnasio, gracias chica que lo atiende por no haberme escuchado cuando te pedí que no me exijas porque hace un año estoy parada y no me la iba a bancar. Y sobre todo, gracias por darme la razón, el deporte no es para mi. Los leo desde mi nueva morada: la cama.
Si no lo hicieron, retrocedan un casillero... ¿Listo, ya está?
Muy bien, tengo dos cosas para contarles, una buena y una mala...
¿Cuál les doy primero?
Las dos juntas: en una semana de dieta, bajé dos kilos. Estoy saltando en una pata. De alegría, pensarán ustedes, nada de eso, porque justamente acá entra la mala noticia en acción: Me desgarré la pierna izquierda.
Así que no sólo no pude volver al gimnasio sino que además, sumé a mi vida el hielo, el reposo, los antiflamatorios y la rengera, que por cierto queda muy linda. Gracias gimnasio, gracias chica que lo atiende por no haberme escuchado cuando te pedí que no me exijas porque hace un año estoy parada y no me la iba a bancar. Y sobre todo, gracias por darme la razón, el deporte no es para mi. Los leo desde mi nueva morada: la cama.
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¿A quién le puede gustar hacer deportes?,
Capitana,
Dieta YA
viernes, 8 de enero de 2010
¿Y tanto para ésto?
Estoy a un paso de consultar a un cirujano, salir a prostituirme hasta reunir el dinero necesario y pagarme una lipoaspiración. Por favor, que levante la mano el brillante cerebro que inventó los gimnasios así puedo dispararle. Una sola hora ahí adentro y recordé por qué juré alguna vez no volver a pisarlos.
Llegué entusiasma, traicionando mi promesa de no volver, pero acompañada por muchacho y con la alegría de lo ¿nuevo?. Me propuse esta vez no abandonar, al menos por obligación, ya que tanto molesté para que me acompañe, ahora no le puedo fallar.
Saludo, me anoto, pago el mes completo para obligarme a cumplirlo (igual ya mañana deja de importarme la cuota que pagué si quisiese abandonar, nada me detiene si de huir se trata), le explico que hace un año dejé mis clases de reggeaton y que nunca más hice nada. Que es muy probable que abandone si me tira en una colchoneta a hacer abdominales, que los odio, que fueron mi tortura durante la escuela secundaria y que sólo quiero hacer bicicleta, cinta y a lo sumo algo para la cola, nada más. "No pienso levantar una pesa, no quiero ser musculosa".
Me quedo tranquila, creo que entendió. Quiero suponer que un gimnasio no es como una peluquería, que si le decís "no quiero hacer abdominales" no se comportará como el peluquero al que le pedís que te corte un dedo del largo y te termina sacando cuatro, invitándote a no volver. O sea, quiero pensar que es más piola y quiere conservar a sus clientes. Pero me equivoqué...
Ah campeona mundial, ¿no entendiste lo que te dije no? Voy a abandonar, abdominales no por más que vos veas que tal vez los necesito. Quiero bajar de peso con trabajo aeróbico, no mortificando mi abdomen. Acto seguido, me encontraba insultando en voz baja y cumpliendo con la rutina.
Diez minutos después me encontraba trepada de un escalador...

Llegué entusiasma, traicionando mi promesa de no volver, pero acompañada por muchacho y con la alegría de lo ¿nuevo?. Me propuse esta vez no abandonar, al menos por obligación, ya que tanto molesté para que me acompañe, ahora no le puedo fallar.
Saludo, me anoto, pago el mes completo para obligarme a cumplirlo (igual ya mañana deja de importarme la cuota que pagué si quisiese abandonar, nada me detiene si de huir se trata), le explico que hace un año dejé mis clases de reggeaton y que nunca más hice nada. Que es muy probable que abandone si me tira en una colchoneta a hacer abdominales, que los odio, que fueron mi tortura durante la escuela secundaria y que sólo quiero hacer bicicleta, cinta y a lo sumo algo para la cola, nada más. "No pienso levantar una pesa, no quiero ser musculosa".
Me quedo tranquila, creo que entendió. Quiero suponer que un gimnasio no es como una peluquería, que si le decís "no quiero hacer abdominales" no se comportará como el peluquero al que le pedís que te corte un dedo del largo y te termina sacando cuatro, invitándote a no volver. O sea, quiero pensar que es más piola y quiere conservar a sus clientes. Pero me equivoqué...
Chica del gimnasio:
Dejá el bolso, sacate los anteojos y vení que te armo una rutina.
Capitana:
Ok
Chica del gimnasio:
Vení por acá... (y la veo venir con algo parecido a los tridentes del demonio: unas colchonetas). Acostate acá, hacé tres series de quince abdominales pero no de los largos hasta arriba, sino de los cortitos, sostenidos.
Dejá el bolso, sacate los anteojos y vení que te armo una rutina.
Capitana:
Ok
Chica del gimnasio:
Vení por acá... (y la veo venir con algo parecido a los tridentes del demonio: unas colchonetas). Acostate acá, hacé tres series de quince abdominales pero no de los largos hasta arriba, sino de los cortitos, sostenidos.
Ah campeona mundial, ¿no entendiste lo que te dije no? Voy a abandonar, abdominales no por más que vos veas que tal vez los necesito. Quiero bajar de peso con trabajo aeróbico, no mortificando mi abdomen. Acto seguido, me encontraba insultando en voz baja y cumpliendo con la rutina.
Diez minutos después me encontraba trepada de un escalador...

Chica del gimnasio:
Acá quemás seguro, dale unos quince minutos que no te cansa, estás en el nivel 1, re tranqui.
¿Re tranqui? A los dos minutos clavados, porque los vi en el teclado, me quería tirar de cabeza. Ahí mismo arranqué a pensar en todas ustedes, flacas inmundas que viven comentando: "Ay yo tengo que hacer dieta para engordar"; "No hay caso, me como tres platos de fideos al verdeo, dos litros de vino y un kilo de helado y no engordo". Sepan que por un rato les desee el mal absoluto.
Durante ése proceso no quise mirar el contador de calorías que iba quemando, lo cubrí para sorprenderme sobre el final, cuando bajará del escalador. Después de tanto esfuerzo, tendría mi recompensa. Mientras tanto miré a mi alrededor: lleno de minas con culos parados, enloquecidas sobre las cintas y las bicicletas, corriendo como locas, compitiendo entre ellas. Una me mira, con un poco de pena, sé lo que pensaba: "Jaja qué lenta que va la nueva, yo lo hago más rápido". Matate y de paso comprate una vida, no podés seguir viniendo al gimnasio cuando ya tenés ese lomazo...
Viene la chica del gimnasio a rescatarme, ya pasaron los quince minutos y me indica que llegó el turno de la cinta, unos veinte minutos a quemar grasa. Quiero y no quiero, pero lo hago, miro el contador de calorías:
15 minutos de escalador equivale a 100 calorías menos. O sea, casi dejo la vida arriba de ese aparato por:
¿No tengo que aclarar que una sola cosa de esta lista ya contiene 100 calorías no? Mejor me voy.
Durante ése proceso no quise mirar el contador de calorías que iba quemando, lo cubrí para sorprenderme sobre el final, cuando bajará del escalador. Después de tanto esfuerzo, tendría mi recompensa. Mientras tanto miré a mi alrededor: lleno de minas con culos parados, enloquecidas sobre las cintas y las bicicletas, corriendo como locas, compitiendo entre ellas. Una me mira, con un poco de pena, sé lo que pensaba: "Jaja qué lenta que va la nueva, yo lo hago más rápido". Matate y de paso comprate una vida, no podés seguir viniendo al gimnasio cuando ya tenés ese lomazo...
Viene la chica del gimnasio a rescatarme, ya pasaron los quince minutos y me indica que llegó el turno de la cinta, unos veinte minutos a quemar grasa. Quiero y no quiero, pero lo hago, miro el contador de calorías:
15 minutos de escalador equivale a 100 calorías menos. O sea, casi dejo la vida arriba de ese aparato por:
1 banana
2 manzanas
1 vaso mini de cerveza
1 cuadradito de carne
2 tomates
2 manzanas
1 vaso mini de cerveza
1 cuadradito de carne
2 tomates
¿No tengo que aclarar que una sola cosa de esta lista ya contiene 100 calorías no? Mejor me voy.
Capitana:
Chau, ya terminé por hoy. Me tengo que ir a trabajar. Mañana puede que pase un rato, sólo a hacer cinta.
Chica del gimnasio:
Quedate tranquila, cuesta adaptarse pero con el tiempo te vas a enganchar, vas a amar el gimnasio.
Capitana:
mmm no creo, lo odié siempre.
Chica del gimnasio:
Sii, vas a ver que sí.
Capitana:
Si seguro... (y me obligó a subirme veinte minutos a la cinta).
Chau, ya terminé por hoy. Me tengo que ir a trabajar. Mañana puede que pase un rato, sólo a hacer cinta.
Chica del gimnasio:
Quedate tranquila, cuesta adaptarse pero con el tiempo te vas a enganchar, vas a amar el gimnasio.
Capitana:
mmm no creo, lo odié siempre.
Chica del gimnasio:
Sii, vas a ver que sí.
Capitana:
Si seguro... (y me obligó a subirme veinte minutos a la cinta).
Ya no quiero ir más, pero prometí volver mañana y haré todo lo posible. Hoy tengo dos fiestas, ¿cómo se le dice que no a la comida de cumpleaños y al alcohol? Todo un desafío. A ustedes, flacas escuálidas que se encargan de enrostrarme que comen y no engordan, les deseo que engorden tanto tanto hasta que deseen que vuelva Cuestión de peso y las haga adelgazar en vivo. ¡He dicho!
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¿A quién le puede gustar hacer deportes?,
Capitana,
Dieta YA
jueves, 7 de enero de 2010
La verdad más cruel...
Hace varios meses que no veía a mi primo y a su pareja, un estricto cirujano plástico, cultor de la buena presencia. Cuando me encontré con ellos, sabía la que se venía y no me equivoqué:
Capitana:
Primo postizo:
Capitana:
Primo postizo:
Capitana:
Primo postizo:
Capitana:
Primo postizo:
¿Autoestima cero qué hizo?
Se comió una bolsa entera de Doritos y mañana mismo se anota en el gimnasio.
No puedo ser tan débil... ¡sólo quiero llorar!
Primo postizo:
Qué lindo bronceado y me encanta tu vestido...
Capitana:
Gracias, es que recién vuelvo de vacaciones.
Primo postizo:
¿Y qué comiste?
Capitana:
De todo, las vacaciones se hicieron para comer.
Primo postizo:
Pao, ¿cómo puede ser que una chica tan linda, tan inteligente y con ese vestido tan lindo esté gorda?
Capitana:
......
Primo postizo:
¿Por qué te descuidás así?
Capitana:
Es que no puedo hacer dieta, me tienta todo, igual desde el lunes estoy a full, vivo a milanesas de soja y ensaladas. Además empecé a nadar. Tirame un par de ideas, ¿qué puedo comer?
Primo postizo:
Nada. Si querés bajar de peso come poco y corré, encerrate en un gimnasio y corré en una cinta sin parar, sino todo el esfuerzo con la comida no sirve.
¿Autoestima cero qué hizo?
Se comió una bolsa entera de Doritos y mañana mismo se anota en el gimnasio.
No puedo ser tan débil... ¡sólo quiero llorar!
lunes, 4 de enero de 2010
Año nuevo, problemas viejos...
Vuelta de las vacaciones; cenas como si se acercara el fin de la humanidad; festejos prolongados, asados varios por comienzo de la temporada en la pileta; cerveza fría para amenizar la tarde; cumpleaños y toma obligada de conciencia. Voy a pesarme, no puede ser, ya tengo triple rollo; me fatigo como los ancianos si nado dos metros; ayer un amigo de muchacho me miró, le saqué panza para reírme un rato de él y puso cara de felicidad como diciendo: ¡estás embarazada! Llegué a mi límite. Me peso, no puede ser, ¿ésta balanza de mierda anda mal o engordé 10 kilos?
Me quedan dos opciones: o me suicido, con una linda y efectiva pastillita mortal... o me ocupo. Sería muy fácil tomar la primera opción, sin sufrimientos, sin ver como el resto disfruta de manjares mientras uno se refugia entre tomates y milanesas de soja pero en su lugar ya armé todo un plan para deshacerme de estos kilos lo antes posible: natación todas las mañanas y dieta estricta a partir de hoy. Es más, hasta voy a anotar todo lo que consuma por día para ver cuáles son mis debilidades y en qué fallo.
Les anuncio hoy, 4 de enero, a sólo dos meses y medio: a los 30 llego divina... sino siempre está la opción de la pastillita mortal.
Sí si señores, ¡engordé 10 kilos en este 2009!
Me quedan dos opciones: o me suicido, con una linda y efectiva pastillita mortal... o me ocupo. Sería muy fácil tomar la primera opción, sin sufrimientos, sin ver como el resto disfruta de manjares mientras uno se refugia entre tomates y milanesas de soja pero en su lugar ya armé todo un plan para deshacerme de estos kilos lo antes posible: natación todas las mañanas y dieta estricta a partir de hoy. Es más, hasta voy a anotar todo lo que consuma por día para ver cuáles son mis debilidades y en qué fallo.
Les anuncio hoy, 4 de enero, a sólo dos meses y medio: a los 30 llego divina... sino siempre está la opción de la pastillita mortal.
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